La joven perdió inmediatamente la sonrisa. No se esperaba encontrarse con semejante hombre de aura peligrosa e imponente. —Señor Romanov, yo solamente... —Te hice una pregunta. Repite lo que le acabas de decir a mi hija. La muchacha tragó saliva. Su nerviosismo era evidente, y aunque era bella, para Yuri Romanov, eso no tenía importancia. En su mundo la belleza no bastaba para lograr grandes cosas. El mafioso caminó hasta quedar frente a ella. — Esto lo vamos a aclarar ya mismo. Yuri, tomó el celular y le marcó a Eliester. Afortunadamente al seguro tono le respondió el jóven CEO. — Señor Romanov, su llamada es inesperada, ¿Sucede algo? ¿Amelia está bien? — Sucede todo, ¿Dónde estás? — Estoy a cinco minutos de la villa, pero, ¿Dígame que sucede con mi mujer? — Llega, apresúrate, hay algo aquí que debemos aclarar. El CEO no hizo cinco minutos, hizo dos y medio para llegar a toda velocidad en su exclusivo y costoso porshe de educación limitada. Bajo del auto c
آخر تحديث : 2026-10-01 اقرأ المزيد