Valentina arrojó la carpeta negra sobre la mesa, provocando un estruendoso golpe que resonó en el lugar. Sus manos temblaban violentamente y su pecho subía y bajaba impulsado por una rabia ardiente.—Te pasaste de la raya, Alexandro —susurró Valentina, con la voz impregnada de una profunda decepción—. Prefiero perder la empresa de mi madre antes que venderme a ti.Sin esperar respuesta, Valentina dio media vuelta y caminó con pasos firmes para salir del salón VIP de The Grand Pavilion. Alexandro no la detuvo, ni tampoco la llamó por su nombre. El hombre simplemente permaneció en silencio, observando su espalda alejarse con una mirada indescifrable.Esa noche, Valentina tidak pegó el ojo ni un solo segundo. Durante lo que restaba de la madrugada y hasta el amanecer, intentó contactar a decenas de socios comerciales de su difunta madre, acudió a sucursales bancarias e incluso intentó hipotecar las escrituras de su casa particular. Sin embargo, el resultado fue nulo.—Lo siento, señorita
Last Updated : 2026-09-21 Read more