Falso Alfa
-No me pude contener, estás tan rica- el alfa le besó la mejilla para después lamerla como si se tratara de un delicioso bocadillo- Con el pelo alborotado, vistiendo mi ropa y oliendo a mí, como que estás bien follable ahora mismo-
-Me acabas de follar toda la noche- apretó sus dientes para no gritar echando su torso hacia atrás- Acaso eres un puñetero conejo, y no me lamas en plena calle, soy una loba, no una paleta-
Rayan giró la cabeza hacia un lado.
-¿Quién sabe? Soy un alfa, nos gusta el sexo y contigo se sintió genial y no me molestaría repetirlo. Siéntete agradecida por la oferta, normalmente solo tengo un encuentro de solo una noche-