Derric reclinó la espalda contra el sofá, visiblemente disconforme.—No me agrada la idea.—No tiene por qué agradarte.Él la contempló fijamente y, tras una pausa, una sonrisa resignada asomó en su boca.—Definitivamente, esto es consecuencia directa de mis actos.Claire sonrió y dejó caer la cabeza sobre su hombro.Por primera vez en su vida, la idea de encarar a sus padres no la reducía a la niña obediente y asustada que solía ser.***La familia de Derric llegó dos días antes del viaje previsto.«No toda», había puntualizado él, como si semejante matiz debiera servirle de consuelo a Claire.Primero apareció Marco. Poco después llegó Luca, un hombre más joven que parecía sonreír incluso cuando la situación carecía de toda gracia. Al caer la tarde, un sedán negro se detuvo frente al edificio y del ascensor privado emergió Vittorio Bellini, el patriarca.Claire había imaginado una estampa teatral: aspavientos, joyas ostentosas y un despliegue evidente de escoltas armados. Vittorio, s
Zuletzt aktualisiert : 2026-09-02 Mehr lesen