(POV: Ivy)Al día siguiente, Rocco detuvo el auto a media cuadra de la casa y no apagó el motor.—Cuarenta minutos —anunció—. Después de eso, entro.—No vas a entrar -—reproché. —Cuarenta minutos, Ivy.Bajé antes de que dijera otra cosa.Me quedé parada frente al apartamento. Tres años viviendo en esa casa… y tuve que tocar el timbre como una visita.Harold abrió en camisa, descalzo, con un vaso en la mano a las once de la mañana.—Pasa, pasa —insistió con una sonrisa—. Estás en tu casa.Adentro olía a comida vieja. Había ropa en el sofá, y en la mesa del comedor, donde poníamos las cosas del proyecto, había cajas de pizza y un cenicero que yo nunca compré.—Bonito lo que hiciste con el lugar —cuestioné. —Se fue la señora de la limpieza y mi esposa, la misma jodida semana… —Se dejó caer en el sofá.—Los papeles, Harold —le recordé, parándome frente a él. —Siéntate primero -—extendió la mano hacia el sofá. —No, gracias. Estoy bien de pie.Se rió y le dio un trago al vaso.Y ahí, sob
Last Updated : 2026-09-08 Read more