Dicen que los hombres infieles son los que más se creen con la razón.Al principio, Valeria no lo creía. Pero, después de que Santiago la engañó con Camila, no tuvo más remedio que creerlo.Cuando volvió a casa, después de que otra prueba de fertilidad arrojara malos resultados, vio una prueba de embarazo que no era suya.Su rostro se puso rígido de golpe.En el encabezado aparecía el nombre de Camila Ruiz, alguien a quien conocía demasiado bien.Un mal presentimiento le apretó el pecho a Valeria. Sus dedos apretaron sin darse cuenta aquel resultado, y alzó la mirada hacia el hombre de expresión fría sentado frente a ella.Con incredulidad, preguntó:—¿Qué significa esto?—Divorciémonos.Los ojos negros de Santiago eran profundos e indescifrables. Observó la incredulidad en el rostro de ella y dijo, palabra por palabra:—Camila me ha acompañado durante mucho tiempo. Su deseo siempre fue ser madre y casarse conmigo. Ahora está embarazada. Yo también siento algo por ella, así que tengo q
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