No puedo dejar de pensar en lo claustrofóbico que se siente «Margin Call» cada vez que aparece ese reparto tan bien calculado. En pantalla se ven Kevin Spacey, Jeremy Irons, Paul Bettany y Zachary Quinto llevando la acción principal; a su alrededor, Stanley Tucci, Mary McDonnell, Demi Moore, Simon Baker y Penn Badgley refuerzan la sensación de una firma en
caída libre. El elenco hace que la película parezca casi un thriller de sobremesa financiera, donde
la verdadera tensión viene de las relaciones humanas y no de efectos especiales.
Para mí lo más interesante es cómo los roles se reparten la mirada sobre la crisis: Irons interpreta al tipo que decide desde la cúspide, Spacey es el que intenta contener el desastre entre su gente, y Quinto representa la voz joven que descubre el mecanismo. Paul Bettany aporta
agresividad comercial y Stanley Tucci deja una impronta melancólica en su aparición. Mary McDonnell y Demi Moore ofrecen la frialdad técnica y el temple institucional, mientras que Simon Baker y Penn Badgley completan la red de secundarios que hacen creíble todo el entramado.
Al terminar la película uno sale pensando en la cadena de decisiones más que en una sola cara; y eso se lo debo a cómo está armada la nómina de actores.