3 Answers2026-02-10 01:15:26
Me encanta perderme en carteles de festivales y, desde ahí, he aprendido que el afrofuturismo en España no es un movimiento masivo pero sí aparece en intersecciones muy inspiradoras. No hay muchas bandas «puras» de afrofuturismo que sean estrictamente españolas, pero sí hay una serie de artistas y proyectos que mezclan estética futurista, electrónica y raíces africanas o afro-diaspóricas, y que se dejan ver en festivales y salas. Por ejemplo, grupos como «Ojos de Brujo» o proyectos como «El Guincho» no se etiquetan como afrofuturistas, pero su fusión de ritmos negros, electrónica y arreglos experimentales rozan ese territorio; funcionan como puentes entre tradiciones y sonoridades contemporáneas que recuerdan la mentalidad afrofuturista: mirar al pasado africano y a la vez imaginar futuros sonoros.
Además, muchos de los nombres más directamente afrofuturistas que escucho en España son internacionales que pasan por aquí cuando giran por Europa: formaciones históricas o líderes como Sun Ra Arkestra, artistas del circuito electrónico-experimental como Flying Lotus o bandas de afro-jazz contemporáneo lideradas por figuras como Shabaka Hutchings aparecen en carteles de Sónar, Jazztopía u otros ciclos, y eso alimenta la escena local. En resumen, si buscas afrofuturismo en España conviene mirar tanto a las bandas locales que dialogan con la diáspora africana como a los artistas internacionales que nos visitan en festivales; el resultado es una mezcla rica y en constante mutación que me tiene siempre pendiente del próximo cartel.
3 Answers2026-02-10 05:09:14
Me interesa mucho este tema y creo que merece más visibilidad en el panorama televisivo español.
He mirado con ojo crítico la oferta de series producidas en España y, para ser honesto, el afrofuturismo como corriente estética y cultural casi no tiene presencia clara en la televisión mainstream nacional. Lo que sí existe es una mezcla de proyectos independientes, cine de animación y cortometrajes que coquetean con elementos afrodiaspóricos, pero pocas series de largo aliento que se presenten explícitamente como afrofuturistas. Un ejemplo cercano en espíritu es «Black is Beltza», una película de animación y proyecto transmedia nacido en Euskadi que fusiona historia, música negra y aventura con una mirada transnacional; aunque no es una serie de televisión tradicional, su universo es lo más parecido a una propuesta afrodiaspórica hecha desde España.
Más allá de producciones nativas, lo que veo en las plataformas que consumo en España son series internacionales con claras raíces afrofuturistas o inspiradas por ellas —por ejemplo, producciones anglosajonas que sí exploran tecnología, mitología africana y utopías/distorciones futuristas— y que se ofrecen en catálogos accesibles para el público español. En lo que respecta a la escena local, creo que hay mucho espacio para que creadoras y creadores afroespañoles desarrollen series serializadas que combinen ciencia ficción, tradición africana y crítica social. Personalmente, me apena que aún falte representación televisiva real aquí, pero también me entusiasma la escena indie y los festivales que empiezan a abrir puertas a estos relatos; ojalá veamos más producciones así pronto.
3 Answers2026-02-10 09:05:39
Me encanta perderme por las salas de Madrid en busca de propuestas que mezclen tecnología, memoria y futuro.
En mis paseos he visto que los afrofuturismos se presentan en sitios muy distintos: desde las grandes salas del Museo Reina Sofía y CaixaForum hasta espacios más experimentales como Matadero, Tabacalera o La Casa Encendida. Allí suelen montar instalaciones multimedia, proyecciones de videoarte, fotografía y piezas sonoras que mezclan tradición africana con electrónica, moda y ciencia ficción. Muchas veces las exhibiciones no se anuncian como «afrofuturismo» de manera literal, sino bajo etiquetas como «diáspora», «futuro(s)», o «arte contemporáneo africano», por eso conviene mirar la programación por artistas y temáticas.
He disfrutado especialmente las muestras que incorporan actividades paralelas: charlas, sesiones de DJ, talleres y ciclos de cine. Los barrios como Lavapiés o Embajadores también ofrecen pop-ups y galerías pequeñas donde el enfoque es más íntimo y comunitario. Para contextualizar, me gusta pensar en las referencias literarias y cinematográficas que suelen acompañar estas exposiciones —por ejemplo obras que evocan el espíritu de «Black Panther» o las novelas de Octavia Butler como «Parable of the Sower»— porque ayudan a entender la mezcla de relato, estética y política que define el afrofuturismo. Al final, lo que me sorprende es cómo Madrid está abriendo espacios para estas narrativas: a veces grandes, a veces en un sótano, pero siempre estimulantes y necesarios.
3 Answers2026-02-10 12:59:52
Me flipa comprobar que el afrofuturismo ya no es un nicho invisible en España; se siente en varios espacios y festivales aunque rara vez venga presentado con esa etiqueta exacta. He visto propuestas afrofuturistas en festivales de música electrónica y en ciclos de cine que buscan cruzar tradición africana, tecnología y futurismo. En Barcelona, por ejemplo, Sónar y su rama Sónar+D suelen traer artistas y piezas audiovisuales que juegan con esas estéticas y conceptos: luces, ritmos y visuales que reimaginan identidades. No siempre todo el mundo lo llama “afrofuturismo”, pero la mezcla de electrónica, ritmos del continente africano y narrativas sobre futuro aparece con fuerza.
En el terreno cinematográfico, el Festival Internacional de Cine Africano de Tarifa/Tetuán (FCAT) y muestras como la Mostra de Cinema Africà de Barcelona incluyen cortos y largometrajes que exploran mitologías, tecnología y futuro desde voces africanas, que encajan con esa sensibilidad. Además, festivales de world music como WOMAD (cuando pasa por España) o Rototom Sunsplash tienden a programar artistas que remiten al imaginario afrofuturista en sus puestas en escena y sonoridades.
Al final, lo que más me fascina es la descentralización: no hay un único festival “oficial” del afrofuturismo, sino un tejido de noches en salas, programaciones especiales en festivales mayores y ciclos en centros culturales que, en conjunto, alimentan una escena vibrante. Me deja con ganas de seguir buscando joyas escondidas en carteleras pequeñas y propuestas experimentales.
3 Answers2026-02-10 19:18:14
Toda mi curiosidad se disparó cuando empecé a buscar voces en español que exploraran futuros negros; pronto descubrí que, si hablamos de autores nacidos en España que practiquen afrofuturismo de forma clara y reconocida, la lista es muy corta y en muchos casos inexistente. En mi experiencia leyendo y husmeando en librerías especializadas, la mayoría de las propuestas afrofuturistas en lengua española provienen de autorías afrodescendientes de África occidental o de América Latina, o bien de autoras y autores que, aunque escriben en español, nacieron fuera de la península. Esto no es un vacío cultural indiferente: habla de una escena todavía en construcción dentro del propio territorio español.
Por eso suelo recomendar mirar más allá de la nacionalidad y centrarse en la tradición hispanohablante: autores como Donato Ndongo o Juan Tomás Ávila Laurel —procedentes de Guinea Ecuatorial— y figuras históricas latinoamericanas como Manuel Zapata Olivella ofrecen herramientas, mitos y relecturas del pasado y del porvenir que conectan con el afrofuturismo. También hay voces femeninas imprescindibles de la tradición africana en español, como María Nsué Angüe, que plantean preguntas sobre identidad, tecnología y memoria desde perspectivas que dialogan con lo que entendemos por afrofuturismo. Personalmente me emociona ver cómo jóvenes narradores y narradoras, tanto en España como en la diáspora hispanohablante, están recuperando esas raíces y experimentando con géneros (ciencia ficción, mitopoética, fantasía especulativa) para construir futuros posibles.
Si buscas lanzarte a leer en este terreno, yo empiezo por indagar en la literatura ecuatoguineana y afrocolombiana en español, seguir editoriales pequeñas y revisar antologías y revistas de ficción especulativa en español; ahí siempre aparecen traducciones y trabajos de autoras y autores que amplían la noción de afrofuturismo en nuestra lengua. Al final me quedo con la sensación de que la escena española como tal va despertando, y lo más interesante es que la producción en español está cada vez más conectada con movimientos globales negros, así que la recomendación que doy siempre es abrir la búsqueda más allá de la etiqueta y dejarse sorprender por las voces de la diáspora.