El patrón acababa de volver de la internación, la hacienda necesitaba estar en orden, ¿y él acostado? — ¿Eh, qué holgazanería es esa? —pregunté, frunciendo la frente, ya cruzando los brazos. — Estoy descansando un poco. Hice mucho ayer —respondió, sin siquiera levantarse de la cama, con la voz demasiado mansa para mi gusto. — Ayer no vale para hoy, no. La hacienda no funciona con base en ayer. Hay cerca caída allá cerca del chiquero, hay el huerto por ver, y el patrón acaba de llegar. ¿Cómo voy a explicar esto aquí? — Si quieres despedirme, despídeme. Pero todo el mundo se cansa, socio. Él se levantó despacio, acomodándose la camisa, y me lanzó una mirada que me trabó por dentro. No era el mismo tipo que llegó con las manos heladas y humildad en el rostro. Era otro. Un sujeto que parecía estar revelándose, como si aquel modo bonachón fuera solo para conseguir entrar. Ahora... parecía hasta satisfecho, como si ya hubiera conquistado todo lo que quería. Me quedé allí, miránd
Last Updated : 2026-11-01 Read more