Punto de vista de Ciela Frotó la cabeza gruesa de su polla por mis pliegues una vez más, despacio y deliberado, impregnándose de lo mojada que ya estaba. Cada vez que empujaba lo justo para que sintiera el estiramiento, se retiraba otra vez. Solté un sonido de frustración e intenté hundirme sobre él. Sus manos se clavaron en mis caderas y me sujetaron quieta. —¿Estás segura de que todavía quieres esto? —preguntó, la voz áspera contra mi oreja. —Sí —respiré—. Por favor… Sonrió. Luego empujó dentro de mí de una sola embestida profunda y firme. Un gemido roto se me arrancó de la garganta. Era grueso —más grueso de lo que esperaba—, abriéndome mientras se hundía hasta el fondo hasta que las caderas se le pegaron a mi culo. La plenitud repentina me hizo temblar las piernas. Se quedó enterrado ahí un segundo, dejándome sentir cada centímetro, antes de retirarse y embestir de nuevo, más fuerte. —Joder… Axel… —Calla —dijo, aunque no había verdadera fuerza detrás—. Tú querías esto. Agu
Zuletzt aktualisiert : 2026-10-25 Mehr lesen