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Lobo Místico

Lobo Místico

{{I Drew Kizmet, Future Alpha of the Crescent Blood Peak Pack aquí-por rechazarte Jewel Stuart como mi Compañero y futura Luna de este pack}} Él sonrió y miró hacia abajo y a mí, lo miré directamente a los ojos y dije (( I Jewel Stuart del Crescent Blood Peak Pack aquí - por aceptar tu rechazo, ¿soy libre de irme ahora Drew? Llegaré tarde a Química)) Me doy la vuelta y me dirijo a clase y puedo sentir sus ojos así como otros los estudiantes me miran mientras camino por los pasillos y entro en el salón de clases (Jade, sé que recibiste el golpe del rechazo por mí, ¿estás bien?) (Sí, Joya, estoy bien, solo necesito descansar un poco) ( De acuerdo, gracias por hacer eso, tómese su tiempo y descanse, lo veré más tarde) (¡de acuerdo! Más tarde)Jewel era una guerrera, la primera hija de Laura y Jaxon Stuart, quienes eran guerreros de la vigésima generación en su manada. Jewel, naturalmente, creció duro y rudo como una luchadora, lo que la convirtió en un chico tonto, pero su familia la amaba y ella a ellos.Drew Kizmet, el primer hijo y el siguiente en la fila para el Título Alfa de Crescent Blood Peak Pack, sus padres Alpha Dustin y Luna Kristen Kizmet son líderes justos, justos y fuertes que tienen la intención de transmitir sus títulos una vez que su hijo encuentre a su compañero para enseñar y capacítelos en sus caminos y tomen el lugar que les corresponde como líderes y protectores de la manada.Averigüemos cómo resultan las cosas para Jewel y para Drew.
Hombre lobo
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Cuando me perdiste, no dijiste nada

Cuando me perdiste, no dijiste nada

En el quinto año de su matrimonio, Débora Acosta descubrió a su esposo Emilio Romero acostándose con su secretaria, la mujer incluso estaba embarazada. De golpe, los cinco años que Débora había entregado al matrimonio parecieron una broma cruel. Pidió el divorcio, solo para darse cuenta de que en la familia Romero ya no había un lugar para ella. La amante, Irene Palacios, la provocó sin pudor, Emilio se mostró frío e indiferente y las críticas de los familiares terminaron por hundirla en un dolor insoportable. Después del divorcio, Emilio volvió a encontrarse con Débora. Ella era como una luna lejana, inalcanzable. Su mirada y su corazón ya estaban llenos de otro hombre. La mujer que había sido su esposa terminó convirtiéndose en el tesoro más preciado de alguien más. Al final de un banquete, Emilio la tomó del brazo. Con la voz quebrada y los ojos enrojecidos, le preguntó casi suplicando: —De verdad, ¿ya no me quieres? Débora lo miró con frialdad. En ese momento, el hombre elegante y distante que estaba a su lado la rodeó con el brazo. Alzó la mirada y dijo con calma: —Sr. Romero, mi esposa y yo tenemos que volver a casa. Por favor, compórtese. *** Ella había creído que era el chiste de toda la ciudad. En su momento más miserable, un hombre al que apenas había visto unas cuantas veces la llevó a su casa. Más tarde entendió la verdad. Alguien la amaba como a un tesoro. Cada una de sus lágrimas era invaluable para él y jamás permitiría que volviera a sufrir ni la más mínima injusticia.
Romance
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Sangre de un Linaje Ignorado

Sangre de un Linaje Ignorado

Era miembro de una unidad de investigación ultrasecreta. Por encargo de mi superior, debía entregarle un archivo a Celeste Judd, mi hermana. En el momento en que entré en la oficina de mi hermana, un pasante, Ethan Irwin, se interpuso rápidamente en mi camino. —¿Eres el nuevo asistente? Me miró de arriba a abajo y notó el sobre de documentos que llevaba en la mano. Acto seguido, soltó una fuerte carcajada. —¡Es tu primer día de trabajo y ya estás tratando de hacer puntos con la señora Judd! ¿Por qué no te miras al espejo para ver lo patético que eres? Solo entonces me di cuenta de que Ethan me había confundido con un rival amoroso. Pero el caso era que Celeste nunca me había dicho que tuviera novio. Estaba a punto de explicarle la verdad a Ethan cuando sentí que su puño se estrellaba contra mi cara. —¡Yo soy el único asistente que necesita la señora Judd! ¡Olvídate de ser su novio! —¡Pensar que a tu edad ya estás planeando convertirte en un mantenido y seducir a mujeres ricas! —exclamó Ethan mientras me jalaba del cabello y derramaba agua hirviendo sobre mi cara—. ¡Te voy a dar una lección en nombre de tus padres! Lo único que pude hacer fue acurrucarme en el suelo, hecho bolita. Con torpeza, usé mi cuerpo para proteger el sobre de documentos. Mis acciones enfurecieron a Ethan a más no poder. Me arrebató el archivo y lo hizo pedazos frente a toda la empresa. —¡Señora Judd, no cabe duda de que su nuevo asistente es un atrevido por intentar seducirla! —le dijo a Celeste en tono adulador—. ¡No se preocupe, porque ya le di una lección!
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Protegió a la asesina de mi hermana

Protegió a la asesina de mi hermana

Mi hermana, Lily, fue despedazada por renegados. Lloré desconsoladamente, suplicándole a mi compañero destinado, el Alfa Ethan, que encontrara a sus asesinos. Nunca lo hizo. Un año después, en el aniversario de su muerte. Fui a buscar a Ethan, lista para decirle que estaba embarazada. En su lugar, lo encontré sosteniendo a otra Omega, Bella, en sus brazos. —No te preocupes —la consolaba él—. Nadie se enterará de que quitaste el escudo mental de la manada y provocaste la muerte de Lily. Una vez que Harper renuncie a su título de Luna en la ceremonia, tú serás mi única y verdadera compañera. Mi corazón se hizo añicos. Así que era eso. Nunca me marcó, nunca me rechazó… quería que yo renunciara por mi cuenta. Estaba protegiendo a la asesina de mi hermana. Quería convertirla en Luna. Entré furiosa, gritando, pero de repente Bella tosió sangre y se desplomó. Envenenamiento por acónito, afirmó ella. —¡La envenenaron para salvarme! ¡Dame la sangre de tu corazón! ¡Es lo único que puede salvarla! Ethan me miró con más asco como si yo fuera basura. —¡Estoy embarazada! ¡Eso matará al cachorro! —supliqué. Pero su Comando de Alfa cayó sobre mí. Mi cuerpo ya no me pertenecía. Solo pude observar cómo la gruesa aguja perforaba mi pecho, justo encima de mi corazón. Sangre dorada fluyó. Un dolor agudo y desgarrador atravesó mi vientre… Había matado a mi cachorro. Mi loba se hizo pedazos dentro de mí. Cerré los ojos, buscando una conexión prohibida en el mundo de los hombres lobo. —Rey Licántropo Rogan. Mañana necesito que me ayudes a destruir todo en la manada Bosque Negro. Incluyendo al Alfa Ethan.
Short Story · Hombres Lobo
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En esta vida no tengo corazón para amar

En esta vida no tengo corazón para amar

La infancia de Adrián Rivas estuvo marcada por su primer amor. Pero cuando ella murió, él me odió durante diez largos años. Al día siguiente de nuestra boda, pidió ser enviado a una misión en la frontera. Durante una década le escribí incontables cartas, intentando acercarme una y otra vez… pero su respuesta siempre era la misma: —Si de verdad te sientes culpable… entonces muérete pronto. Hasta que un día fui secuestrada. Y él, solo y sin refuerzos, irrumpió en el escondite de los criminales para salvarme, recibiendo varias balas por mí. Antes de morir, con sus últimas fuerzas, me apartó bruscamente la mano y dijo: —Lo que más me arrepiento en esta vida… es haberte tomado por esposa. Si existiera otra vida… te ruego, no vuelvas a buscarme. En el funeral, la madre de Adrián lloraba de arrepentimiento. —Hijo mío, ha sido culpa mía… yo no debí obligarte. Su padre, lleno de odio, me gritó entre lágrimas: —Mataste a Clara, y ahora también a mi hijo. ¡Eres una desgraciada! ¿Porqué no te mueres tú también? Incluso el comandante, que insistió para que nos casáramos, bajó la cabeza con remordimiento. —Fue mi error, no debí separar a dos enamorados… Le fallé al camarada Adrián. Todos lamentaban la muerte de Adrián, incluyéndome a mí. Esa misma noche, fui expulsada del ejército y quedé sin ningún rumbo. En medio de la nada, en un campo solitario, bebí veneno y morí. Pero al abrir los ojos otra vez… regresé al día antes de nuestra boda. Esta vez, decidí cumplirles el deseo a todos.
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Despedida de Siete Días

Despedida de Siete Días

Mis padres adoptaron a un huérfano. Yo le tomé mucho cariño y lo quería como a un hijo propio. Hasta que me di cuenta de que se parecía cada vez más a mi esposo, Javier Mendoza, y que a mi hermana menor llamaba "mamá" a escondidas. Resultó que mi esposo que tanto amaba me había sido infiel desde hacía tiempo. Él y mi hermana habían formado una feliz familia en secreto. Hasta contaban con la bendición de mis padres. Cuando todo se supo, mi hermana me rogó que los dejara ser felices, y mis padres me ordenaron que les cediera el lugar. El niño que había criado con todo el amor me gritó que ojalá muriera de la peor manera. Pero lo que nadie esperaba era que Javier se negara al divorcio. Lloraba suplicándome perdón, diciendo que me amaba profundamente y que lo del niño había sido solo un error. Fingí creer en su pasión y le dije: —Siete días. Te doy siete días. Si logras demostrarme tu sinceridad, te perdonaré. Él, eufórico, cumplió mi cada deseo y me trató como a un tesoro. Hasta donó todos sus ahorros a mi nombre y obligó a mi hermana a arrodillarse en la nieve para pedirme perdón. Todos pensaron que al final lo perdonaría, hasta el día en que la policía vino a pedir la identificación de un cadáver. Ese día él enloqueció por completo. Lo que Javier nunca supo es que en realidad yo llevaba siete días muerta. La Muerte me había permitido regresar por siete días para darle mi propia despedida.
Short Story · Romance
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De Luna Traicionada a Reina Alfa

De Luna Traicionada a Reina Alfa

Tenía cuatro meses de embarazo del heredero del Alfa cuando mi mejor amiga, Ariana, se estrelló contra mí. Dijo que fue un accidente. Pero su supuesto accidente me hizo perder a mi cachorro. Mi hermano, Liam, intentó delatarla ante los sabios de la manada, pero lo acusaron injustamente de traición, le quitaron su título de Beta y lo encerraron en los calabozos. Corrí a suplicarle ayuda a mi pareja, el Alfa Byron. Me abrazó con fuerza y juró que salvaría a Liam. Al día siguiente, encontré a Liam en los calabozos, encadenado con plata, apenas con vida. Devastada, volví a buscar a Byron, intentando encontrar una manera de demostrar la inocencia de Liam. Fue entonces cuando lo escuché hablar con su mano derecha. —Si su Luna se entera de que usted permitió que le tendieran una trampa a Liam... lo va a odiar. La voz de Byron sonaba agotada y con un dolor que intentaba ocultar. —Sé cómo es. Era la única forma de que perdonara a Ariana en la Ceremonia de la Luna de Sangre. Ariana me salvó la vida. No voy a permitir que esto la destruya. Hizo una pausa y su voz se tornó seria. —En cuanto a Sandra... ya veré cómo compensarla. Nunca sabrá la verdad. Jamás. Por ahora, solo tiene que... obedecer. Mi pareja, en quien confié ciegamente... Destruyó a mi familia. Todo para proteger a la loba que mató a nuestro cachorro. El dolor me desgarró el alma. Temblando de una furia que jamás había sentido, llamé al único con el que no había hablado en siete años: mi padre, el Alfa Caden. “Padre, acepto la alianza estratégica. El matrimonio que mencionaste. Pero tengo una condición. Quiero que destruyas a la Manada Blackwood.”
Short Story · Hombres Lobo
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Mi Esposo Defendió a la Asesina de Mi Suegra

Mi Esposo Defendió a la Asesina de Mi Suegra

Mi suegra tuvo un accidente de tránsito y fue llevada al hospital. Llamé más de veinte veces a mi esposo, Samuel López, que era abogado, pero solo conseguí que me respondiera en la última. —¿Qué cuento te estás inventando ahora? Sandra está en problemas y tengo que ayudarla. Deja de hacer berrinches. Apenada por sus palabras, le informé de la situación de su mamá y le pedí que me transfiriera diez mil dólares para pagar los gastos médicos. No obstante, engañado por su primer amor, Sandra López, simplemente se redujo a botarme palabras impacientes: —El accidente de tráfico que sufrió tu mamá no tiene nada que ver conmigo. No trates de usar mi dinero para ayudar a tu familia y déjame en paz. Estoy muy ocupado ahora. Dicho esto, colgó la llamada sin esperar a mi respuesta. Entre tanto, habían anunciado el fallecimiento de su madre, tras un intento fallido de reanimación. Tres días después, volví a verlo en la audiencia: estaba defendiendo con entusiasmo a su primer amor, quien se encontraba en el banquillo por conducir ebria. Gracias a sus excelentes habilidades como abogado, Sandra fue declarada inocente, basándose en la falta de pruebas. Muy decepcionada, le propuse el divorcio al terminar la audiencia. Pero él se puso nervioso: —Mi mamá es tan buena contigo. Si te divorcias, ¡se va a poner muy triste! Le sonreí con indiferencia y luego le aventé contra la cara las facturas de los gastos médicos y el certificado de defunción. Qué estúpido era este tipo. Aún no sabía que su madre había fallecido.
Short Story · Romance
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Renací y no quiero un esposo mafioso

Renací y no quiero un esposo mafioso

El día que iba a dar a luz a mis gemelos, soborné al médico de la familia para que me inyectara todos los potentes medicamentos disponibles en el hospital para frenar las contracciones y retrasar el parto por la fuerza. Lo hice porque, en mi vida pasada, Vincenzo Moretti había sido diagnosticado con baja calidad de esperma, apenas podía concebir. Para asegurarse de tener un heredero, mantuvo diez amantes fuera de casa y anunció que el hijo que naciera primero sería el próximo padrino de la familia. Me había prometido que si lograba dar a luz antes que ellas, se despediría de todas sus amantes y permitiría que mi hijo heredara el clan Moretti. Yo le creí. Cuando descubrí que estaba esperando gemelos, temblaba de la emoción. Pero al final del parto, ordenó que me arrojaran junto a mis recién nacidos al frío sótano donde estaban los vinos, y le prohibieron a cualquiera acercarse. —Lucia viene de un origen humilde. Solo quería asegurarle a su hijo un estatus dentro de la familia para que ambos tuvieran un futuro mejor. Pero tú, a propósito, difundiste la noticia, haciendo que ella sufriera un parto desesperado y causando la muerte de ambos. —Eres tan cruel que no mereces ser la madre del heredero de la familia Moretti. Reflexiona bien, en tres días te dejaré salir. Luego, ordenó al mayordomo sellar las puertas. Pero lo que no sabía es que esa noche, el sótano se incendió, y mis hijos y yo morimos quemados en las llamas. Cuando volví a abrir los ojos, regresé a la noche anterior al parto. En esta vida, no seré la esposa de un mafioso. Cuando nazcan mis hijos y recupere fuerzas, huiré con mis pequeños lo más lejos posible.
Short Story · Mafia
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Promesa rota, corazón renacido

Promesa rota, corazón renacido

Como la única hija de Carlos Navarro, el rey de las apuestas, mi vida desde siempre estuvo marcada por la sombra del caos y el peligro. Desde que era pequeña, mi papá me rodeó de nueve guardaespaldas leales para protegerme, listos para sacrificarse por mí. Ya de adulta, él me hizo una petición: que eligiera a uno de ellos como mi prometido. Pero tomé una decisión muy clara: alejé de mi lado a Alberto Oliveira, el único hombre que realmente había ocupado mi corazón por tanto tiempo. Lo hice por esto: en mi otra vida, justo el día de la ceremonia de compromiso, unos enemigos me secuestraron. Mientras me estaban clavando agujas envenenadas en las manos, temblando del dolor más terrible, llamé a Alberto, suplicándole que viniera. Pero su respuesta fue helada, sin una pizca de empatía. —Andrea Navarro, ya deja de hacer tus teatros. ¿Tu ubicación no miente, no? ¡Sigues cómodamente instalada en la suite del hotel! Qué asco, usar un truco tan bajo solo para intentar atraparme... Al escuchar aquellas risas de mujer al otro lado de la línea, sentí un golpe mortal. Cerré los ojos, totalmente consumida por la derrota. Cuando la jaula metálica se hundió en el mar y el agua gélida me invadió, llenándome la nariz y la boca, sentí cómo la vida se me escurrió del cuerpo, gota a gota. Volví a despertar... Esta vez, era el día en que mi padre me pidió que eligiera a mi prometido. Y esta vez, no dudé ni un segundo en borrar el nombre de Alberto de la lista. Sin embargo, durante mi compromiso con Leonardo Pinto, ¿por qué era él quien estaba suplicándome entre lágrimas que me casara con él?
Short Story · Romance
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