El vals fue un torbellino de miradas hostiles y reverencias forzadas.A mitad de la velada, mientras Dante cerraba un acuerdo con dos senadores en un reservado, me excusé para buscar aire en el corredor lateral que conectaba con la biblioteca.El pasillo estaba desierto, bajo la luz tenue de apliques que alargaban las sombras sobre la alfombra roja.—Valeria.La voz sonó a mis espaldas, espesa y cargada de whisky. Me giré despacio.Marco salió de la penumbra de una columna. Llevaba la corbata deshecha, sudor en la frente y los ojos inyectados en sangre. Bloqueó el paso hacia el salón con su cuerpo.—Vaya espectáculo montaste con madre —soltó con una sonrisa torcida—. Te queda bien el rojo, hermanita, aunque los dos sepamos lo que eres.—Hazte a un lado, Marco —advertí con voz gélida—. Ya no estás en tu casa.—¿De verdad crees que este animal te dejará vivir? —se rio con nerviosismo, acortando la distancia hasta que su aliento agrio me golpeó la cara—. No eres su prometida; eres un ceb
Last Updated : 2026-10-21 Read more