LOGINUn contrato de un año. Una deuda impagable. Una mujer que no tiene nada que perder... excepto su corazón. Isabella Camil solía tenerlo todo, hasta que la traición y la ruina destruyeron el legado de su familia. Ahora, con su madre enferma y los acreedores golpeando a su puerta, Isabella solo tiene una salida: aceptar la propuesta del hombre más temido y poderoso de la ciudad. Alexander Volkov es un tiburón de los negocios, un hombre de hielo que no cree en el amor y que necesita una esposa perfecta para asegurar su imperio. Él no busca una compañera; busca una propiedad. Y ha puesto sus ojos en Isabella. Las reglas son simples: Un año de matrimonio falso ante el mundo. Vivir bajo su techo y sus estrictas normas. Lo más importante: Prohibido enamorarse. Alexander cree que ha comprado el silencio y la obediencia de Isabella, pero pronto descubrirá que ella no es una pieza más en su tablero. Entre roces prohibidos, lujos gélidos y una tensión que amenaza con quemarlo todo, ambos descubrirán que el contrato tiene una cláusula que ninguno leyó...
View More(Narrado por Abril)La yema del pulgar de Ian aún quemaba sobre la comisura de mi labio. Sentía la piel del pómulo palpitando por la bofetada de Karen, pero el dolor físico era opacado por la intensidad de la mirada que me sostenía en el aire.Él continuaba agachado frente a mí, demasiado cerca, obligándome a respirar el aire cálido que salía de su pecho. Su mano no se apartó de mi barbilla; sus dedos, gruesos y ásperos, acariciaron la línea de mi mandíbula hasta llegar a mi cuello, deteniéndose justo sobre la piel sensible donde días atrás me había cortado el aire.—No voy a permitir que nadie vuelva a lastimarte en esta casa, Abril —murmuró. Su voz no tenía la frialdad con la que había amenazado a Karen; era un susurro grave, cargado de una posesión tan explícita que me provocó un temblor en las piernas.—¿Por qué lo haces? —conseguí articular, apretando las manos sobre mis muslos para que no notara el temblor de mis dedos—. Soy tu rehén. Solo necesitas las fórmulas... no tienes por
CAPÍTULO 46: EL MENSAJERO DE LAS SOMBRAS (POV ISABELLA)La noche previa a la fiesta de compromiso no era una noche de descanso, sino una vigilia fúnebre disfrazada de celebración. El tintineo de las copas de cristal siendo acomodadas en el piso inferior resonaba por los conductos de ventilación como gotas de agua en una cueva. Me encontraba en mi habitación, la misma que se había convertido en mi santuario y mi celda, mirando fijamente el fresco de los ángeles en la habitación contigua. Lorenzo quería un mundo de oro para un niño que nació de las sombras, y yo sentía que cada minuto que pasaba bajo este techo, una parte de la verdadera Isabella moría definitivamente.Me senté en el diván, apretando una almohada contra mi pecho. Las náuseas habían remitido un poco, dejando en su lugar un vacío gélido. Sabía que Alexander estaba afuera, en algún lugar de la ciudad, odiándome con una intensidad que probablemente estaba consumiendo su cordura. La imagen de su rostro roto en la gala me per
# CAPÍTULO 45: LA JAULA DE ORO Y SEDA (POV ISABELLA)El silencio en la mansión Moretti era tan denso que podía escucharse el roce de las cortinas de terciopelo contra el suelo de mármol. Desde mi ventana en el ala norte, observaba los jardines perfectamente podados, donde un batallón de decoradores y floristas trabajaba bajo la lluvia fina de Nueva York. Estaban levantando carpas de cristal y descargando miles de rosas blancas —el símbolo de la pureza que yo ya no poseía—. Todo estaba siendo preparado para la gran fiesta de compromiso, el evento que sellaría mi destino y el de mi hijo bajo el apellido Moretti.Me alejé del ventanal, sintiendo un escalofrío que no tenía nada que ver con el clima. Me crucé de brazos, rodeando inconscientemente mi vientre, que aún permanecía plano ante el mundo, pero que para mí se sentía como el centro del universo. Cada vez que cerraba los ojos, veía la imagen de Alexander en la gala: su rostro desencajado, el vaso rompiéndose a sus pies y, sobre todo,
La penumbra de mi nuevo despacho en Manhattan era lo único que toleraba mi vista. El aire estaba viciado, impregnado del aroma a tabaco turco y el rastro acre del whisky que había estado consumiendo desde que regresé del Waldorf Astoria. Mi mejilla aún palpitaba, no por el golpe físico que Isabella me había propinado en el balcón, sino por el eco de su desprecio. Cada vez que cerraba los ojos, veía su mirada: gélida, vacía, como si Alexander Volkov no fuera más que una mancha de suciedad en su impecable vestido de terciopelo.—Sasha, tienes que ver esto.La voz de Mikhail rompió el silencio como un cristal estallando. Entró sin llamar, con la pesadez de quien carga malas noticias. Sus ojos, siempre duros como el granito, evitaban los míos mientras dejaba una tableta y un periódico de la edición matutina sobre el escritorio de caoba.—No estoy de humor para informes de bolsa, Mikhail —gruñí, sirviéndome otro trago. Mis manos temblaban ligeramente, una debilidad que odiaba.—No es la bo


















Bienvenido a Goodnovel mundo de ficción. Si te gusta esta novela, o eres un idealista con la esperanza de explorar un mundo perfecto y convertirte en un autor de novelas originales en online para aumentar los ingresos, puedes unirte a nuestra familia para leer o crear varios tipos de libros, como la novela romántica, la novela épica, la novela de hombres lobo, la novela de fantasía, la novela de historia , etc. Si eres un lector, puedes selecionar las novelas de alta calidad aquí. Si eres un autor, puedes insipirarte para crear obras más brillantes, además, tus obras en nuestra plataforma llamarán más la atención y ganarán más los lectores.