Vino otro dolor, e hizo fuerza, mucha fuerza.— Vamos, Alice, puedes —dijo Mara.— ¡Aaaaaaaaaahhhhhhh! —gritó Alice.— Está naciendo, amor, ya salió el hombrito, vamos, amor —dijo Davi.Vino otro dolor, y Alice hizo mucha fuerza.— ¡Aaaaaaaaaasaaaaaahhhhhhh! —gritó.— Ñeeeeeeeeee —lloró Liz, pausando para tomar aire. — Ñeeeeeeeeee.— ¡Nació, amor, nació! —dijo Davi.— ¡Nació mi nietecita, nació! —dijo Mara, pasando la mano por el rostro de Alice. — Saca la placenta rápido.Alice sintió algo siendo tirado de dentro de ella. Sintió un dolor, pero nada comparado con lo que sintió en el parto. Davi puso a Liz encima de su camisa, agarró un hilo y lo amarró en su ombligo. Con una navaja, cortó el cordón umbilical. Liz lloró. Él la envolvió en su camisa, la tomó en brazos y dijo:— Bienvenida al mundo, mi pequeña princesa. Mucho gusto en conocerte, pequeña flor. Te amo, hija.Ella lloraba, y él estaba emocionado. Miró a Alice y sonrió. Alice sonrió de vuelta. Él se acercó, se agachó y entre
آخر تحديث : 2026-10-17 اقرأ المزيد