— Ahora, en serio, Alice. No es para que salgas sola. Es por tu seguridad. No quiero volver a verte sola por ahí. ¿Me entendiste, Alice? —pregunta él, con la voz grave.— Lo sé, mi amor, pero... —empiezo, pero él me corta.— Pero nada, Alice. Métete en la cabeza que en cualquier momento Liz puede nacer —responde él, con la voz firme.— Aah, amor, no te enojes conmigo, no —pido, pasando la mano por él, poniendo cara de triste.— ¿Qué hago contigo? —pregunta él, con un suspiro.— ¿Quieres que te lo diga? —provoco.— Estás bien zorrita, ¿eh? Sigue provocando, sigue. Prepárate para después de que nazca Liz, ahí quiero ver todo ese fuego —avisa él, con una sonrisa pícara.— Yo quiero ver si tú aguantas, jajaja —respondo, riendo.— Sigue así, sigue —dice él, volviendo la atención al tránsito.Vamos conversando, y después de cierto trayecto, llegamos a casa. Davi estaciona el auto, y bajamos. Entramos en casa. Cuando llegamos a la sala, nos encontramos con tantos juguetes.— ¿Qué es esto? —p
آخر تحديث : 2026-10-17 اقرأ المزيد