Chapter: Quiebre IIRivas levantó la mirada.—No sabes todo lo que pasó.—Lo suficiente.No retrocedió.Nunca lo hacía.—¿Crees que tiene que ver con esto?Pausa.—¿Con lo de ahora?Rivas no respondió.Pero no hizo falta.La forma en que evitó mirarla.La tensión en su cuerpo.El silencio.Todo lo dijo.El pasado no estaba atrás.Estaba metido en esto.Y no pensaba soltarlo.Horas después, cuando la tarde comenzaba a ceder ante la noche y las luces de la ciudad se encendían una a una, Salgado seguía frente a la pantalla de su portátil. El archivo de Luna continuaba abierto, un recordatorio frustrante de su vacío.Vacío. Otra vez.—No existes, ¿verdad? —murmuró para sí misma, la voz teñida de una mezcla de admiración y exasperación. Era como intentar atrapar humo.Intentó otra ruta, una búsqueda lateral, poco convencional. Registros médicos. Nada. Universidades.Nada. Bancos. Absolutamente nada. Era una fantasma digital, una sombra sin huellas.Con un suspiro, cerró el portátil. El clic de la tap
Última actualización: 2026-05-23
Chapter: 22. MiedoLuna deja de soñar.Se lo repitió a sí misma aquella mañana mientras observaba la espalda de Matías desaparecer por el pasillo. El clic de la puerta principal al cerrarse terminó de quebrar el silencio del departamento y, durante un instante incómodamente largo, todo volvió a sentirse demasiado claro.Había conseguido el dinero.No directamente de él, pero sí gracias a él. A su verdadero apellido, a la familia que llevaba años construyendo poder detrás de nombres impecables y cuentas imposibles de rastrear. Había encontrado una grieta mínima, apenas suficiente para meter la mano y sacar una pequeña fortuna antes de que alguien notara el faltante.Y con eso bastaba.Bastaba para pagar la operación de su madre. Bastaba para garantizarle años tranquilos sin volver a preocuparse por hospitales, tratamientos o cuentas atrasadas. Bastaba para desaparecer antes de que las cosas se complicaran más de lo debido.Porque ese siempre había sido el plan.Entrar.Tomar lo necesario.Irse antes de q
Última actualización: 2026-05-14
Chapter: 21. Quiebre.Rivas no conciliaba el sueño de verdad. No era insomnio, no ese mal moderno que se calma con pastillas, café cargado o una noche especialmente mala. Lo suyo era otra cosa. Algo más silencioso. Más profundo. Más difícil de explicar sin sentir que estaba exagerando.Dormía, sí.Pero descansar era distinto.Era como si el cuerpo se apagara unas horas mientras la cabeza seguía funcionando en algún lugar oscuro al que él no podía entrar ni controlar.Cada mañana despertaba con la sensación incómoda de haber llegado tarde a algo importante. Como si el mundo siguiera avanzando mientras él permanecía atrapado en una pausa extraña, viendo cómo todo se movía apenas un segundo delante de él.Siempre un paso atrás.Y esa sensación, constante y pegajosa, comenzaba a desgastarlo más de lo que estaba dispuesto a admitir.Esa mañana, sentado en la cafetería frente a la comisaría, el café tampoco ayudó.Ni siquiera un poco.Estaba caliente, sí, pero sabía vacío. Muerto. Como si el sabor se hubiera que
Última actualización: 2026-05-14
Chapter: 20. Donde no deberías tocarNo pasó de golpe.Nadie lo habló.Pero dejó de sentirse como algo temporal.Luna ya no dejaba el bolso listo junto a la puerta.Ya no doblaba la ropa como si fuera a irse al día siguiente.Y, aunque tenía su propio cuarto…cada vez cruzaba menos esa distancia.El departamento seguía igual.Frío.Ordenado.Demasiado limpio.Pero ya no se sentía ajeno.Y eso…le molestaba más de lo que quería admitir.El sonido del café rompía apenas el silencio.Luna apoyó la cadera contra la encimera, mirándolo sin disimulo.Matías ya estaba listo.Como siempre.Impecable.Como si el día no pudiera tocarlo.—Siempre estás listo antes que yo.—Siempre te despiertas tarde.—No es tarde.—Para mí sí.Luna dio un sorbo.—Entonces es tu problema.Matías levantó la mirada.Se quedó ahí un segundo más de lo normal.Como si midiera algo.—Podría ser.Silencio.—Entonces cámbialo.—No cambio cosas que funcionan.Pausa.—Aunque últimamente…No terminó la frase.Luna alzó una ceja.—Yo no soy “cosas”.Matías sos
Última actualización: 2026-03-27
Chapter: 19. Ya están dentro.El sobre no pesaba.Pero no se le iba de la cabeza.Rivas lo sostuvo un segundo más de lo normal, como si al soltarlo fuera a pasar algo. Como si todavía pudiera decidir no meterse más.Pero ya estaba dentro.Lo guardó en la chaqueta. Demasiado cerca del cuerpo.Salgado cerró la puerta del coche de un golpe seco.El eco rebotó en el estacionamiento vacío.—Nos están marcando.No sonó como duda.Rivas siguió mirando al frente. El parabrisas devolvía el reflejo del edificio… las ventanas… sombras que no terminaban de quedarse quietas.Como si algo estuviera ahí… pero no quisiera dejarse ver.—No.Se tomó un segundo.—Nos están midiendo.Salgado giró hacia ella, tensa.—¿Y eso te tranquiliza o qué?Rivas encendió el motor.—Que todavía no saben qué hacer con nosotros.Peor.Mucho peor.El aire dentro del coche se volvió pesado.—Pues más nos vale movernos antes —murmuró Salgado—. Antes de que decidan.Rivas asintió, pero no arrancó enseguida.Sus dedos se quedaron sobre el volante.—Vamo
Última actualización: 2026-03-26
Chapter: 18. ¡Mantente lejos de nosotros!No pasó de golpe.Nadie lo dijo en voz alta.Pero dejó de sentirse temporal.Luna lo notó en detalles que no pedían permiso.Su bolso ya no estaba listo junto a la puerta.Su ropa dejó de doblarse como si fuera a irse al día siguiente.Ya no preguntaba dónde estaban las cosas.Las encontraba.Como si siempre hubieran sido suyas.El departamento no cambió.Seguía siendo frío.Ordenado.Demasiado limpio.Pero algo sí lo hizo.Ella.Y eso…no le gustaba.—Aquí no suena nada —murmuró una noche, apoyada en la encimera, mirando el vacío como si pudiera romperlo con la voz.Matías no levantó la vista.—Es la idea.—Debe ser insoportable.—No lo es.Luna giró apenas la cabeza.Lo observó sin disimulo.—El silencio siempre dice algo.Matías pasó la página.—Solo
Última actualización: 2026-03-24
Chapter: Capítulo 55. Final.Después de la llegada del hombre misterioso a la fiesta se alargo hasta altas horas de la madrugada, aunque Selene y Simon se fueron mucho más antes de que la fiesta terminara se encontraban cansados y como no estarlo después de tantas emociones juntas.El sol apenas se asomaba entre los cerros cuando los gallos comenzaron a cantar y el rancho de los Miller despertó con el crujir de la madera, el olor a café recién colado y el murmullo de quienes todavía se habían quedado a recoger los restos de la fiesta.Había botellas vacías sobre las mesas largas, pétalos pisoteados mezclados con tierra húmeda, y farolillos que aún colgaban del mezquite, apagados pero orgullosos, como testigos de algo que no volvería a repetirse.Selene despertó antes que Simón.No por costumbre, sino porque el corazón todavía le latía distinto.Había pasado la noche escuchando su respiración, confirmando una y otra vez que no era un sueño: estaban juntos, casados, vivos… después de todo lo que habían atravesado.
Última actualización: 2026-01-25
Chapter: Capítulo 54La fiesta había alcanzado su punto más alto. El rancho de los Miller parecía un hormiguero alegre, con el pueblo entero bailando bajo las luces que colgaban del mezquite. Las guitarras, violines y jaranas no dejaban de sonar, mientras las mujeres repartían canastas de pan calientito y flores silvestres. Las sillas viejas, firmes a pesar del tiempo, se acomodaban en torno al gran árbol que había visto tantas historias y ahora presenciaba la unión de Selene y Simón.Doña Carmelita, sentada en una mecedora junto al fuego, observaba a los recién casados con los ojos húmedos.—Míralos nada más… —murmuró, apenas audible—. Así se ve la esperanza cuando se planta en buena tierra.Simón no apartaba la mirada de Selene. Aquella mujer que al llegar lo había recibido con dudas y desconfianza, ahora lo veía como si fuera lo más preciado de su vida. Y él, endurecido por años de soledad, sonreía como un hombre que al fin había encontrado su hogar.—Simón, mi amado Simón —susurró Selene, apretándole
Última actualización: 2026-01-25
Chapter: Capítulo 53La jueza cerró la carpeta de documentos con un suspiro contenido. Afuera, el calor del mediodía caía sobre el zócalo de Pueblo Viejo, donde el aire arrastraba el olor a tierra húmeda y pan recién horneado. Se llevó el auricular al oído, cuidando que nadie la escuchara.—Todo está en paz en Pueblo Viejo —informó con voz baja, pero firme.Del otro lado de la línea hubo un silencio largo, denso, como de alguien que piensa cada palabra antes de soltarla.—Bien —respondió al fin el benefactor, con voz grave y lejana, como si hablara desde un despacho en penumbras—. Manténgalo así… por ahora.La jueza tragó saliva. Por ahora. Dos palabras que le quedaron ardiendo en el pensamiento, pero no preguntó nada más. En su mundo, la curiosidad era un lujo caro.Además, no solo había cumplido con el favor que le habían pedido: también había asegurado en su expediente personal la captura de Caleb Gómez, un pez gordo en el mundo de las estafas y la extorsión. Ahora podía añadirle, con gusto, intento de
Última actualización: 2026-01-25
Chapter: Capítulo 52A través de los lentes oscuros de Xavier, la periodista alcanzó a ver el miedo, ese brillo diminuto que se cuela cuando hasta el más soberbio sabe que lo acorralaron.La gente más cercana a ella se inclinó hacia adelante, buscando entre las sombras del mediodía confirmar que lo que había dicho no era puro cuento. Un murmullo de sorpresa y rabia contenida empezó a correr entre los grupos, como el siseo de una serpiente a punto de morder.—Esto no es nada… —dijo la periodista, con voz templada pero firme, mientras sacaba una fotografía ampliada. El papel brilló bajo el sol. En ella, Xavier y Elvira aparecían en una cena privada, brindando con Caleb mientras sobre la mesa se extendía un mapa del pueblo—. Y esto… —continuó— es apenas el aperitivo. Lo mejor es esta grabación donde usted, Xavier, se refiere a los habitantes de Pueblo Viejo como “campesinos fáciles de desplazar”.Elvira, que hasta ese momento se había quedado en la parte trasera de la camioneta, se movió como un resorte. Baj
Última actualización: 2026-01-25
Chapter: Capítulo 51Parecía un día común y corriente, de esos en que el calor del mediodía cae como plomo derretido sobre la carretera principal, esa cinta de asfalto que parte al pueblo en dos y hace que el aire se ondeé como si ardiera. Sin embargo, ese día los vecinos habían dejado sus casas, sus talleres y sus parcelas para recorrerla, no por gusto, sino porque una noticia se había corrido más rápido que el viento.La periodista, junto con su amigo el detective, había regresado con algo grande… algo que, si todo salía bien, pondría fin a los atentados y al miedo que había asfixiado a Pueblo Viejo por meses.No había música ni cohetes, y mucho menos fiesta. Lo que se respiraba era un murmullo grave que corría de boca en boca, como enjambre inquieto. Los hombres llegaban con sombreros de palma o gorras empapadas en sudor; las mujeres, con sus faldas largas y blusas bordadas, alzaban pancartas improvisadas con tela de costal y pintura roja: “La tierra es del pueblo”, “Fuera ratas”, “No nos callarán”. Y
Última actualización: 2026-01-25
Chapter: Capítulo 50.La tarde caía con un sol anaranjado que teñía los cerros, pero en el aire había algo distinto… un silencio inquietante, de esos que no se rompen ni con el canto de los grillos.En el taller de costura, las mujeres estaban guardando las telas y los bordados. Doña Micaela contaba las piezas con la paciencia de siempre, mientras Chiara —que había terminado temprano su labor— correteaba entre las mesas buscando entretenerse.Fue ella quien lo vio.A través de la ventana del costado, detrás de las sábilas que marcaban el límite del solar, una sombra se movía agazapada. Un hombre grande, de movimientos calculados, vertía un líquido oscuro por la pared de madera del taller. El olor penetrante del combustible llegó hasta la nariz de la joven como una bofetada.Chiara no gritó de inmediato; se quedó paralizada un segundo, viendo cómo aquel hombre sacaba un encendedor plateado y lo hacía girar entre sus dedos. Fue solo cuando reconoció la cara de Caleb —iluminada fugazmente por el destello del
Última actualización: 2026-01-25
Chapter: 85. Larga vida a los reyes Licántropos.Tres meses antes de que nacieran los mellizos, él había aguardado para tocarla. Un mes después del nacimiento, era demasiado tiempo sin sentir a su esposa, pero eso iba a cambiar en esa habitación en penumbras.No les importaba si no estaban en un lugar adecuado, para ellos lo era.Alexander no podía apartar los ojos de su esposa. Por fin, ya no había nada de qué preocuparse, ningún enemigo amenazaba a su familia, ya que habían sido derrotados. Él no veía más allá de ella.Ella tampoco tenía ojos para nadie más que no fuera él, su esposo, su alfa. El padre de sus hijos y ahora su rey.Él llevó su mano al rostro de su amada, delineándolo, colocándola sobre una de las mesas. Su hermosa luna, tan atractiva como el primer día que la vio, se acomodó entre sus piernas, estrechándola contra su cuerpo y deslizando su nariz por su cuello, inhalando ese dulce aroma sin el que ya no podía vivir.—Franchesca —murmuró con voz ronca, afectada por la excitación—, no puedo esperar más.Ella no podía e
Última actualización: 2025-08-02
Chapter: 84. Te necesito.—No debes estar nerviosa —le dijo Sophie a Franchesca al notar su inquietud—. Solo os colocarán la corona después de que nos la retiren a nosotros y os darán los cetros correspondientes que os identifiquen como los soberanos. Después de eso solo restará que se presenten ante todas las familias nobles y será todo.—No estoy nerviosa por la ceremonia, sino por todo lo demás. No solo seremos responsables de cuidar a Robert y Elenwe, sino a toda una nación.—No debes temer, tú y Alexander lo harán muy bien —le dijo Sophie con cariño.—Alex sé que será un gran Rey, pero...—Y tú serás una gran reina —dijo Antuan, entrando con Alexander a la habitación donde se encontraban sus lunas.—Eso es cierto, mi amor. No debes dudar de ti, ya que es gracias a ti que estemos aquí —le dijo Alexander, parándose por detrás de ella y rodeándola con sus brazos.—Tu esposo tiene razón. El que estemos aquí a salvo ha sido gracias a que te negaste a ceder ante nuestros deseos de casarte sin amor, ya que estab
Última actualización: 2025-08-02
Chapter: 83. Despida agridulce.Un mes había transcurrido desde la llegada al mundo de los mellizos Robert y Elenwe, fruto del amor entre el príncipe consorte Alexander y la princesa Franchesca. El palacio Deveroux, antes silencioso y sobrio, ahora se llenaba de risas infantiles y el alegre bullicio de los pequeños príncipes.Sin embargo, en medio de la felicidad familiar, una noticia inesperada llegó a turbar la tranquilidad del hogar real. Los reyes licántropos Sophie y Antuan, abuelos de Franchesca, habían decidido abdicar al trono, dejando en manos de Alexander y de ella la responsabilidad de gobernar el reino licántropo.La noticia cayó como un balde de agua fría sobre Franchesca. Aunque se sentía honrada por la confianza depositada en ella y su esposo, no podía evitar una profunda tristeza. Sus abuelos, a quienes consideraba como sus segundos padres, habían sido pilares fundamentales en su vida y en la del reino. La idea de no verlos más a diario en las tareas de gobierno la llenaba de un vacío inexplicable.—
Última actualización: 2025-08-02
Chapter: 82. Rompiendo la maldición.Franchesca sintió una fuerte punzada en su pecho, que la hizo gemir de dolor.—¿Hija, qué te pasa? —le preguntó su abuela, convertida en loba, al verla llevarse las manos al pecho.—¡Alex! ¡Debo ir a verle! —dijo ella, queriendo salir del círculo de protección que había creado la chamana.—¡No debe salir, princesa! —le gritó la chamana justo en el momento en que ella iba a poner un pie afuera.—Abuela, Alex está en peligro.Justo en ese momento se escucharon pasos alrededor de ellas. Sophie comprendía la angustia de su nieta, ya que también se sentía inquieta por su alfa. Sin embargo, no la dejaría salir, por lo que se interpuso entre ella y la barrera, agudizando sus orejas y poniéndose en guardia para proteger a los cachorros.—En este momento, tu loba debe estarte diciendo que no es el momento de pensar en Alex, sino en proteger a tus cachorros —le dijo Sophie entre gruñidos, mostrando sus colmillos como si se tratara de una cachorra a la que había que educar.Franchesca asintió. L
Última actualización: 2025-08-02
Chapter: 81. ¡Es tu fin!Donde hay luz, también hay oscuridad. Justo en el momento en que la princesa Franchesca iba a dar a luz, una nube negra de tormenta comenzó a cubrir la hermosa luna llena.La chamana se estremeció al comprender lo que eso significaba. La oscuridad estaba lista para atacar.El sonido siniestro de un lobo en la lejanía, respondido por otros más, confirmó los peores temores de la anciana.—Princesa Franchesca —dijo la chamana—, no hay tiempo que perder.No solo la chamana sintió el peligro; también lo hizo la reina. Al no encontrar a su nieta, ni a su esposo, ni a la chamana en la cabaña, salió rápidamente y se aventuró en el bosque, guiada por sus instintos y su olfato, hasta llegar al lugar donde se encontraban su nieta, junto a los demás.El lobo llamado Spike, de Alex, se acercó, olfateando a su hija y gruñendo levemente antes de volver su atención a su luna. La lamió justo en el momento en que daba un último empujón, dejando salir al último de los cachorros, un lobezno negro como el
Última actualización: 2025-08-02
Chapter: 80. Ellos ya quieren nacer.Todavía no era el momento de que ella entrara en trabajo de parto, lo sabía, pero los dolores que sufría cada vez eran más fuertes y seguidos, tanto que no pudo evitar gritar de dolor tras esa última contracción.Alexander entró justo en ese momento, viendo cómo Franchesca se retorcía de dolor, desplomándose en cámara lenta frente a sus ojos.Ella sintió que todo su mundo se desvanecía, como si una sensación de oscuridad amenazara con devorarla mientras luchaba por permanecer despierta, tratando de sujetarse de lo que fuera para no caer al suelo y así no hacerle daño a sus pequeños con su caída.El dolor se extendía por todo su cuerpo. Uno de sus hijos empezaba a luchar desde adentro por romper la bolsa embrionaria donde se encontraba. Sin embargo, ella no llegó a caer al suelo, siendo sujetada por unas fuertes y protectoras manos que conocía bien.Alexander tuvo una extraña sensación. No sabía si era su vínculo o simplemente intuición, pero sabía que su esposa no estaba bien. Entró e
Última actualización: 2025-08-02
Chapter: Una terrible mala idea.POV DylanSilvia tenía razón.Odiaba admitirlo.Lo odiaba con la intensidad de una protagonista que acaba de tomar exactamente la decisión que juró no tomar.Pero tenía razón en lo que me había dicho el día anterior antes de marcharse.Enredarse con mi jefe era una mala idea. Tanto laboral como de manera creativa.Una idea tan espectacularmente cuestionable que probablemente debería venir acompañada de una advertencia legal y un terapeuta de guardia.Por eso, mientras caminaba hacia la oficina aquella mañana, ya había tomado una decisión.Iba a recuperar distancia.Profesionalismo.Dignidad.Especialmente dignidad.Porque hace dos noches atrás había dejado demasiadas cosas peligrosamente cerca de la superficie.No iba a pensar en la lluvia.No iba a pensar en el ascensor.No iba a pensar en la forma en que Diddier me había mirado antes de marcharse.Mucho menos iba a pensar en lo cómodo que había resultado simplemente hablar con él.Definitivamente no.Entré al edificio sintiéndome ba
Última actualización: 2026-06-03
Chapter: Don't worry, be happy.POV DiddierJamás pensé extrañar a nadie.No obstante, aquella mañana me descubrí perdiéndome por momentos observando el espacio vacío donde normalmente estaba mi asistente. Hasta entonces no me había dado cuenta de que existía un día a la semana en el que Dylan no estaba a mi lado.Lo descubrí exactamente a las nueve y cuarenta y dos de la mañana.Después de dos años trabajando juntos.Llevaba quince minutos esperando que apareciera con café, una agenda perfectamente organizada y esa calma impecable que normalmente mantenía mi oficina funcionando como un reloj suizo.No apareció.Y, aparentemente, mi cerebro decidió reaccionar como si hubiera desaparecido del planeta.—Diddier.Parpadeé lentamente.Clara seguía de pie frente al escritorio sosteniendo una carpeta mientras me observaba con la misma expresión que usaba antes de burlarse de mí.Mala señal.—Te pregunté tres veces si querías mover la reunión con los japoneses.Miré la agenda abierta frente a mí.Después a ella.Luego otra
Última actualización: 2026-05-29
Chapter: ¿Quién es tu misterioso amante?POV Dylan.Mi día de descanso duró exactamente cuarenta y tres minutos.Cuarenta y tres gloriosos minutos de silencio, café caliente y negación afectiva funcional antes de que alguien empezara a golpear mi puerta como si viniera a cobrarme impuestos o a practicarme un exorcismo.Considerando mis últimas decisiones, cualquiera de las dos opciones era válida.Solté un suspiro mientras dejaba la taza sobre la barra de la cocina.Todavía llevaba una camiseta enorme y el cabello recogido de forma sospechosamente improvisada. Mi departamento olía a café recién hecho… y vagamente al perfume de Diddier.No pensé en eso.Me negué activamente a pensar en eso.Los golpes volvieron.—¡Dylan! ¡Sé que estás viva porque contestaste un meme hace veinte minutos!Silvia.Claro.Abrí la puerta apenas.Error.Porque Silvia me observó exactamente tres segundos antes de entrecerrar los ojos como una detective sentimental oliendo sangre.—¿Qué hiciste anoche?Mi corazón tropezó de forma ofensiva.—Buenos d
Última actualización: 2026-05-28
Chapter: 25. ¿Quiere subir?POV DylanNos quedamos solos después de que el socio desapareció finalmente del restaurante.Y, contra toda lógica, eso empeoró todo.Mientras él estuvo ahí, el caos tenía ritmo. Interrupciones. Sarcasmo. Algo que rompía la tensión cada pocos minutos antes de que se volviera insoportable.Ahora no.Ahora solo quedábamos Diddier y yo sentados frente a frente en una mesa demasiado pequeña para todo lo que estaba pasando entre nosotros.La lluvia seguía golpeando suavemente los ventanales del restaurante. Afuera, la ciudad brillaba húmeda y borrosa bajo las luces nocturnas. Adentro, el personal empezaba a recoger mesas con esa discreción elegante que usan los lugares caros para decirte que ya deberías irte sin tener que expulsarte directamente.Ninguno parecía especialmente dispuesto a moverse.Definitivamente no era buena señal.Jugué distraídamente con la servilleta entre mis dedos mientras evitaba mirar a Diddier demasiado tiempo seguido.Otra decisión sospechosa.Cuanto más intentaba
Última actualización: 2026-05-27
Chapter: Silencios incomodos II.POV Dylan.—No puede despedir a un inversionista internacional porque nos descubrió emocionalmente incompetentes.—Puedo intentarlo.La imagen mental de Diddier redactando motivos corporativos para justificar aquello fue tan absurda que tuve que cubrirme la boca para no reír más fuerte.Él me observó en silencio mientras intentaba recomponerme.Lo extraño fue otra cosa.La manera en que su expresión cambió apenas al verme reír.No fue deseo.O no solamente eso.Había algo más tranquilo debajo de toda esa tensión. Algo vulnerable, casi desarmado, como si mi risa hubiera bajado una guardia que él mismo no sabía que seguía sosteniendo.—¿Qué? —pregunté al notar que seguía mirándome.Diddier tardó un segundo demasiado largo en responder.—Nada.No le creí ni un poco.Entrecerré los ojos.—Está haciendo esa cosa.—¿Qué cosa?—Pensar demasiado y decir muy poco.La esquina de su boca se movió apenas.—Es una habilidad útil.—No conmigo.La conversación murió unos segundos, aunque esta vez la
Última actualización: 2026-05-21
Chapter: Silencios incomodos I.POV DylanMientras el socio estuvo ahí siempre existía algo que romper: un comentario fuera de lugar, una broma absurda, una provocación lo suficientemente ridícula para distraernos. Pero ahora no quedaba nada entre nosotros excepto esa tensión insoportable que ya no sabía cómo manejar sin terminar pensando demasiado.Ya no regrese a la mesa donde había estado cenando con el socio.Lo que hice fue sentarme frente a Diddier pedirle al camarero que me sirviera otra copa del vino que había estado tomando.El camarero no tardó mucho en llevarme la copa con la cual empecé a jugar.Mala idea.El pequeño movimiento de la copa solo consiguió volverme más consciente de que Diddier seguía observándome.No de forma agresiva.Ni dominante.Solo fija.Atenta.Como si estuviera intentando resolver algo que todavía no terminaba de entender.Levanté la vista al final.—Esto es raro.La esquina de su boca se movió apenas.—Bastante.—¿Y aun así sigue aquí?—Usted también.Touché.Aparté la mirada haci
Última actualización: 2026-05-21