Veyrissa se acercó, con los ojos brillando a la luz de las antorchas.—¿No es una obra maestra? —dijo, observando a Nyvara como si fuera un trofeo expuesto—. Todo el mundo viene aquí solo para mirarla.Se volvió hacia Zevran, con aire casi aburrido.—Por desgracia, no puedo dejar que la saques de esta mazmorra. Ahora, si me disculpas, tengo mucho que decirle.Zevran no se movió. No había forma de salir de aquello. No esta noche.Su mano seguía envuelta alrededor de la de Nyvara. Los dedos de ella permanecieron en los suyos un instante más de lo necesario, como si tampoco estuviera preparada para soltarlo.Podía sentirlo: el miedo que emanaba de ella en oleadas.Se dio la vuelta para marcharse. Entonces se detuvo y la miró por última vez.«Esto aún no ha terminado», dijo. «Te sacaré de esto. Te lo prometo».Veyrissa se rió. Era un sonido frío y burlón, de esos que hacían que las antorchas parecieran más tenues.En cuanto se hubo marchado, se volvió hacia Nyvara, con una sonrisa cada ve
Zuletzt aktualisiert : 2026-09-08 Mehr lesen