El fuego crepitaba en la chimenea de la suite principal, lanzando reflejos cobrizos sobre las molduras del techo y las alfombras oscuras. Afuera, el viento azotaba los acantilados de la fortaleza, pero dentro de la estancia el aire resultaba aún más gélido.Estaba sentada frente al tocador de caoba, retirándome los pendientes con movimientos medidos. En el espejo, mi reflejo devolvía una serenidad de mármol; ni un solo músculo delataba el tumulto que hervía bajo mi piel, ni el poder liberado horas antes frente a Ginevra Barone.La puerta de roble se abrió sin llamar.Dante entró despojándose de los guantes de cuero. Aún conservaba en la ropa el salitre de los muelles y la sequedad metálica de la pólvora. Venía con el semblante ensombrecido, con esa tensión animal que precedía a sus decisiones más sangrientas. Los informes de la Casa Bonnet ya habían llegado a sus oídos; los Barone habían recibido el mensaje sin un solo disparo, pero el despliegue de autoridad no lo tranquilizaba. Lo i
Last Updated : 2026-10-30 Read more