EL HOMBRE PERFECTO
Al llegar a la finca del señor Dust, de inmediato fueron al hangar, acompañados de Olaf Dust, un alemán de clase aristocrática, un hombre muy alto, corpulento, rubio, de ojos azules y extremadamente blanco.
-Señor Olaf, que gusto volverlo a ver, lástima que sea en estas condiciones, le dijo Pablo estrechándole la mano.
-El gusto es todo mío señor Taylor, estoy para lo que necesite, este es el piloto Rafael, él me indicó que llevaría a unos familiares a Inglaterra, era un viaje corto, él es un excelente piloto, así que no le vi problema alguno.