Capítulo 20Iván me llevó a su trabajo, pero no creí que fuera aquella bodega que vi cuando me trajeron a Rusia por primera vez. Era el mismo lugar frío, oscuro, que olía a humedad.— Hanna, quédate aquí, tengo que resolver algo — me metió a un cuarto. Se veía bonito. Me quedé sentada en la cama esperando. Escuché voces elevadas y golpes en la pared. Sé que era Iván enojado y mucho.Minutos después abrió la puerta. Ya estaba más tranquilo, eso es bueno.— Hanna, vámonos — dice Iván, parece tranquilo.— ¿A dónde vamos? — pregunté con duda.— Te llevaré a la ciudad, para que conozcas — me emocioné.— ¿Sí? ¿A qué parte me llevarás, eh?— A Moscú — me dice, solo eso.Llegamos a una ciudad muy bonita. Las calles parecen pistas de hielo, las estructuras son hermosas, parecen de galleta. Todo está blanco por la nieve, pero con luces amarillas por todas partes. Nunca había visto algo así.Llegamos a una enorme tienda, parece un centro comercial de lujo. Todo brilla. Iván me dio una tarjeta neg
Zuletzt aktualisiert : 2026-09-15 Mehr lesen