Accueil / Hombre lobo / Cadenas de Linaje y Pasión / Capítulo 15: La Respuesta

Partager

Capítulo 15: La Respuesta

last update Date de publication: 2026-11-05 23:03:41

La luz del jueves entró a raudales por los inmensos ventanales de la presidencia, tiñendo el despacho de una claridad fría que contrastaba con la agitación interna de Alexa. Había llegado diez minutos antes de las ocho, con los nervios a flor de piel y una taza de café humeante entre las manos. Cada segundo que pasaba sintiendo el peso de la expectativa la obligaba a repasar mentalmente cada palabra del texto publicitario que había redactado el día anterior.

El lujo de desaparecer en la naturaleza.

Había sido una apuesta arriesgada, un golpe de intuición nacido de su doble formación en administración y publicidad, pero sabía que si el concepto fallaba, Damián no dudaría en recordárselo con esa arrogancia imponente que lo definía.

A las ocho y diez en punto, la puerta del asensor se abrió con un chasquido suave. El Alfa apareció en el umbral, impecable en su traje gris plomo, con los hombros anchos llenando el espacio y la mirada fija en ella. Su sola presencia hizo que el aire en la estancia se volviera denso.

—Buenos días, pequeña loba —saludó Damián con voz ronca, cruzándose de brazos mientras la observaba con una intensidad que devoraba cualquier intento de calma—. Veo que ya estás en tu puesto.

—Buenos días, señor Vane —respondió Alexa, levantando la barbilla y esforzándose por mantener la voz firme ante el magnetismo que emanaba de su jefe—. Supongo que no ha venido a revisar mi puntualidad, sino a saber si los inversionistas del Caribe leyeron el correo.

Damián esbozó una sonrisa lenta, una línea torcida y peligrosa que acentuaba las facciones duras de su rostro.

—Tienes una prisa insoportable por saber si ganaste, ¿eh? —comentó él, dando dos pasos lentos hacia su escritorio—. Te gusta jugar con fuego, Alexa.

—No juego con fuego, hago mi trabajo —replicó ella, poniéndose de pie con la carpeta de informes bajo el brazo—. Y si la propuesta que redacté salvó el contrato, lo menos que espero es que dejen de cuestionar mi presencia en esta oficina.

Antes de que Damián pudiera responder, el teléfono principal del escritorio repiqueteó con urgencia. Elena, que acababa de salir de su área para acomodar la correspondencia, se apresuró a tomar el auricular, pero Damián levantó una mano, deteniéndola con una seña seca.

—Déjalo, Elena. Es para mí —ordenó el Alfa, sin apartar los ojos ámbar de Alexa.

Damián descolgó el teléfono con parsimonia, apoyando una cadera contra la esquina del escritorio.

—Vane —dijo con voz grave y profunda, midiendo cada sílaba.

Alexa contuvo la respiración. Su loba interior —ese calor sordo que habitaba en su nuca cada vez que él estaba cerca— parecía latir en sincronía con los latidos de su propio corazón.

—Entendido... Sí, los tres ejes narrativos se quedan tal cual... Perfecto. Envíen el contrato al despacho del Licenciado Rivas antes del mediodía. Gracias.

Damián colgó con un movimiento seco y guardó silencio durante un par de segundos que a Alexa le parecieron eternos. Su rostro permanecía inescrutable, una máscara de piedra que no revelaba ninguna emoción.

—¿Y bien? —soltó Alexa al fin, incapaz de soportar la incertidumbre un segundo más—. ¿La aprobaron?

Damián la miró fijamente, caminó alrededor de su mesa y se detuvo a escasos centímetros de ella, invadiendo su espacio vital con esa autoridad avasalladora. 

—Los inversionistas quedaron fascinados —dijo Damián con un susurro grave, cargado de un orgullo oscuro y posesivo—. El director de la cadena hotelera llamó personalmente para decir que nunca habían leído un concepto tan preciso, magnético y perturbadoramente seductor. La licitación es nuestra, Alexa.

Un alivio inmenso recorrió el pecho de la joven, seguido inmediatamente por una chispa de triunfo que iluminó sus ojos castaños.

—Le dije que no iba a fallar —respondió ella con una sonrisa de suficiencia, alzando el mentón.

—Lo sé —admitió Damián, bajando la voz hasta convertirla en un ronco eco que hizo vibrar el aire entre ambos—. Demostraste que tu mente es tan brillante como tu carácter. Pero te dije que ganar esto traería consecuencias.

—¿Consecuencias? —repitió Alexa, frunciendo el ceño—. Yo solo hice lo que el departamento de publicidad no pudo hacer en días.

—Exactamente —asintió él, dando un paso más hasta que el cuerpo de Alexa quedó a milímetros del borde de su propio escritorio—. Resolviste en un par de horas lo que a un equipo entero le quedó grande. Y eso, mi pequeña loba, significa que tus responsabilidades aquí acaban de cambiar de nivel.

—No pienso renunciar a mis funciones como asistente, Damián. Vine a trabajar, no a ser un adorno en su presidencia —advirtió ella, apoyando las palmas contra el pecho firme de él para mantener una mínima distancia.

—Nadie habla de adornos —murmuró Damián, atrapando una de las manos de Alexa entre las suyas con una fuerza cálida e imposible de eludir—. Hablo de que a partir de hoy, cada decisión estratégica de esta empresa pasará por tus manos antes de llegar a mi escritorio. Y lo más importante... —bajó la cabeza, rozando con sus labios la línea de la mandíbula de ella—... celebraremos este contrato esta misma noche, a solas.

El aliento caliente de Damián sobre su piel encendió un fuego que recorrió todo el cuerpo de Alexa, haciéndole olvidar por un instante dónde estaba.

—No he aceptado ninguna cita con usted, señor Vane —protestó ella con un hilo de voz que delataba la traición de sus propias entrañas.

—No te estoy invitando, Alexa —respondió el Alfa con una sonrisa arrogante y letal, apretando su agarre—. Te estoy avisando.

Continuez à lire ce livre gratuitement
Scanner le code pour télécharger l'application

Dernier chapitre

  • Cadenas de Linaje y Pasión   Capítulo 16: Las Reglas del Juego

    La confirmación del contrato en el Caribe sacudió las estructuras de toda la empresa. Para el mediodía, el eco del éxito ya había recorrido los pasillos, y el nombre de Alexa comenzó a murmurarse con una mezcla de recelo y respeto entre los compañeros. Sin embargo, en el despacho principal, la vida continuaba bajo las exigencias implacables del Alfa.A las dos de la tarde, la puerta de caoba se abrió con brusquedad. Damián salió de su reunión con el departamento legal, desatándose la corbata con un movimiento impaciente mientras se dirigía directamente al escritorio de Alexa.—Quiero los expedientes de la filial de logística sobre mi mesa antes de las cuatro —ordenó Damián, plantándose frente a ella con los brazos cruzados y una expresión de pura exigencia—. Y asegúrate de revisar las cláusulas de indemnización. No pienso firmar nada que tenga vacíos legales.Alexa levantó la vista de la pantalla, sosteniéndole la mirada con frialdad. Ya se había acostumbrado a su forma de irrumpir en

  • Cadenas de Linaje y Pasión   Capítulo 15: La Respuesta

    La luz del jueves entró a raudales por los inmensos ventanales de la presidencia, tiñendo el despacho de una claridad fría que contrastaba con la agitación interna de Alexa. Había llegado diez minutos antes de las ocho, con los nervios a flor de piel y una taza de café humeante entre las manos. Cada segundo que pasaba sintiendo el peso de la expectativa la obligaba a repasar mentalmente cada palabra del texto publicitario que había redactado el día anterior.El lujo de desaparecer en la naturaleza.Había sido una apuesta arriesgada, un golpe de intuición nacido de su doble formación en administración y publicidad, pero sabía que si el concepto fallaba, Damián no dudaría en recordárselo con esa arrogancia imponente que lo definía.A las ocho y diez en punto, la puerta del asensor se abrió con un chasquido suave. El Alfa apareció en el umbral, impecable en su traje gris plomo, con los hombros anchos llenando el espacio y la mirada fija en ella. Su sola presencia hizo que el aire en la e

  • Cadenas de Linaje y Pasión   Capítulo 14: La Distancia del Depredador

    El resto de la tarde transcurrió bajo un silencio denso y pesado que se podía cortar con un hilo. Desde su escritorio, Alexa sentía la vibración constante de Damián al otro lado de la puerta de caoba, como si la presencia del hombre atravesara la madera. No se habían dirigido la palabra desde el altercado con Samara. Alexa se concentró febrilmente en los números, los informes y la correspondencia, utilizando el trabajo como una barrera contra el calor extraño que todavía le cosquilleaba en la nuca.A las seis de la tarde, Elena se despidió con una reverencia respetuosa y abandonó la planta, dejándolos solos en la penumbra.Alexa guardó sus bolígrafos, apagó el ordenador y se dispuso a tomar su bolso. No pensaba quedarse un segundo más de lo necesario cerca de un hombre que le desordenaba la mente con solo mirarla. Sin embargo, antes de que pudiera dar el primer paso hacia el ascensor, la puerta del despacho se abrió con suavidad.Damián estaba apoyado en el marco. Se había quitado la

  • Cadenas de Linaje y Pasión   Capítulo 13: La Incursión y la Furia

    El beso se volvió más voraz, un choque destructivo de lenguas y alientos donde la arrogancia de Damián chocaba de frente con la fiereza indómita de Alexa. La presión erecta y dura de su cuerpo contra la cadera de ella hacía estragos en el juicio de ella, quien se aferraba a la solapa del traje del Alfa con las uñas clavadas en la tela. El aire en el despacho olía a fuego, pino quemado y a una necesidad salvaje que amenazaba con devorarlos sobre el mármol.De pronto, el chasquido metálico de la cerradura resonó en el silencio de la entrada. La puerta de caoba se abrió de par en par con absoluta desenvoltura, revelando a una mujer alta, despampanante, vestida con un traje ceñido de alta costura y tacones de vértigo.Samara.Como secretaria personal y encargada de la logística de viajes internacionales del Alfa, poseía acceso libre al despacho sin necesidad de anunciarse con Elena. Pero la sonrisa autosuficiente que traía en los labios se congeló de golpe al presenciar la escena.Damián

  • Cadenas de Linaje y Pasión   Capítulo 12: Fuego sobre Mármol

    El traslado al área de creatividad no le dio un solo segundo de respiro. Durante dos horas intensas, Alexa se instaló frente a las pantallas del departamento de publicidad junto al señor Smith. Sus dedos volaban sobre el teclado con una destreza feroz, puliendo cada línea del dossier, reformulando los textos del folleto y reorganizando la narrativa del hotel campestre en el Caribe bajo la mirada entre sorprendida y maravillada del jefe de creativos.A la una y cincuenta de la tarde, Alexa y el señor Smith ingresaron de nuevo al despacho de la presidencia. Damián Vane los esperaba de pie junto al enorme ventanal, con las manos metidas en los bolsillos del pantalón de vestir y la chaqueta apoyada en el respaldo de su sillón. La camisa negra, con las mangas arremangadas hasta los antebrazos, dejaba al descubierto unos brazos firmes y marcados que exudaban una masculinidad brutal.—Está listo, señor Vane —anunció el señor Smith, proyectando en la pantalla principal la nueva propuesta gráf

  • Cadenas de Linaje y Pasión   Capítulo 11: La Solución Inesperada

    Alexa terminó de acomodar sus carpetas en la mesa auxiliar cuando el pesado chasquido de la puerta de caoba rompió el silencio. Damián Vane emergió de la sala de juntas, imponente y magnético en su traje de corte perfecto. Su presencia llenaba el espacio con una densidad casi palpable, emanando esa masculinidad dominante que a Alexa le aceleraba el pulso de forma inevitable. Detrás de él caminaban dos hombres con el rostro desencajado por la tensión: el abogado senior de la firma y el jefe del departamento de publicidad.—Elena, señorita Grey —la voz de Damián resonó grave, profunda y carente de rodeos—. A mi despacho. Abran la libreta de actas y tomen nota de esto.Alexa cruzó el umbral tras Elena, sintiendo cómo el intenso aroma a madera de pino y tierra mojada la envolvia de inmediato. La amplia oficina respiraba un lujo sobrio: grandes ventanales, tonos oscuros y una enorme mesa de reuniones repleta de planos y carpetas de la empresa.—Repítales el desastre, Licenciado Rivas —orde

Plus de chapitres
Découvrez et lisez de bons romans gratuitement
Accédez gratuitement à un grand nombre de bons romans sur GoodNovel. Téléchargez les livres que vous aimez et lisez où et quand vous voulez.
Lisez des livres gratuitement sur l'APP
Scanner le code pour lire sur l'application
DMCA.com Protection Status