Filter By
Updating status
AllOngoingCompleted
Sort By
AllPopularRecommendationRatesUpdated
Abortei o Filho Que Assistiu Minha Morte na Vida Passada

Abortei o Filho Que Assistiu Minha Morte na Vida Passada

Pouco antes do casamento, descobri que estava grávida de dois meses. Meu noivo, Diogo Bragança, com o hálito de quem havia bebido, pousou a mão na minha barriga, murmurou em tom de brincadeira: — Francisca, acho que ainda não estou pronto pra ser pai. Vamos... deixar esse bebê pra depois? Respondi com o coração vazio: — Tudo bem. Na vida passada, insisti em ter esse filho. Na mesma época, Antonella Coutinho sofreu um aborto e perdeu a chance de engravidar. Diogo me culpou por isso e, depois do casamento, foi frio comigo até o fim. O filho que carreguei com dor e quase à custa da minha vida, Lenor Bragança, mais tarde passou a chamar Antonella de “mamãe” aos gritos. No dia em que sofri um acidente e perdi muito sangue, pai e filho passaram por mim sem sequer olhar para trás. Eles tinham pressa. Antonella estava em trabalho de parto. Lá em cima, eu morria, esvaída em sangue. Lá embaixo, eles comemoravam o nascimento de uma nova vida, balançando bastões de luz. Desta vez, não vou mais me abandonar por ninguém. Disquei para o diretor do instituto: — Quero me juntar à expedição na Antártida.
Short Story · Lobisomen
12.2K viewsCompleted
Read
Add to library
Renacimos los dos... y él terminó en la cárcel

Renacimos los dos... y él terminó en la cárcel

El día de la sentencia, mi prometido Diego González me tomó de la mano, sollozando, y me pidió que dejara de defender mi inocencia y firmara un acuerdo de culpabilidad. —Clara, sé que tú no hiciste nada… pero Isabella está esperando un hijo mío. No puedo permitir que ella vaya a la cárcel. Hazlo por tu bien, por favor —suplicó, con lágrimas que le empañaban la mirada. Sin dudarlo ni un instante, firmé el acuerdo. En mi vida anterior me negué a cargar con la culpa de Isabella García y, por eso, no solo terminé tras las rejas: la furia de Diego envió gente a torturarme hasta dejarme estéril. Esta vez me propuse complacerlo. A la mañana siguiente, los noticieros reventaron con la primicia de que yo había robado secretos comerciales de la Corporación López. Para colmo, Isabella se presentó como testigo. —Sí, fue ella; la vi con mis propios ojos infiltrarse en la compañía —declaró ante las cámaras. Pero aquella tarde, cuando inició la audiencia, el demandante Santiago López, director general de la corporación, retiró la acusación. Bajo la mirada atónita de la prensa, sacó un anillo, se arrodilló y me preguntó: —Clara, ¿en esta vida aceptarías casarte conmigo?
Short Story · Romance
3.6K viewsCompleted
Read
Add to library
Me Casei, E Agora Eles Se Arrependeram

Me Casei, E Agora Eles Se Arrependeram

Fernando Rocha finalmente aceitou meu pedido de casamento. Ele fez questão de me lembrar para me vestir bem, dizendo que ele havia preparado uma surpresa especial para mim. Mas, quando cheguei deslumbrante ao local da cerimônia, não havia noivo no altar. Fernando virou-se para a minha meia-irmã, que estava ao lado dele, e sorriu: — Você sempre disse que casamentos são chatos e cheios de formalidades. Hoje, vou te mostrar como é um casamento divertido. O que acha? O mestre de cerimônias então anunciou, em voz alta: — O casamento está suspenso! O meu amigo de infância puxou o balão de água que já estava estrategicamente preparado acima da minha cabeça, estourando-o e me molhando da cabeça aos pés. Fernando arqueou as sobrancelhas, com um sorriso provocador, e disse: — Nilda, era só uma brincadeira. Você não achou mesmo que eu ia me casar com você, achou? Aquele casamento não passava de uma farsa, uma encenação planejada para animar a minha meia-irmã, que estava lutando contra uma depressão. Ao me ver em silêncio, Fernando continuou com o mesmo tom zombeteiro: — Se você está com tanta pressa para casar, escolha qualquer um dos convidados aqui e case com ele! Mas, quando eu realmente entrei de braços dados com um noivo para celebrar a cerimônia, eles ficaram atordoados.
Short Story · Romance
3.5K viewsCompleted
Read
Add to library
Los Últimos Tres Regalos Para El Alfa

Los Últimos Tres Regalos Para El Alfa

Después de la muerte de Harper, mi hermana gemela, mi compañero Alfa me odió durante diez años. Por una década entera fui su Luna e intenté de todas las formas posibles complacerlo. Un día, me dijo: —Si tantas ganas tienes de darme gusto, entonces muérete. Así que, cuando vi que un camión se dirigía hacia mí, ni siquiera me moví; sin embargo, nunca esperé que Noah me empujara para salvarme. Quedó herido de gravedad. Antes de morir, me miró y susurró: —Charlotte, si nunca te hubiera conocido, todo habría sido mejor. Al funeral de Noah asistieron todos los sabios y los miembros de la manada. —Debí dejar que Noah eligiera a Harper como su Luna. Me arrepiento de haberlo obligado a escogerte en ese entonces. ¡Tú lo mataste! La madre de Noah estaba deshecha por el dolor. El padre de Noah también habló: —¿Sabes? ¡Noah te salvó la vida tres veces! Era un Alfa de tan buen corazón... ¿Por qué no te moriste tú en su lugar? Todos en el funeral me miraban con reproche. Me echaron de la ceremonia; me quedé ahí, perdida y destrozada. Tres años después, con la ayuda de una bruja y su hechizo, regresé al pasado. Esta vez, tomé una decisión diferente. Pase lo que pase, nunca volveré a ser la Luna de Noah.
Short Story · Hombres Lobo
19.8K viewsCompleted
Read
Add to library
El Juego del Destino

El Juego del Destino

Cada Nochebuena, en la familia Marco se celebra una tradición absurda y cruel. Adrián Marco, heredero de la mafia, debe sacar un papel al azar para decidir si puede casarse conmigo. Porque yo no soy una de ellos. Porque no nací en la mafia. Si no aparece mi nombre, no hay boda. Durante cuatro años, Adrián sacó cuatro veces. Cuatro veces en las que mi nombre nunca apareció. Yo creí que luchaba por mí. Que estaba dispuesto a perder su lugar como Don con tal de elegirme. Cada fracaso venía acompañado de un abrazo. —Está bien —me decía al oído—. Siempre habrá un próximo año. Y yo esperé. Esperé tanto que dolía. Este año me prometí algo distinto: si mi nombre no salía… lo cambiaría yo misma. Pero entonces escuché la verdad, detrás de la puerta de su estudio. —Don… siempre sacas el nombre de Irene. ¿Por qué finges que no? ¿Aún no puedes soltar a Sera? Adrián no se detuvo. No dudó. —Sera me necesita. Haz lo de siempre. Cambia su nombre por uno en blanco. Cuando entré, el papel con mi nombre seguía sobre la mesa. El vacío, en la basura. Lo tomé. Y fui yo quien hizo el intercambio. Vi mi nombre caer en el fondo del cesto. Adrián Marco… ya no quiero esperar. Ni casarme contigo. Esta vez, tu elección será real.
Short Story · Mafia
23.6K viewsCompleted
Read
Add to library
Fingi Amnésia e Fui Negada

Fingi Amnésia e Fui Negada

No caminho para comemorar o aniversário do meu filho, sofri um acidente de carro. Ao acordar, olhei para os familiares reunidos ao redor da cama do hospital e fiz uma brincadeira: — Com licença, quem são vocês? Segurei o riso, curiosa para ver como eles iriam consolar essa paciente com amnésia. Seriam minha mãe e meu marido, com o coração apertado, segurando minha mão? Ou meu filho se jogaria em cima de mim, chorando e me chamando de mamãe? Mas eu não esperava que, primeiro, eles ficassem atônitos e, em seguida, quase ao mesmo tempo, soltassem um suspiro de alívio. Minha mãe foi a primeira a falar, com um tom claramente aliviado: — Se esqueceu, melhor assim. Na verdade, você é só minha filha adotiva. Heloísa Lima é a minha verdadeira filha. Meu marido também apontou para mim e disse ao nosso filho: — Você deve chamar ela de tia. Antes mesmo de eu me recuperar do choque, vi o filho que eu havia protegido com todas as forças se virar e se jogar nos braços da Heloísa, que usava a minha identidade. — Mamãe! Brinquei o dia inteiro lá fora hoje, estava morrendo de saudade! Então era isso. Essa amnésia caiu como uma luva para eles. Sendo assim, que se dane toda essa falsidade.
Short Story · Romance
864 viewsCompleted
Read
Add to library
Dos Hermanas, Un Secreto Del Don

Dos Hermanas, Un Secreto Del Don

En nuestro séptimo aniversario de bodas, estaba montada sobre las piernas de mi esposo, Lucian, el Don de la mafia, besándolo con pasión. Mis dedos hurgaban con disimulo en el bolsillo de mi costoso vestido de seda, buscando la prueba de embarazo que había escondido ahí. Quería guardarme la noticia inesperada para el final de la noche. La mano derecha de Lucian, Marco, preguntó con una sonrisa sugerente en italiano: —Don… ¿qué tal su nuevo secretito? La risa burlona de Lucian vibró en mi pecho y sentí cómo se me revolvía el estómago. Respondió, también en italiano: —Como un durazno verde. Fresco y tierno. Su mano todavía acariciaba mi cintura, pero tenía la mirada perdida. —Que esto quede entre nosotros. Si mi Donna se entera, me mata. Sus hombres rieron con complicidad, alzando sus copas y jurando guardar el secreto. El calor que sentía en el cuerpo se me fue extinguiendo. Lo que ellos no sabían es que mi abuela era de Sicilia, así que entendí cada una de sus palabras. Me obligué a mantener la calma, con la sonrisa perfecta de una matriarca, pero la mano con la que sostenía la copa de champaña me temblaba. En lugar de hacer una escena, tomé el celular, busqué la invitación que había recibido hacía unos días para un proyecto privado de investigación médica internacional y acepté. En tres días, iba a desaparecer del mundo de Lucian.
Short Story · Mafia
16.4K viewsCompleted
Read
Add to library
Cambiando mi destino

Cambiando mi destino

Mi esposo, con quien llevo cinco años casada, resultó ser el heredero perdido de la familia mafiosa, Rhys. El día que lo reincorporaron a la familia, tomó a nuestro hijo de la mano y se dirigió a un lujoso coche de un millón de dólares con Isla, su novia de la infancia. Luego, frunciendo ligeramente el ceño, me dijo: —Hazel, solo me llevaré a Isla y a nuestro hijo conmigo. Tú quédate aquí por ahora. Una vez que haya asegurado mi posición en la familia Rhys, volveré por ti. Asentí con calma y acepté su disposición sin protestar. Sabía que incluso si forzaba mi regreso con él, no terminaría bien. En mi vida anterior, lloré e insistí en ir con él. Sin otra opción, Sam me llevó de vuelta a la familia. Sin embargo, no pasó mucho tiempo antes de que Isla me incriminara, acusándome de filtrar los secretos de la familia mafiosa Rhys. Según las reglas de la familia, fui sentenciada a muerte. Cuando se ejecutó el veredicto, mi hijo me gritó con los ojos enrojecidos: —¡Te odio! ¡Si no hubieras insistido en venir, no tendría a una traidora como madre! ¡Habría tenido una mejor mamá hace mucho tiempo! En ese instante, mi corazón se rindió. Renacida en el momento justo antes de que mi esposo reclamara su identidad, esta vez elegí dejarlo ir sin dudarlo, dejando de interponerme en la felicidad que él y nuestro hijo deseaban.
Short Story · Mafia
649 viewsCompleted
Read
Add to library
Elegiste acabar con nuestro bebé para salvar a tu amante

Elegiste acabar con nuestro bebé para salvar a tu amante

Con nueve meses de embarazo, un exempleado, que guardaba un profundo rencor tras haber sido despedido para darle ese puesto a mi esposo, me llevó a la fuerza a la azotea del edificio y me asestó decenas de puñaladas. Mi marido, Víctor Escobar, capitán de un escuadrón de rescate, prefirió movilizar a todo su personal para impedir que Raquel Herrera, su exnovia, sumida en una depresión, le prendiera fuego a su departamento. No le supliqué que viniera a rescatarme. En mi vida anterior, precisamente porque lo había llamado suplicándole ayuda, él había dejado desprotegida a Raquel y había ido corriendo a salvarme. Mi bebé y yo logramos sobrevivir, pero ella, después de prenderle fuego a su departamento, murió consumida por el incendio. En apariencia, Víctor no me había guardado ningún rencor. Incluso llegó a reservarme una suite de maternidad privada. Sin embargo, el mismo día que di a luz, me amarró ¡y nos acuchilló sin piedad, a mí y a mi bebé recién nacido! —¡Ese día tú y ese tipo se pusieron de acuerdo para engañarme, ¿no es así?! ¡Tus «heriditas» no eran nada graves! ¡Ni de chiste te ibas a morir! —exclamó, fuera de sí—. ¡Pues, si tanto te encanta que te apuñalen, entonces, te daré el gusto! Cuando volví a abrir los ojos, había regresado al día en que me habían tomado como rehén. Pero, esta vez, tomé una decisión: lo dejaría correr para salvar a su Raquel.
Short Story · Romance
5.7K viewsCompleted
Read
Add to library
El arrepentimiento del Don tras mi partida

El arrepentimiento del Don tras mi partida

En mi quinto año de matrimonio con el Don de una poderosa familia mafiosa, descubrí que el amuleto de protección que me regaló me provocaba dolores de cabeza cada vez que lo llevaba conmigo. Como cirujana, esto me alarmó. Tomé los pequeños sobres que encontré dentro del amuleto y los llevé al laboratorio de toxicología del Hospital Kosley. El médico los inspeccionó y me dijo que contenían un tipo de veneno de acción lenta que no solo daña el cuerpo de la víctima, sino que también la vuelve infértil después de un tiempo. Lloré y exclamé: —¡Pero eso es imposible! ¡Mi esposo fue quien me dio esto! Se llama Vincenzo Cursley. ¡También es el dueño de este hospital! El médico me miró confundido. —Señorita, por favor, deje de decir tonterías. Conozco al señor Cursley y a su esposa. Son muy cercanos e íntimos entre ellos. Además, la señora Cursley dio a luz a un bebé hace poco. Ambos están ahora en la sala VIP, cuidando de su bebé. Entonces, el médico me mostró una foto en su teléfono. Vincenzo vestía su traje negro habitual con el emblema de la familia Cursley bordado en él. Sostenía a un bebé en brazos, y en cuanto a la mujer que estaba a su lado... La conocía. Se llama Claudia Henderson. Y Vincenzo siempre se ha referido a ella como su hermana adoptiva.
Short Story · Mafia
3.6K viewsCompleted
Read
Add to library
PREV
1
...
222324252627
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status