—¿Eso es todo lo que tienes, Dubois? —escupió Valentín, con los ojos brillando de provocación—. Golpeas como un tipo que sabe que ya lo ha arruinado todo.Rafael, fuera de sí, se lanzó de nuevo contra él. Sus celos, alimentados por diez días de un silencio que lo volvía loco, acababan de encontrar su objetivo. Agarró a Valentín por la solapa de la chaqueta y lo estampó brutalmente contra la pared de mármol.—¿Dónde está, Valentín? —bramó Rafael, con la voz estrangulada por la rabia—. Sé que lo sabes. ¿Dónde la escondes? ¡Suéltalo antes de que te destroce!Valentín, a pesar de la presión en su garganta, no soltó su sonrisa insolente. Clavó sus ojos en los de Rafael.—¿De verdad crees que me cuenta su vida? Se ha pirado, colega. Simplemente abrió los ojos. Mírate, con tu familia de tiburones y tu zorra de actriz del brazo... La asfixias, Dubois. Siempre la has asfixiado.—¡Cierra la puta boca!Rafael le propinó un rodillazo en las costillas, pero Valentín aprovechó el movimiento para ab
Terakhir Diperbarui : 2026-06-05 Baca selengkapnya