El día comenzó con una tranquilidad poco habitual en la vida de Luciano Salvatore. Un desayuno, besos de su mujer, imágenes de un futuro feliz al lado de Isabella. El poderoso CEO había pasado años construyendo un imperio, acostumbrado a que todo ocurriera bajo sus órdenes. Las reuniones, las inversiones, los contratos, incluso las personas que podían acercarse a él tenían un lugar perfectamente delimitado. El amor jamás había formado parte de sus planes. Para Luciano, enamorarse era una debilidad. Casarse, una complicación. Y convertirse en padre… algo que simplemente no imaginaba para sí mismo. Sin embargo, aquella mañana estaba sentado en la terraza de su habitación, con Isabella a su lado, contemplando cómo el sol iluminaba los jardines de la residencia. Ella tenía una mano descansando sobre su vientre. Lo acariciaba con ternura. El embarazo comenzaba a notarse. Todavía era pequeño, apenas una curva delicada bajo la ropa, pero para Luciano era imposible no
آخر تحديث : 2026-09-27 اقرأ المزيد