Mauricio Salvatore, fue quien recibió la difícil tarea de informarle a Isabella lo ocurrido con su marido. Luciano se lo había pedido antes de que los hombres lo sacaran de la villa con rumbo al hospital. —Si algo me pasa, encárgate de ella, que no sufra ningún agravio, ni los hijos tampoco. —había dicho el CEO, con la mandíbula tensa.— No quiero que Isabella se entere por alguien más. Solo tú podrás calmarla, abuelo. Y ahora Mauricio tenía que cumplir aquel importante encargo. La encontró todavía en el salón de la mansión, rodeada de los invitados que habían presenciado el caos de aquella noche. Isabella estaba sentada, con una mano descansando sobre su vientre, cuando vio entrar al patriarca. No necesitó escuchar demasiado para saber que algo iba mal. —Mauricio… ¿Dónde está Luciano? El hombre respiró profundamente antes de hablar. —Ya lo trasladaron al hospital. Isabella palideció. —¿Qué cosa? —Resultó herido durante la pelea con Pietro. Las heridas se le a
最終更新日 : 2026-09-22 続きを読む