El CEO Salvatore, contó a sus amigos como iba la recuperación de su esposa, y como.insistia ella en que la llevara a ver a los niños. El Pakhan y Eliester, se ponían en sus zapatos, a ninguno de los dos les gustaría estar en su lugar. Así los días pasaron, entre visitas de los amigos, el patriarca Salvatore, Vittorio Moretti, y las muchas horas en el área neonatal, que pasaba Luciano. (...) Aque día la mañana comenzó de una manera diferente en la clínica. Por primera vez en semanas, el sonido de los monitores ya no parecía anunciar una emergencia. Isabella estaba sentada en la cama de recuperación, con el cabello recogido y una expresión mucho más tranquila. Todavía tenía el cuerpo débil por la cesárea y por todo lo que había vivido, pero su rostro había recuperado algo de color. El médico entró acompañado de una enfermera. Luciano, que permanecía junto a ella, se puso de pie inmediatamente. —¿Cómo está? —preguntó. El médico sonrió. —Mucho mejor. Isabella
Last Updated : 2026-10-07 Read more