Volví a casa a las tres de la tarde, después de haber deambulado por la ciudad sin rumbo durante horas, y lo primero que vi al entrar fue su maletín en el suelo del recibidor, junto a la puerta.Estaba en la casa. Había vuelto.Me quedé un momento en la entrada, con las llaves en la mano y el corazón latiéndome demasiado rápido, sin saber si entrar o salir corriendo. Al final entré, porque no había otro lugar a donde ir, y porque Leo iba a llegar del colegio en una hora y alguien tenía que estar ahí para recibirlo.Lo encontré en la cocina, de espaldas, sirviéndose un vaso de agua. Tenía la camisa arremangada hasta los codos y el pelo revuelto, como si se hubiera pasado la mano por encima mil veces. No se giró cuando entré. Pero sabía que estaba ahí. —Hola —dije, y mi voz sonó pequeña en el silencio de la casa.—Hola.No dijo nada más. Se quedó de espaldas, bebiendo su agua, y yo me quedé de pie junto a la puerta, sin saber qué hacer con las manos, ni qué hacer con el cuerpo, menos q
Last Updated : 2026-10-02 Read more