El químico de la gasa hemostática siseó al contacto con la herida abierta, coagulando la sangre a un ritmo doloroso y antinatural. Dante volvió a convulsionar bajo el peso de Valeria, sus músculos tensándose en un arco de agonía pura antes de volver a desplomarse, inerte, sobre el suelo metálico de la lancha.—Ya casi, ya casi está —susurró Valeria, aunque no sabía si intentaba convencerlo a él o a sí misma.La lluvia helada del Pacífico los azotaba sin piedad. El viento aullaba sobre el rugido del motor V8, levantando olas que hacían que la embarcación volara y se estrellara contra el mar, sacudiéndolos con violencia. Valeria tuvo que anclar sus rodillas a los costados de Dante para no salir despedida por la borda, manteniendo la presión sobre sus costillas con ambas manos.Sus dedos, habitualmente precisos y letales, estaban entumecidos por el frío y manchados de un rojo oscuro.Tras tres minutos que parecieron tres vidas enteras, la hemorragia masiva se redujo a un goteo lento. Vale
最終更新日 : 2026-09-19 続きを読む