FUEGO Y PASION
siéntate a mi lado, yo misma te curare la pupita – le dije sin dejar de reirme
La noche dio para mucho, ya que bailamos, bebimos hasta emborracharnos, marchandonos luego los tres hombres y las tres amigas al casino, ya que nos hacía mucha ilusión a mis amigas y a mi probar suerte con todo los juegos que habían. Pero lo peor fue por la mañana, que amaneci en una cama de hotel fijándome en el hombre que estaba acostado y desnudo a mi lado. Cuando abrí los ojos, si se puede decir que los abrí, ya que tenía un fuerte dolor de cabeza sabiendo que era resaca por haber bebido tanto alcohol la noche pasada. Cuando me gire hacia la ventana que entraba la luz, me quede inmovil al ver a un hombre acost