Amanecí en mi propia cama, envuelta entre las sábanas de lino, con la luz pálida de la mañana colándose perezosamente por el ventanal del penthouse. Me incorporé, frotándome las sienes mientras intentaba reconstruir las últimas horas de la madrugada. Lo último que recordaba con total nitidez era estar en el estudio, frustrada frente a un lienzo obstinadamente en blanco, con el peso de mi proyecto final de grado para la facultad de arte aplastándome los párpados. Sin embargo, al abrir los ojos, un vago recuerdo comenzó a tomar forma en mi mente, la intensa sensación de unos brazos grandes y firmes rodeándome, el calor abrasador de un pecho robusto contra el mío y la silueta de Manuel cargándome a través del pasillo. Recordaba mi propio susurro de agradecimiento y la fijeza devoradora de sus ojos oscuros observándome en la penumbra.Me vestí a toda prisa con un vestido entallado, me recogí el cabello en un moño pulcro y crucé el corredor hacia la planta presidencial de la corporación. L
Dernière mise à jour : 2026-09-09 Read More