Filter By
Updating status
AllOngoingCompleted
Sort By
AllPopularRecommendationRatesUpdated
No Love Left to Give

No Love Left to Give

"Mom, Dad. I've changed my mind. I'm willing to go back to Bimern and marry Mr. Coleman, even if he's in a coma." I keep it a secret from Frederick Kirby, my boyfriend of seven years. I'm going ahead and arranging a wedding with someone else. Lennon Downey, Frederick and I grew up together. I had fallen in love with Frederick when I was a teenager, while Lennon was always like an older brother to me. We are close, and we've always been that way. That is, until the three of us went on a trip and got caught in a flash flood. Florence Cooper, the fake heiress, stole the credit for saving their lives and even lied that I left them behind to save myself. Since then, they've taken her side in everything. They've even hurt me for her. I cried, fought, and tried to explain over and over again. I thought that they would see her for who she really is one day. However, they never did. All I got in return was betrayal, again and again. I'm done. I just want to leave. I want to disappear from their lives and never, ever see them again.
Short Story · Romance
4.2K viewsOngoing
Read
Add to library
No to Marriage? Goodbye, Then

No to Marriage? Goodbye, Then

I chase after Dean Wagner for five years while Graham Ashford chases after me for seven. When Dean marries Emily Caldwell, I finally say yes to being Graham's girlfriend. Graham is over the moon. He treats me like I'm everything to him, like he'd do whatever it takes just to make me happy. But Graham doesn't believe in marriage. Even when our daughter turns four, he still hasn't married me. He won't even let her call him "Dad". One night, I overhear him joking around with his buddies. "Your daughter's already four. You still aren't bringing your wife and kid home to meet your parents?" Graham taps his knuckles on the table and laughs. "You know why I got with Nora and had a kid with her. I just want to make Emily jealous. "Nora's easy to fool. She won't ever leave me, even if I never bring her or the kid home." He thinks he has me all figured out, but he doesn't. I turn and leave without a word, then plan to leave him for good. A man like that doesn't deserve my love. And he sure as well doesn't deserve to be my daughter's father.
Short Story · Romance
3.2K viewsCompleted
Read
Add to library
Saying No to Her Kidney

Saying No to Her Kidney

I, Elena Rossi, was diagnosed with acute kidney injury a year ago. I need a kidney transplant to survive. My fiance, Dario Ajello, is the Don of the mafia family, and he looks everywhere to find a suitable kidney donor for me. As it turns out, my younger stepsister, Lucia Rossi, is the only person who is eligible to be my kidney donor. However, she refuses to take the five million dollars Dario offers her as compensation. Instead, she makes a ridiculous demand—that Dario pretend to be her boyfriend for an entire month. I am all against it. I would rather die than agree to her conditions in order to receive her kidney. Dario promises me that he won't fulfill her demands, but I soon find out that he still has agreed to be Lucia's boyfriend for a month. After learning the truth, I decide to give up on my treatment and silently make arrangements for my passing. That is because I know that Lucia will never donate her kidney to me, even if Dario fulfills his side of the obligations.
Short Story · Mafia
2.8K viewsCompleted
Read
Add to library
No Reply From The Crown

No Reply From The Crown

When Selovia's soldiers seized me, I sent Leon ninety-nine letters, each one begging for rescue. He tore them apart. "I sent Aya back to her duchy after she struck Mira—but I gave her my finest escort. Selovia could not have touched her." A sharp breath. "I allowed Mira the ceremonial gown, nothing more. And now Aya makes a spectacle to win back my favor. It shames her." He paced once, restless. "Mira's brother died protecting me. He was my Captain of the Royal Guard. I swore to guard her in his place. Tell Aya this—no matter how she rages, I will not cast Mira aside. If she keeps making a spectacle, I will delay the wedding." Three days later, he rode into Valecrest with the marriage contract in hand, ready to wed me. That same hour, Selovia's envoys delivered an ornate gift box. Leon glanced at it and exhaled. "So the dowry is prepared. All this noise was Aya stirring unrest." The lid opened. Inside— My head. From the tower, mourning bells began to toll. Slow. Heavy. Final. The chapel doors parted. The officiant stepped out, robes dark, face set in solemn lines. "Her Grace, Aya Valecrest, Duchess of Valecrest, has been returned to us. The burial rites begin at once."
Short Story · Romance
2.5K viewsCompleted
Read
Add to library
Le di a mi novio a su amor ideal... y terminó arrepentido

Le di a mi novio a su amor ideal... y terminó arrepentido

Tuvimos una relación de diez años. Salvador Ríos, finalmente, aceptó casarse conmigo. Pero el día en que debíamos tomarnos las fotos para la boda, cuando el fotógrafo nos pidió que nos besáramos, Salvador frunció el ceño con desagrado, murmuró que sufría de misofobia y, sin más, me empujó suavemente a un lado y se marchó solo. Yo, con la cara ardiendo de vergüenza, me vi obligada a disculparme con todo el equipo por su actitud. Afuera caía una nevada densa. Era imposible encontrar un taxi. Caminé sola, paso a paso sobre la nieve, con los pies empapados… y el corazón también. Y al llegar al departamento que sería nuestro hogar conyugal, lo encontré besando a Lucía Solís. Abrazándola como si el mundo estuviera a punto de acabarse. —Lucía… solo dime una palabra… y dejo esta boda y todo ahora mismo —susurró él. Diez años de amor ciego… de pronto se convirtieron en una broma cruel. Lloré como nunca. Y luego decidí que sería yo quien escapara primero de esa boda. Tiempo después, se corrió la voz en todo nuestro círculo social: El joven Ríos buscaba desesperadamente a su ex prometida por todo el mundo, solo para rogarle que lo mirara una vez más.
Short Story · Romance
6.5K viewsCompleted
Read
Add to library
A Un Paso Del Altar, Mi Novio De Siete Años Se Rajó

A Un Paso Del Altar, Mi Novio De Siete Años Se Rajó

Llevaba siete años con Santiago, y aun así él no quería casarse conmigo. —Santiago, estoy lista para casarme —le dije un día con calma. Él frunció el ceño con indiferencia, como si ni siquiera hubiera escuchado bien mis palabras. —Joana, la empresa está a punto de salir a bolsa, estoy tan ocupado que no pienso perder tiempo en un tema tan irrelevante. Sonreí con tranquilidad. Tal vez, en sus ojos, aquello era solo un intento desesperado de presionarlo para que me propusiera matrimonio. Pero lo cierto es que, esta vez, sí me iba a casar… Pero el novio no sería él.
Short Story · Romance
1.5K viewsCompleted
Read
Add to library
El Don que no pudo retenerme

El Don que no pudo retenerme

Durante cuatro años fui su secretaria y durante cuatro años calenté su cama. Lo sabía todo, desde los negocios de su familia hasta los secretos que me susurraba por las noches. Pero para él, yo no era más que un juguete al que podía recurrir cuando quisiera. En cuanto su primer amor, Sofía Costa, regresó al país, él me humilló sin pensarlo dos veces. La besó en una iglesia de Sicilia, me abandonó en una carretera, empapada por la lluvia con un corte de veinticinco centímetros en la pantorrilla, y luego me despidió con una frase fría y mordaz. Dijo que yo era alguien sin importancia, alguien a quien simplemente podía ignorar. Ella agitó el tulipán de peluche que él le había obsequiado delante de mí. —Yo soy la única a la que ama. Tú solo eras una sustituta. Mientras reconstruía mi vida en Northport y por fin encontraba algo de paz, este despiadado Don de la mafia se arrodilló frente a mi puerta, con los ojos rojos de emoción. —Elena, vuelve conmigo. Pateé su mano lejos con una sonrisa. —Tu supuesta devoción me repugna.
Short Story · Mafia
2.0K viewsCompleted
Read
Add to library
Ojalá no hubieras sobrevivido ese día

Ojalá no hubieras sobrevivido ese día

Cuando tenía nueve años, quedé atrapada en una explosión mientras intentaba salvar a Joel Yorks, en donde la onda expansiva me arrebató la audición, por lo que, desde entonces, he tenido que usar audífonos. Joel se sintió tan culpable, que Insistió en pedirme la mano, y, con los ojos llenos de lágrimas, juró: —Helen, cuidaré de ti el resto de mi vida. Sin embargo, cuando cumplí dieciocho… todo cambió, porque él quería complacer a la chica más bonita de la escuela. Por esto, delante de ella y de todos nuestros compañeros, me arrancó el audífono, mientras decía con total desprecio: —Estoy harto de que seas una carga. De verdad desearía que no hubieras sobrevivido aquel día cuando tenías nueve años. Habría sido mejor que estuvieras muerta. Apreté mi informe audiológico y guardé silencio. Al llegar a casa, revisé en silencio mis solicitudes universitarias y, junto con mis padres, rompí formalmente el compromiso. A partir de entonces, Joel y yo seguiríamos caminos separados. No volveríamos a encontrarnos.
Short Story · Romance
975 viewsCompleted
Read
Add to library
El amor no se puede forzar

El amor no se puede forzar

Después de mi muerte, mis padres firmaron el consentimiento para donar mis órganos, por lo que mi retina terminó en el cuerpo de Carina Fernández, la hija adoptiva que más amaban. Tras esto, Carina se casó con mi propio hermano. Por fin, se convirtieron en una verdadera familia. Pasé toda una vida compitiendo con ella, solo para acabar sin nada, sola, con un destino miserable. Pero, al renacer, decidí vivir mi vida para mí. Y, contra todo pronóstico, el camino me llevó a una felicidad inesperada.
Read
Add to library
Cuando me perdiste, no dijiste nada

Cuando me perdiste, no dijiste nada

En el quinto año de su matrimonio, Débora Acosta descubrió a su esposo Emilio Romero acostándose con su secretaria, la mujer incluso estaba embarazada. De golpe, los cinco años que Débora había entregado al matrimonio parecieron una broma cruel. Pidió el divorcio, solo para darse cuenta de que en la familia Romero ya no había un lugar para ella. La amante, Irene Palacios, la provocó sin pudor, Emilio se mostró frío e indiferente y las críticas de los familiares terminaron por hundirla en un dolor insoportable. Después del divorcio, Emilio volvió a encontrarse con Débora. Ella era como una luna lejana, inalcanzable. Su mirada y su corazón ya estaban llenos de otro hombre. La mujer que había sido su esposa terminó convirtiéndose en el tesoro más preciado de alguien más. Al final de un banquete, Emilio la tomó del brazo. Con la voz quebrada y los ojos enrojecidos, le preguntó casi suplicando: —De verdad, ¿ya no me quieres? Débora lo miró con frialdad. En ese momento, el hombre elegante y distante que estaba a su lado la rodeó con el brazo. Alzó la mirada y dijo con calma: —Sr. Romero, mi esposa y yo tenemos que volver a casa. Por favor, compórtese. *** Ella había creído que era el chiste de toda la ciudad. En su momento más miserable, un hombre al que apenas había visto unas cuantas veces la llevó a su casa. Más tarde entendió la verdad. Alguien la amaba como a un tesoro. Cada una de sus lágrimas era invaluable para él y jamás permitiría que volviera a sufrir ni la más mínima injusticia.
Romance
101.1K viewsOngoing
Read
Add to library
PREV
1
...
2627282930
...
50
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status