เข้าสู่ระบบAvril.
No sé cuánto tiempo ha pasado desde que me quedé dormida o me desmayé en el suelo, ya no lo recuerdo. Siento que la cabeza me va estallar, intento levantarme pero el dolor de mi costilla no me deja. Mi mente reproduce la patada que me dió ese maldito y me lleno de rabia, rabia conmigo misma por permitir que esto llegara hasta este punto. Hago otro intento, necesito llegar al baño. Sonrío al lograrlo. Camino tambaleante por el pasillo. El espejo me muestra el desastre que soy, Cara y ojos hinchados, un moretón en el lado izquierdo de mi rostro, el labio partido por la bofetada. En mis ojos se refleja un alma rota. Y no sé cómo repararla. Después de hacer mis necesidades intento no desmayarme antes de llegar a la cama, el deseo de tomar agua es más fuerte así que camino a la cocina. Mi mente traicionera, revive los momentos con Nickolae. Un nudo se forma en mi garganta. Nunca había hecho eso con nadie., y nadie nunca me habia hecho sentir así. El nudo no baja mientras camino de vuelta hacía mi habitación. Semanas después... Llevo semanas sin salir de este departamento, mis compañeras de universidad no paran de enviar mensajes burlándose de mí por no ir a la universidad, "que si ahogué con una hamburguesa", que si asfixie a alguien al subirme a transporte público y una sarta de burlas más que me hacen bajar la pantalla de mi laptop. Mi celular suena con un mensaje de Jimena, la única con la que me llevo bien y me alegra el día porque me consiguió una entrevista de trabajo para el lunes. Envía los datos del lugar y todo lo que necesito. Le doy las gracias y suelto el celular. Mis pies se detienen junto a mi cartera. La carta. No la he leído. Busco hasta que la encuentro. Abro el sobre. Una hoja llena de trazos temblorosos. Me la imagino escribiendo mientras temblaba de dolor por el cáncer y comienzo a llorar. Limpio mis lágrimas para comenzar a leer. “Mi niña, no encuentro las palabras para decirte la verdades que he estado guardando por años, lo primero que necesito de tí, es que nunca dudes de mi amor por tí, porque te juro que desde el instante en que te ví, te amé. Avril, yo no soy tu abuela biológica”. -Mis rodillas flaquean al instante. Me sostengo del sofá y como puedo vuelvo la vista al papel- “Hace 22 años llegaste a mí, tu madre te trajo en brazos, cabe destacar que tu madre si era tu madre, ella también te amó con toda su alma.”–Lo sé abuela, lo sé-."Todo sobre tu nacimiento ella se lo llevó a la tumba, solo sé quién es tu padre, porque descubrí una foto de ellos juntos y un número de teléfono en el reverso. Por favor buscalo, no te quedes sola porque no lo estas. En mi cofre te dejé la foto y lo poco que tenía. Te amo mi dulce niña. Por favor, que jamás se te ocurra casarte con Jorge, ese hombre no te conviene. Se me quedan muchas cosas por decirte, pero no tengo tiempo ni fuerzas para seguir escribiendo. Perdoname. Con amor. Rocío Suárez”. -Abuela…-El llanto desgarrador vuelve. Corro hacia su habitación, agarro su cofre, siento tanta adrenalina que se me olvida la depresión por un segundo. Lo abro e inmediatamente busco la foto. Sonrío al verlos juntos, están riendo, se ven muy felices. Él es muy guapo. Limpio mis lágrimas. Volteo la foto. Está el número de teléfono y su nombre. Leandro Sauvage. Rápido busco su información en internet. “El magnate Leandro Sauvage, ha hecho fusión con las empresa tecnológica Tecno-Soriel. Esta sí será una gran competencia para los demás. Las dos empresas tecnológicas más grandes de todo londres”. Dejo de leer el comunicado, mi padre se ve buena persona, ¿será que lo llamó?. Todo me grita que sí. Así que lo haré. Marco el número rogando que sea el mismo- —Hola.-Me quedo muda al escuchar su voz-,hola. —Si, ahm, soy Avril, yo tengo información de Angelica Maria Suárez, ¿la recuerda?.-Hay un silencio inmenso que se siente como si estuviera en medio del vacío del espacio-,hola, ¿sigue ahí?. —Sí, es que...-Se aclara la garganta. Está nervioso que bello-,¿cómo está ella, dónde está, cuando la puedo ver?.-Se me llenan los ojos de lágrimas- —Señor Sauvage, yo creo que es mejor que nos veamos personalmente, ¿será que puede?. —Claro que sí, enviame la dirección. —Está bien. —Gracías Avril, gracias, no sabes los años que llevo esperando esta llamada.-Sonrío- —De nada, señor Sauvage.-Cuelgo. Le envío la dirección y la hora. Pregunta si nos podemos ver ahora mismo, no lo pienso, le digo que sí. Me preparo rápido, tanto que ni siquiera pienso en que me pondré. Un baño, ropa, zapatos, cartera, llaves y espero no se me olvide nada porque salgo corriendo del departamento. Agarro el primer taxi que encuentro. ••• Llego, no lo veo y lo espero. –2 horas y nada que aparece, ya no vendrá.-Siento que mi corazón se rompe. Salgo corriendo, no miro a ninguna parte, solo salgo a correr haciado pueda llorar skn testigos. Mi departamento- –¿Cuidado!.-grita alguien, busco el peligro pero no veo ninguno. Siento unas manos sostener con fuerza mi brazo. Me jala, damos una vuelta en el aire y de repente, todo se me queda a oscuras.Avril–¿Quién eres tú?, pregunté.–ella me da miedo, mucho miedo.–Es mi hija.–le responde papá, siento rabia en sus palabras. Nick, me coloca detrás de él––¿Qué?.–no sé quién está más furioso, si ella o mi padre–,eso, significa que fuiste infiel.–Morgana, en ese momento estábamos separados, ella tiene 22, has la cuenta.–¡Tienes una hija con otra mujer!.–No lo sabía, me enteré hace 4 días apenas.–¡¿Quién es su madre?!.–Su madre ya no está, Morgana, quiero a mi hija a mi lado, no quiero problemas contigo.–Leandro.–comienza a llorar, él la abraza.–Lo siento, por favor, ayúdame con esto, ya la amo, es muy dulce, inteligente, ha sufrido mucho y, acabo de saber que está embarazada, seré abuelo por partida doble, Paula también está embarazada.–¡¿Qué?!.–voltea hacía Nick, lo abraza efusivamente–,gracias mi hijo, que feliz me has hecho.–abre los ojos, me mira, el asco que veo en sus ojos me da terror–,hola, soy Morgana Sauvage, madre de Nickolae, esposa de tu padre desde hace más de 2
Nickolae–¡Y acabo de descubrir que estoy embarazada!.–el grito de Paula informando que está embarazada, me deja en shock.–¡No puede ser seré abuelo por partida doble!.–grita papá casi saltando de la alegría, a mi, se me salió el alma, siento que una tormenta me está destrozando por dentro. Papá abraza a Paula mientras yo ,solo puedo mirar a Avril, el terror que siento me corta la respiración. ¿Avril está embarazada? ¿el bebé es mío?.Ella niega lentamente, entendió mis preguntas en la mirada.–Hijo mío, felicidades.–papá me abraza fuerte, correspondo.–Gracias papá.–Paula me abraza después de él, llena de besos mi rostro. ¿Una mujer puede quedar embarazada con una sola vez de sexo?.–Mi, niña.–Papá se acerca a Avril–,no te preocupes por nada, ese bebé y tú, son mi sangre, ya nadie los dañará.–besa su frente, y sus manos. Paula se les queda mirando, luego voltea hacia mí.–Perdón, ¿pero es que, tienes una hermana de la que no sabía nada?.–Es algo muy personal, no comentes esto con
AVRÍLEl mundo a mi alrededor gira en una penumbra fragmentada, intercalando instantes de oscuridad absoluta con destellos de luz fluorescente que me queman los párpados. Apenas puedo mantener las pestañas separadas; el cuerpo me pesa como si estuviera sumergido en plomo. Escucho voces distantes llenas de emociones, pronunciando términos técnicos que rebotan en mi mente entumecida.Siento como miden mi presión arterial, seguido por el pinchazo agudo y metálico de una aguja rompiendo mi piel. Debería doler, pero el dolor físico es apenas una sombra en comparación con la náusea destructiva que me carcome las entrañas. Una lágrima caliente se me escapa por el rabillo del ojo, deslizándose hacia mi sien mientras el médico ordena a la la enfermera tomar una muestra de sangre para un panel metabólico completo. Siento los fríos electrodos del electrocardiograma adherirse a mi pecho y muñecas, registrando la taquicardia que amenaza con reventarme el pecho.–¡Su ritmo cardíaco está muy elevado
Nickolae Nunca en mi vida había sentido tanto terror, tanto asco de mí. Nunca me imaginé estar en esta situación. No puedo respirar. De un solo movimiento llevo mi cabeza a la cabecera de mi asiento, inhalando y exhalando.Señor Jesús, sabes que yo no sabia nada, no lo sabía. –Desperta cariño, todo estará bien, papá está aqui, jamás me apartaré de tu lado y ese desgraciado nunca, escúchame bien, nunca, te volverá a hacer daño. Mira lo hinchado que está esto, ¡lo mataré en cuanto lo conozca, juro que lo mataré!.–Grita enfurecido. Abro los ojos sorprendido y enojado conmigo mismo, no me detuve a indagar en el golpe que le ví en la cara.Volteo hacia atrás. Papá está acariciando su cabello. Miro el golpe, ¡maldito!––¡¿Pero quién mierda le hizo eso?!.–Aprieto el asiento con ambas manos cuando la rabia me controla, la fuerza que ejerzo me hace doler las manos––Su ex, estoy seguro que fue él.–Me responde, con los ojos llenos de lágrimas. Ahora mismo no sé quién está más furioso de los
Pov Nickolae Cierro los ojos y al instante, mi me mente se traslada a sus besos, su aliento, sus gemidos de placer, al calor de su piel. ¡Dios!, mi nombre en sus labios al correrse, esos ojos, esa mirada. ¡Puta madre!.–Nicko, ¿estás bien?.–Sí. –¿Te gusta este color?, es que estoy indecisa. –Ella habla interrumpiendo nuevamente mis deseos por Avril.–Paula, este matrimonio solo es un arreglo matrimonial para mí, así que haz lo que quieras.–Baja la cabeza con tristeza.–Lo sé, pero no tienes que recordarmelo tanto.–Lo siento.–Yo solo quiero que está situación sea más placentera.–Intenta besarme, pero me aparto––Eso no volverá a ocurrir.—No volveré a tener sexo con ella, fue eso solo sexo–,no quiero que te confundas. –¿Confundirme?.–Paula, nos casaremos por la unión de nuestras empresas familiares, por nada más.–Salgo de la sala al jardín. Necesito aire.–Primo. –Derian.–¿Qué te sucede?, llevas días un poco raro, bueno, más de lo normal. –Esto es un error, no debí aceptar
Avril siente que el temor le invade cada molecula de su ser al estar frente a posibilidad de quedarse sin su hogar. -Señor espere, ni siquiera sabía que mi abuela había hipotecado el departamento. Por favor deme unos dias, consegui un gran trabajo, puedo pagar lo que sea, solo necesito una oportunidad para resolver esto.-El alguacil niega- -El plazo se cumplió, este fue el último que le dió a la señora, así que lo siento, tiene 20 minutos para recoger sus pertenencias personales. Todo lo demás, se queda. -No, por favor, no tengo a donde ir, por lo menos regaleme unos días. Le repito no sabía nada de esto. -Lo siento, pero debe desalojar el departamente en este instante, le aconsejo que no deje nada personal porque luego será difícil de conseguir.-Las lágrimas de Avril se aculan en sus ojos como si fueran a explotar, las rodillas le flaquean, el alguacil le hace señas de que se mueva, muestra su reloj de que el tiempo corre Avril se desespera sin saber que tomar primero. Corre com







