LOGINÉrika Camel
Continuó rondando mi habitación como una hiena en una jaula, «dudo que las leonas lleguen a este turbio estado mental». Doy vueltas esperando que aparezca alguien por esa puerta, solo le pido al cielo que no sea el mismísimo Derek quien e toque. No se atrevería tanto. Me tenso ante la idea, aunque no desee verlo ni en pintura, no puedo evitar la tensión sexual que nos rodea en cintó nos quedamos solos. Es como un iman poderoso tirando d emi voluntad hasta que me estrello contra él. Así que...¡No! De ninguna manera puedo estar a solas con él a puerta cerrada y con una cama enorme en medio de la discusión.
«Papá no le permitiría subir » me calmo y deshecho la idea de que pueda acercarse a la segunda planta y tocar la puerta d emi habitación.
Mi mente máquina todas las posibles causas de Derek para estar aquí pero solo descubro consecuencias. Es obvio que no vino a hacerse el buen ciudadano y a disculparse por sus modos trogloditas. Tampoco creo que en su vocabulario exista la palabra “Disculpa” o Perdón”. Creo que ese hombre abolió de su vocabulario el significado de "Me equivoqué".
No es otra cosa que un maldito arrogante que siempre hace lo que le da la puta gana. Nunca se ha encontrado con una mujer que le pare los zumos de Alemán arrogante. Esta bueno, tiene un cuerpo de infarto, su rostro parece grabada por los mismos dioses y exuda hombría y masculinidad, pero por eso no tiene que pasar por encima de los demas.
Deje de esperar algo de él, ni siquiera interesa a estas alturas del partidosi posee un lado bueno. No espero que haga nada por mi despyes De todo. Lo único que me importa es que no me estorbe, que no se interponga en mis planes y que no se crea con derechos sobre mi o sobre el bebé. No seré tan estupida para unirme a él para que me trate de manera despota o para que crea que puede dirigir mis actos y incidir en la educación de nuestro hijo cuando se negaba a darle la más mínima libertad para que yo pudiera ocuparme de los cuidados prenatales.
Prefiero matarlo que dejar que sea el “súper papá” cuando evidentemente y para colmo, él no está del todo seguro que mi hijo sea de él.
¿Qué cree él muy estupido? ¿Qué a los niños los trae la puta cigüeña?
Cómo no valoró de lleno la posibilidad de ser el padre del bebé si entre nosotros corrió la “leche” como dicen vulgarmente. Y no una ni dos... sino decenas de veces. Si no hubiera estado como coneja desenfrenada ahora no estuviera en esta situación.
Un toque a la puerta me hace caminar a abrir con recelo de la persona que encontrare al otro lado. No descarto del todo que se trate de él semental Alemán.
No es él, así que suspiro aliviada momentáneamente, pero la calma me dura muy poco tiempo.Aún no estoy muy segura de desear bajar. Mi padre luce risueño… es obvio que su conversación con Derek terminó más pronto de lo que espere.
Papá entra y se sienta en la cama planta dos Eduarda planas abiertas en sus muslos. Acto seguido palmea en la cama a su lado para que tome asiento y se queda esperando que vaya junto a él.
Me quedó inmóvil unos segundos, pero no tiene caso molestarme con mi padre por ese idiota que seguramente parece un depredador en alguna habitación de la casa. Ruedo los ojos y me acerco sin ánimo de hacer lo que seguramente me propondrá.
—¿Julie te aviso que el Sopenco Alemán está aquí?— pregunta arreglándome unos mechones de pelo que me caen en la cara. —No tome muy bien su visita pero me convenció en hablarle.
—Si… Si lo hizo—respondo en un murmuro.— Julie me contó que está allá abajo con su actitud arrogante de m****a.
—Vino decidido a hablarte— me informa y hace una mueca— No te voy a negar que trate de intimidarlo, pero el hombre tiene agallas. No cedió, al contrario reafirmó su interés en entrevistarse contigo.
—Deberías intentar algo más— espeté—¿Salir con Una escopeta quizás? — ironicé haciendo una leve pausa —Eres sin dudas el hombre más temido de la bolsa de valores de New York y ¿no pudiste intimidar a un pretendiente de tu hija?— lo reté tratando de que bajara de una buena vez y echara a los gritos a ese imbecil de Derek Mayer.
«Aún no me creía que estuviera aquí»
—El muchacho es fuerte. Tiene carácter, entiendo por qué te gusta.
—Ya no me gusta—negué con convicción moviendo la cabeza— Por mi se puede podrir en el infierno y no regresar jamás a aparecer por aquí.
—Érika… ese hombre será el padre de mi primero nieto. No puedo patearle el trasero para sacarlo de aquí.
—¡No!— Una cosa es ser el donador de esperma y otra bien distinta es que yo permita que se acerque a mi o a el pequeño o pequeña Camel. Mi hijo no será un Mayer… Será un Camel.
—Érika hijita querida, por mucho que me guste que mi apellido continúe otra generación en el tiempo , desde el momento en que naciste mujer supe que tu hijo tomaría primeramente el apellido de su padre fuese el que fuese. Así que no trates de convencerme con eso. No lograrás nada.
—No trató de convencerte… es solo que… Me exaspera pensar que él está allá abajo tan tranquilo después de todo lo que hizo en mi contra. Que se atreva a venir aquí pensando que lo recibiré con los brazos abiertos como si nada hubiese pasado, como si fuera una mansa Paloma.
—Hijita, ¿acaso tú conducta no fue reprobable? Tú tampoco eres un tierno pajarito. Derek Mayer no es el unico culpable en esta historia aunque me no me guste admitirlo. Tú fallaste al falsificar documentos y méterte como impostora en su compañía. No te voy a a decir lo que pienso de que te hayas metido en su cama sin decirle tú verdadera identidad. Ese fue un gesto bajo...
—¿Te pondrás de su parte? — inquiero poniéndome de pie molesta. —No puedo creer que lo apoyes...
—No Érika no confundas las cosas. No estoy apoyando a ese Sopenco. Solo estoy tratando de darle una familia a ese niño que llevas en tu vientre. Una familia real, la nuestra siempre fue muy pequeña.
—¡Mi hijo ya tiene una familia!— me impongo y él me mira mal. — La familia no tiene que ser grande, con que sea buena es suficiente.
—Necesitará un padre, y no me digas que yo puedo ocupar su lugar. Bien sabes que no es ni remotamente lo mismo. Yo seré sin dudas el abuelo más consentidor del mundo, pero eso no quería que se necesitará la mano fuerte de su padre para disciplinar y educar.
—¿Y que sugieres que haga?— preguntó desesperada y caminando alrededor de la enorme cama king size. —¿Que me tire en sus brazos como si nada hubiese pasado? ¿como si esas semanas en prision no hubiesen existido?.
Niego con la cabeza, aunque quiera no puedo borrar lo qué pasó entre nosotros. Creo que los buenos momentos no superan lo mal que me hizo sentir. Las humillaciones son demasiado difícil de borrar cuando calma el alma de la forma más profunda. Tampoco cuando tienes verdaderos sentimientos por la persona que te agrede.
Papá se pone de pie y camina hacia mi calmándome con un abrazo sobre protector. Su fragancia me calma, como de costumbre y me dejo envolver por sus brazos fuertes. Mi padre podrá tener más de cincuenta años, pero aún así es un hombre fuerte y muy bien conservado.
— Lo único que te propongo que hagas, es que te comportes como la Camel que eres y le des frente a esta situación. ¡Baja! Y dale la cara a ese Alemán. Que descubra que mi hija no es ninguna débil llorona que aún suspira por él, y por la venganza que escogió para desquitarse lo que le hiciste— hace una pausa y me besa la frente con cariño— Hablen civilizadamente. Si sus palabras te convencen pues le daremos la bienvenida a esta familia como tú futuro esposo y padre de la criatura que viene en camino— la frase taladra mi subconsciente. Antes de todo este lío deseaba más que nada ser su esposa y que supiera que la mujer con que despertaría el resto de su vida no sería otra que Érika Camel «ahora todo me parece tan distante que duele». — Si no es así, si sus palabras te lastiman aqu que sea uno solo de tus cabellos o una fibra pequeña de tu corazoncito, yo mismo lo sacaré a patadas en las pelotas.
Asiento con la cabeza y trato de calmarme y de ganar fuerza para enfrentar lo que viene.
—Ahora te dejo— dice con tono tranquilizador— Estaré en mi habitación pero estaré vigilando a ese Sopenco Alemán. Si me necesitas solo llámame, antes que te des cuenta estaré para ti respaldándote como lo he hecho siempre y como lo continuaré haciendo mientras que tenga vida.
—Descanda papá.
Sale del cuarto y espero unos minutos en los que valoro lentamente la posibilidad de no bajar y atrincherarme en esta habitación.Después de mucho pensar me doy cuenta que papá tienen razón. Si me escondo y no lo enfrento él no dejará de insistir, y más que nada necesito tranquilidad. Por lo menos disfruto el hacerlo esperar.
Me miró en el espejo repasando mi imagen. Tendré que cambiarme de ropa y pienso en aplicarme un poco de color para disimular las ojeras, y resaltar mis labios. Tomó el neceser de el maquillaje y sacó un brillo labial y algo de base facil.
Suelto la brocha que había tomado como si me quemara los dedos. Tiro todo en el estuche y me alejo del espejo molesta conmigo mismo.
Para él no tengo que verme bonita... eso ya me dejo de interesar. Me tiene que dejar de interesar así sea a la fuerza.
Me niego en esforzarme por verme bien para ese hombre arrogante . No tengo que presumir belleza , no quiero conquistarlo nunca más . Solo quiero que se largue por donde vino y que olvide el camino de esta casa para siempre. Que olvide mi nombre así como me ignoro duran te el tiempo que estuve en prision.
Sé que tendré que esforzarme, aún siento cosas por él aunque me lo niegue una y otra vez. No puedo permitir que mi subconsciente traídor juegue en mi contra. Yo misma soy mi propia enemiga...Así tenga que luchar contra mi y contra lo que siento... me lo sacare del corazón. Lo arrancaré como una m*****a mala hierba. Es que eso es él... una hidra venenosa dispuesta a destruir mi autocontrol con su cuerpo Perfecto y rostro de Dios.
Aún así me repaso un poco más mi figura. Tampoco se trata de bajar hecha una loca. Me meto unos mechones de pelo sueltos por detrás de la oreja y levanto la barbilla con altivez. Me dejo mi atuendo en pillamas y me siento satisfecha como me veo sin trucos ni esfuerzos. No tengo que hacer nada por él y disfruto ese hecho como la mejor de mis victorias. Ya tengo parte del juego ganado. Si antes lo quería conmigo ahora lo quiero tan lejos como lejos está Africa de America... mejor aún que se largue a Alemania después que se case con su patética novia.
No seré la más hermosa pero sé que tengo encanto suficiente para desarmarlo y que se arrepienta por cada palabra que me dijo en la cárcel. Se tragará cada frase... una por una y despacito como dice Luis Fonsi. Se arrepentirá si… se arrepentirá de restregarme en la cara que había retomado su compromiso con su noviecita de años. Sobre todo haré que se arrepienta de haber perdido una oportunidad real conmigo.
EPÍLOGO(Cinco Años Después)Fráncfort, Alemania.Érika CamelEl frío del invierno me hace abrazarme más el cuerpo, mientras espero paciente que Derek Mayer llegue hacia mi con un enorme ramo de flores que acaba de comprar del otro lado de la calle.Lleva la semana completa llenándome de regalos, y no es casualidad que estemos en esta helada ciudad justo hoy.Hoy es el día de nuestro quinto aniversario. Nuestras bodas de Madera, como metáfora de un árbol que crece y necesita de crear una base sólida para prosperar y crecer. Nuestra unión estaba en su mejor momento y se mostraba resistente con el tiempo.Nuestros dos hijos estaban junto a sus tío Dominico Mayer, y Julie Camel de Mayer, porque mi hermana después de tantos años por fin decidió cambiarse el apellido Peterson al de nuestro padre, y todo motivada porque deseaba que su primer hijo tuviera el nombre del hombre al que le debía prácticamente todo en la vida. Evidentemente papá y yo fuimos los más felices con su decisión,
Érika CanelEntré en la mansion de los Mayer y todo estaba en total quietud. Dominico fue el primero en aparecer por el living con un pantalón de pijama y una remera también negra. En las manos traía un vaso de cristal lleno de leche. Parecía un Niño pequeño on un bigote blanco sobre el labio superior.Julie se acercó a su flamante nuevo esposo sonriendo encantada y le besó con mucha dulzura la comisura de los labios.—Delicioso—susurro ella contra los labios de su esposo y rodé los ojos ante el hecho de tanta comolicodad. Aún no me podía creer que ese par de revoltosos inatrapables se hubieran casado antes que Derek y yo. Era totalmente increíble... en el sentido más literal de la palabra «increíble».—Hola Cuñada— me saludo Dominico Justo después de que acabo de comerse viva a su esposa. —Derek está en su habitación…. Se fue a dormir temprano, ya sabes…. Sueño embellecedor para estar «bien Alemán y bien matador» mañana en la boda.Julie se partió de risa y yo tuve que disimula
Érika y Camel Supuestamente debería estar en una despedida de solteras, «mi despedida de soltera», pero embarazada de tantos meses la idea no me resulta nada atractiva.Lo que es probable que ocurra es que caiga infartada si un stripper cachondo me muestra su miembro, o puede que me dé risa… no todos los días uno se topa con un semental vergón como con el que estoy a punto de casarme.No puedo beber tampoco, así que no tiene caso alejar a Julie de su flamante esposo, solo por pasar la noche nosotras dos como un par de monjigatas.—Vete a casa de tu esposo Jul— le dijo negociando con ella— Creo que yo hate exactamente lo mismo.—Érika Camel… es de muy mala suerte que el novio vea la novia… desde la noche antes hasta la ceremonia— me advierte Julie apuntándome con un dedo.—Y lo dice la mujer que consumo un matrimonio antes y después de la ceremonia… que para colmo fue a escondidas en Las Vegas— le recordé.—¡Touche!— admitió hiriéndose con una katana imaginaria a modo de harakiri.—Pe
Érika CamelMientras Julie hablaba sentada en mi cama frente a mi, menos daba crédito a lo que me trataba de contar. Tenía que tratarse de una broma .—¡Aún no te puedo creer Julie!¿¡Cómo así que te casaste en Las Vegas!? —pregunté con los ojos como platos y cada vez más sorprendida. —Pero cómo ocurrió, si cuando te marchaste esa tarde parecía que habías erradicado a Dominico Mayer de ti cerebro. No te dije nada sobre qué el también estaría en Las Vegas… pero no creí que las cosas llegarían a este nivel.—Solo ocurrió Erick… me lo pidió y no le pude resistir— se explica y aún no entiendo una mierd@. Para colmo lleva ese anillo de fantasía con un engarce que es más falso que judas. Y de la piedra ni hablar… ni siquiera es vidrio o una imitación aceptable. Es plástico y bastante feo. —¿!A este anillo fue a lo que no te pudiste resistir!?—chillo tomando su mano para analizar la «anti-joya», más bien debería decir la «basura» que lleva en su dedo anular.—No fue el anillo Ericka. El anill
Julie PetersonSi alguien me pregunta alguna vez algún detalle de mi boda… sin duda diré que me dolía el trasero. Creo que eso era lo que más iba a recordar de toda esta locura.También podría rememorar el orgasmo anal que me proporcionó mi futuro esposo una hora antes, pero bueno eso no era algo que se le contara a todo tipo de público.Me vestí con un sencillo vestido blanco ejecutivo, y Dominico se metió en un jeans con camisa blanca y un saco negro casual. Si no nos deteníamos... era un hecho que terminaríamos casados. Abordamos un taxi en plena madrugada y nos dirigimos a la icónica capilla Graceland.¿Hay algo más típico en Las Vegas que casarse ? A la par que el juego, las bodas son el principal atractivo de Las Vegas. Cada año se celebran más de ciento veinte mil bodas, siendo el segundo lugar del mundo en el que más matrimonios se celebran por detrás de Estambul.Sabia a donde nos dirigíamos, ese lugar era famoso. La Capilla Graceland era la capilla más famosa de Las Veg
Dominico MayerSiempre supe que totalmente cuerdo quien dice cuerdo del todo, pues yo no estaba… o era que quizás la crianza que me había dando mi madre en cuanto a relaciones matrimoniales pues no había sido la mejor, porque aunque mi padre murió siendo yo muy Niño aún recuerdo que ella parecía odiarlo a él y a todo lo que su esposo representaba. Así siguió años después... los Mayer para ella no valíamos nada, y después de su muerte quedó aún más claro. Entoces no es muy difícil de entender que después de pedirle a Julie Peterson que nos casáramos… hasta yo mismo me espanté de la intensidad de mis sentimientos hacia esa mujer. No sé de donde demonio había salido esa loca idea de casarme pero me parecía ahora lo más lógico y lo más acertado. Ya ella había huido… y allí estábamos de nuevo. Ya había ido tras ella, así que me merecía el premio mayor y ya no me conformaría con menos. Siempre dije que no me casaría, y ahí estaba pidiendo matrimonio de la manera menos convencional posi







