—O a Alice — replicó Davi.—A las dos — concluyó Rodrigo.—Vaya, vaya — suspiró Davi.Entraron a la casa y fueron directo a la sala. Y, como era de esperarse, Otávio estaba sentado en la sala, sonriéndole a Alice. La rabia se apoderó de mí. Bruninho estaba sentado junto con Gaby, Verônica sentada al lado de Otávio, y Alice sentada cerca de Otávio con Liz en brazos, toda sonriente. A Davi le dio mucha rabia, pero se controló. Entonces Alice lo miró.—¿Llegaste, mi amor? — preguntó Alice.—Sí, buenos días — respondió Davi.—Buenos días — dijo Rodrigo.—Buenos días — dijo Otávio.—Buenos días — dijo Verônica.—Con permiso, voy a subir. Estoy todo sudado — dijo Davi.Subió las escaleras, fue a la habitación, entró directo al baño, se quitó la ropa y se metió bajo la ducha para tomar un baño refrescante. Al terminar, se envolvió en la toalla y salió del baño rumbo al dormitorio. Alice estaba saliendo de la habitación. Antes de que se fuera, le dije:—Oye, oye.Ella lo miró y cerró la puert
آخر تحديث : 2026-10-17 اقرأ المزيد