POV MIREYA Renato se fue sin despedirse.Bajó a las siete, se sirvió café, le preguntó a Leo por el colegio. A mí no me miró. Cuando le puse el plato en la mesa, él ya estaba de pie con el maletín en la mano. Le dio un beso en la cabeza al niño. Y se fue.Leo me miró desde el marco de la puerta.—¿Por qué no te habla?—Está cansado, cariño, vamos come, que luego llegas tarde—. Traté de que mi voz sonara tranquila para transferir a Leo lo que tanto necesitaba, por supuesto que no lo logré, pues el niño era demasiado intuitivo.Leo se dio cuenta, los niños son muy astutos y sensibles a esos cambios. Se quedó callado, comiendo su cereal, con esa expresión suya de adulto pequeño que ya había visto demasiado.—¿Están enojados? —preguntó.—No, cariño — le dije tratando de suavizar la situación.Lo llevé al colegio yo sola, en el auto no dijo nada. Se quedó mirando por la ventana con la mochila apretada contra el pecho. Y yo supe lo que estaba pensando, juntando piezas, que en algún momento
Last Updated : 2026-10-17 Read more