El médico asintió. —Así es, señor Salvatore. Son gemelos. Nadie habló por al menos dos minutos. Ni siquiera el aire acondicionado parecía hacer ruido en aquel instante. Luciano permaneció inmóvil, mirando la pantalla con los ojos muy abiertos. Su mano continuaba aferrada a la de Isabella, pero sus dedos se habían quedado rígidos. El hombre que había negociado con empresarios hostiles, enfrentado amenazas y dirigido un imperio empresarial sin pestañear acababa de perder la capacidad de formular una frase. —!¿Gemelos?! —repitió finalmente. —Exactamente —confirmó el médico— Van a tener gemelos nuevamente, son muy afortunados, no siempre sucede esto. Luciano se puso pálido. Completamente pálido. Sus manos perfectamente cuidadas, estaban frías. Isabella giró la cabeza hacia él y, al verlo, se olvidó momentáneamente de la noticia. —¿Luciano? Él no respondió. —Amore, ¿estás bien? El CEO miró a su esposa, después al médico y finalmente a la pantalla. —No... ¿C
最終更新日 : 2026-10-27 続きを読む