Me encanta cómo la figura de Richard Stark se volvió
sinónimo de criminal elegante y sin concesiones: esas novelas sobre Parker son un clásico del noir moderno. Richard Stark era en realidad el seudónimo de Donald E. Westlake, y bajo ese nombre escribió una serie principal de novelas centradas en Parker, un ladrón profesional frío y eficiente. En total son 24 novelas que recorren desde los años sesenta hasta los dosmiles, con un estilo seco y afilado que no deja tregua al lector.
Entre las más conocidas y que vale la pena mencionar están «The Hunter», que fue la primera y de la que se inspiró la película «Point Blank», «The Man with the Getaway Face», «The Outfit», «The Mourner», «The Score», «The Rare Coin Score», «Slayground» y, ya en la
etapa más tardía, «Flashfire». Cada una explora diferentes planes, traiciones y golpes fallidos o gloriosos, siempre con la misma energía implacable en el protagonista. Si te interesa la serie completa, hay ediciones recopiladas y bibliografías que listan las 24 novelas por orden; personalmente disfruto leerlas en el orden de publicación para apreciar la evolución del personaje y el cambio en el tono de Stark a lo largo de las décadas.