Gala permaneció inmóvil junto al ventanal, con una mano extendida hacia el vacío y la respiración atrapada en la garganta. Durante unos segundos no consiguió comprender lo que acababa de suceder. Todo había ocurrido demasiado rápido: los gritos de Jimena, el forcejeo, aquel movimiento desesperado y, finalmente, la caída. La mujer que minutos antes la había amenazado con destruirla había desaparecido del otro lado del balcón, dejando atrás un silencio insoportable. Gala se acercó al marco, todavía temblando, y miró hacia abajo. Entonces lo vio. El cuerpo de Jimena yacía sobre la superficie de piedra del jardín, inmóvil, mientras una de sus manos había quedado extendida junto a la falda oscura de su vestido.—Dios mío, esto no puede estar pasando —susurró Gala, llevándose una mano a la boca.Retrocedió un paso, horrorizada, pero volvió a mirar. No quería aceptar lo que sus ojos le mostraban, aunque tampoco podía apartarse de aquella imagen. Jimena la había secuestrado, la había encerrad
Last Updated : 2026-10-16 Read more