INICIAR SESIÓNErika Camel
Finalmente regrese a mi habitación alacarr la noche después de tomar una cena ligera junto a mi padre y Jul. La tarde había sido más intensa de lo que preví esta mañana cuando me liberaron del minúsculo calabozo de la comisaría.Ilusa yo que creo que tendría una jornada apacible y de placido descanso después de casi terminar en una cárcel federal por mi propia idiotez. El día se había complicado en cuanto pise mi propia casa y Derek Mayer se atrevió a aparecerse aquí con ese maldito carácter que lo caracterizaba. Verlo tan pronto había encendido como una cerilla mi cuerpo traidor, me había llenado de dudas al respecto de lo que vendría por delante. Dudas de lo que haría con él. Era más fácil odiarlo cuando lo creía totalmente perdido, pero es mucho más complicado odiar a un hombre que ruega por una oportunidad y mucho menos cuando ese hombre es un dios aleman sensual con una verga anómala y gigante.
La lluvia cayendo durante toda la tarde noche no me dejaba sosegarme ni un poco. Es como si todo atentara en mi contra. Mi estado ansioso había disminuido unos grados cuando Dominico llegó a su casa, y siguiendo atentanente mi solicitud, me había telefoneado para comunicarme que el energúmeno de su hermano estaba seguro en casa y encerrado en su habitación, estaba en casa y no había sufrido ningún percance fatal como ya había empezado a creer. Gracias al cielo Estaba vivo y coleando él... ahh pero yo me estaba muriendo de angustia y preocupación por desconocer si había llegado sano y salvo a su casa.Vaya hombre mal encarado y con arranques psiquiátricos había escogido yo para enamorarme...
No podía ir por la vida actuando así. No era un niño pequeño e incontrolable para actuar así, «Salir de ese modo alocado bajo esta lluvia y conduciendo como un poseso». ¿Era loco acaso?
«Bueno, tampoco es que yo le fuera a permitir quedarse a dormir conmigo», eso si, habitaciones extras para huéspedes sí que habían de sobra en esta casa. No tenía que marcharse si no lo deseaba. ¡bruto!
A Dominico tampoco pudimos convencerlo entre Julie y yo de quedarse a pernoctar esta noche a pesar de poner especial empeño en ello... «Todos los alemanes son igual de irascibles?»
Al menos Dominico tenía una buena excusa para pedir que un chofer lo llevara a casa vuabdo la lluvia amainó un poco. Al igual que yo Dominico estaba también muerto de la preocupación por el patan de su hermano mayor. Prefirió marcharse cuando pasó una hora y Derek no contestó el puto teléfono celular, cosa que a todos nos preocupo bastante.
Lo puedo estar odiando, aborreciéndolo con fuerza irreal pero aún así no puedo negar que siento cosas muy fuertes e intensas por él, dichos sentimientos no han mermado en intensidad a pesar de la adversidad de los hechos que nos envolvieron durante el último mes. El dolor latente de su rostro cuando descubrió la verdad, el momento en que me descubrí embarazada, y el instante en el que fui detenida regresan a mis recuerdos, eso sumado a su m*****a visita a la comisaría... había sido un mes ciertamente intenso.
Sé que tengo que tomar decisiones difíciles e importantes, decisiones cruciales que cambiarán la vida que llevaré a partir de este preciso momento, y probablemente las consecuencias afecten de un modo u otro la rutina apacible de Julie y de mi padre. No quiero pensar solo en mi, pero solo quiero estar bien, tranquila y llevar a feliz término mi embarazo. Merezco estar tranquila lo que resta de estos nueve meses.
La idea de abandonar el país ronda en mi cabeza como un satélite orbitando a mi alrededor… Más que eso, se me ha instaurado bien dentro del cerebro. Si me quedo aquí Derek no me dejará en paz, y eso es solo el Inicio del problema . Él vendrá cada tarde a insistir sobre lo mismo, y no quiero esa tensión de no saber en qué momento entrará en esa puerta y en cuál preciso instante caeré en sus brazos como estupida. Eso tengo que evitarlo a toda costa. Es más fácil que le crea lo que venga a decirme que el que yo lo olvidé.
Además que no soy idiota ni ilusa como para creer que mi inscursion carcelaria no saldrá a la palestra pública cuando menos me lo espere. Sé que en cualquier momento la noticia de que estuve siendo procesada judicialmente se hará pública y me estallará en la cara a mi, y a mi familia. Ese tipo de desgracias venden... y esa bomba me golpeara más fuerte estando embarazada.
A todo eso y no menos despreciable está el problemilla nada pequeño que representa Rocci.. la histérica de Rocci Drake se enterará que estoy embarazada de su novio de los últimos años y hará un maldito Show, al cual l la entrega de los Óscar no superara. A Rocci y a su reacción ante mi embarazo le temo más que a la prensa en si.Necesito distancia, distancia y tiempo para aplacar la llama de la ira que quema cada vez más intensa.
Un leve toque a la puerta me hace abandonar mis cavilaciones y levantó la vista para ver la cabeza castaña de Julie asomarse por la puerta, como si fuera un ratoncito curioso.
—Entra— le pido en tono meloso invitándola a pasar—aún no duermo y no creo poder hacerlo por ahora — la invite a pasar. —Estoy ansiosa, tan tormentosa como la noche.
—Eso sospeché— musitó empujando la puerta con la cadera y mostrándome sus manos ocupadas con dos tazas de chocolate caliente y humeante. — ¿Aún no te gusta las noches de tormenta ? A mi tampoco, lo reconozco a riesgo de que me llames cobarde.
—Me conoces más que nadie— le admití con una sonrisa resignada— Odio las tormentas en esta ciudad— me mira esperando que diga algo más y admito lo que quiere escuchar — para ser sincera no me gustan ni un ápice las tormentas cómo estás y punto.
—Hay cosas que no cambian nunca— espeta, una sonrisa sosegada le ilumina el rostro. Se acerca y me pasa una de las tazas de porcelana blanca que contienen el delicioso líquido marrón. El olor a chocolate me reconforta el espíritu. El chocolate es la mejor y más efectiva de las drogas que se han inventado. Nos da sensaciones de placer momentáneas que difícilmente puedan ser superadas por otra cosa.
—Tú y yo seguimos siendo las mismas— comento orgullosa de la unidad que creábamos aunque estuviéramos separadas— eso no cambiará nunca.
—Pero… — murmura, es muy intuitiva y sospecha sobre la tormenta que tiene lugar en mi interior.
—No tiene que haber un pero, Jul— me esforcé en sonreír.
—Está vez estoy segura que habrá un “Pero” gigante del tamaño del sol— respondió plantando la taza de chocolate en la mesa de noche y se dejo caer sobre su espalda en la cama. Se quedó con la mirada perdida en el techo unos segundos, luego me lanzó una mirada invitándome a repetir su acción y a acostarme junto a ella.
—¿Que piensas hacer? —me interroga y la miro como si la respuesta fuera obvia— ¿Con Derek digo?— redefine su pregunta y yo me limito a quedarme en silencio.
Ninguna de dos volvimos a hablar durante más de un minuto. Hasta que ella rompió el silencio.
—No tengo dudas de que serás una madre increíble Érika. Aún así tendrás que decidir cómo llevarás la interferencia de Derek en tu nueva vida. Tiene derechos… Derechos que no puedes cancelar con un clack de tus dedos. Derechos... que..
Me miró dándose cuenta de mis intenciones, ella me conocía bien y mi tranquilidad me delataba.
Capte el momento exacto en que se iluminó en su cabeza la razón de mi aparente tranquilidad.
—Te vas a ir... ¡es eso!.. estás pensando en irte— adivinó dando exactamente en el blanco—¿Vas a huir Érika Camel? Si te vas te odiaré, no puedes alejarme de mi sobrino… no puedes alejarme de ti cuando es obvio que me necesitas más que nunca.
—Es preciso Jul, no tendré paz si me quedo. Ya viste a Derek hoy, prácticamente me forzó a escucharlo— omito la parte que a besarlo también me obligo— no se quedará tranquilo. — Si Rocci se entera que le estuve comiendo el pastel durante todo este tiempo se armará la gorda.
— De la perra rabiosa de Rocci me ocupo yo— acotó molesta. — ¿Que te hace pensar que Derek no ira tras de ti? No es un pelagatos… tiene recursos para encontrarte en donde te metas.
—No creo que me persiga, creo que dejará las cosas por La Paz. A fin de cuenta no le importo tanto… ahora solo soy su capricho momentáneo . Cuando sepa que salí de su alcancé me dejará tranquila.
— ¿Capricho momentáneo?.— se comenzó a reír con ganas— Creo que esta vez te equivocas hermanita— sentenció mirándome a los ojos—No es una mascota lo que le piensas arrebatar… es a su primer hijo y a la mujer que ama.
—Por favor Julie, tú eres testigo de todo. Derek no me ama, tu viste como se comportó. Un completo patan.
—Tienes razón ... yo soy testigo de todo. Yo fui la primera que te aconsejé no acercarte a él aquella noche en Alemania, y soy la misma testigo que te suplico que no te metieras en su empresa. La misma a la que le prometiste alejarte si las cosas se ponían tensas. Así que si... soy la testigo más veraz de esa loca historia de ustedes y de todo tu Vergaplan. Ahora como testigo te digo que si te vas te equivocaras otra vez. Creí que ese hombre no te amaba, la verdad yo también lo odiaba y me oponía a que estuviera aquí después de las tres semanas que estuvieste en ese asqueroso calabozo. Ahora sin embargo... después de escuchar a Dominico y ver la forma en que se marchó Derek Mayer hoy de esta casa bajo esa fuerte lluvia… Derek no está fingiendo… Derek Mayer está dispuesto a todo por no perderte.
—Ya me perdió del todo Jul. Desde que me grito en la cárcel que se casaría con su novia y me quitaría a mi hijo… desde entonces no puedo perdonarlo. Él fue allí solo para humillarme... para humillar a una mujer embarazada y vulnerable...eso no se lo perdonaré nunca.
—Érika el que te vayas lejos no impedirá que te encuentre. Es tan millonario como tú , tiene influencias... entra en razón y no vuelvas a equivocarte.
—No tiene más influencias ni poder que papá, y deja de comportarte como si fueras la abogada de la familia Mayer— la interrumpi y ella rodó los ojos.
—Papá no apoyará la estupida idea de que te vayas lejos en tu estado. No te dejará partir de New York estando embarazada, emocionalmente inestable y odiando al mundo.
—Creo que la que te equivocas en todo era tu. Papá si apoyara mi idea... la apoyará, si le aseguro que no hay reconciliación posible entre el Alemán y yo, me apoyara si le aseguro que no quiero sentir todos los días que restan de mi embarazo la presión dañina que ejerce Derek en mi. No puedo estar siete meses sintiéndolo respirándome sobre la nuca. Eso pondría en riesgo mi salud y la del bebé. No somos tontas... Derek Mayer es un Niño pequeño si lo comparamos a las influencias de papá. Si Alejandro Camel decide que ese Sopenco Alemán, como él lo llama, no me encontrará pues entonces seré totalmente invisible, podrá Derek levantar cada piedra de esta jodida galaxia y aún así no me encontrará ni a mi ni al bebé que llevo en mi vientre. —¿Convertirás esto en una lucha de poder? —inquirió Julie incorporándose en la cama.— Derek y tú se harán muchísimo daño en el proceso.. Ambas partes sufrirán las consecuencias y las secuelas de su actuar tan impulsivamente.—Derek no retrocederá de otro modo— sentencie sabiendo que lo que se avecinaba sería de todo menos sencillo. Sabía con el hombre que me había involucrado, y no era un hueso fácil de roer.
—Dios nos asista cuando Derek Mayer llegue a esta casa y ya no estés aquí.
EPÍLOGO(Cinco Años Después)Fráncfort, Alemania.Érika CamelEl frío del invierno me hace abrazarme más el cuerpo, mientras espero paciente que Derek Mayer llegue hacia mi con un enorme ramo de flores que acaba de comprar del otro lado de la calle.Lleva la semana completa llenándome de regalos, y no es casualidad que estemos en esta helada ciudad justo hoy.Hoy es el día de nuestro quinto aniversario. Nuestras bodas de Madera, como metáfora de un árbol que crece y necesita de crear una base sólida para prosperar y crecer. Nuestra unión estaba en su mejor momento y se mostraba resistente con el tiempo.Nuestros dos hijos estaban junto a sus tío Dominico Mayer, y Julie Camel de Mayer, porque mi hermana después de tantos años por fin decidió cambiarse el apellido Peterson al de nuestro padre, y todo motivada porque deseaba que su primer hijo tuviera el nombre del hombre al que le debía prácticamente todo en la vida. Evidentemente papá y yo fuimos los más felices con su decisión,
Érika CanelEntré en la mansion de los Mayer y todo estaba en total quietud. Dominico fue el primero en aparecer por el living con un pantalón de pijama y una remera también negra. En las manos traía un vaso de cristal lleno de leche. Parecía un Niño pequeño on un bigote blanco sobre el labio superior.Julie se acercó a su flamante nuevo esposo sonriendo encantada y le besó con mucha dulzura la comisura de los labios.—Delicioso—susurro ella contra los labios de su esposo y rodé los ojos ante el hecho de tanta comolicodad. Aún no me podía creer que ese par de revoltosos inatrapables se hubieran casado antes que Derek y yo. Era totalmente increíble... en el sentido más literal de la palabra «increíble».—Hola Cuñada— me saludo Dominico Justo después de que acabo de comerse viva a su esposa. —Derek está en su habitación…. Se fue a dormir temprano, ya sabes…. Sueño embellecedor para estar «bien Alemán y bien matador» mañana en la boda.Julie se partió de risa y yo tuve que disimula
Érika y Camel Supuestamente debería estar en una despedida de solteras, «mi despedida de soltera», pero embarazada de tantos meses la idea no me resulta nada atractiva.Lo que es probable que ocurra es que caiga infartada si un stripper cachondo me muestra su miembro, o puede que me dé risa… no todos los días uno se topa con un semental vergón como con el que estoy a punto de casarme.No puedo beber tampoco, así que no tiene caso alejar a Julie de su flamante esposo, solo por pasar la noche nosotras dos como un par de monjigatas.—Vete a casa de tu esposo Jul— le dijo negociando con ella— Creo que yo hate exactamente lo mismo.—Érika Camel… es de muy mala suerte que el novio vea la novia… desde la noche antes hasta la ceremonia— me advierte Julie apuntándome con un dedo.—Y lo dice la mujer que consumo un matrimonio antes y después de la ceremonia… que para colmo fue a escondidas en Las Vegas— le recordé.—¡Touche!— admitió hiriéndose con una katana imaginaria a modo de harakiri.—Pe
Érika CamelMientras Julie hablaba sentada en mi cama frente a mi, menos daba crédito a lo que me trataba de contar. Tenía que tratarse de una broma .—¡Aún no te puedo creer Julie!¿¡Cómo así que te casaste en Las Vegas!? —pregunté con los ojos como platos y cada vez más sorprendida. —Pero cómo ocurrió, si cuando te marchaste esa tarde parecía que habías erradicado a Dominico Mayer de ti cerebro. No te dije nada sobre qué el también estaría en Las Vegas… pero no creí que las cosas llegarían a este nivel.—Solo ocurrió Erick… me lo pidió y no le pude resistir— se explica y aún no entiendo una mierd@. Para colmo lleva ese anillo de fantasía con un engarce que es más falso que judas. Y de la piedra ni hablar… ni siquiera es vidrio o una imitación aceptable. Es plástico y bastante feo. —¿!A este anillo fue a lo que no te pudiste resistir!?—chillo tomando su mano para analizar la «anti-joya», más bien debería decir la «basura» que lleva en su dedo anular.—No fue el anillo Ericka. El anill
Julie PetersonSi alguien me pregunta alguna vez algún detalle de mi boda… sin duda diré que me dolía el trasero. Creo que eso era lo que más iba a recordar de toda esta locura.También podría rememorar el orgasmo anal que me proporcionó mi futuro esposo una hora antes, pero bueno eso no era algo que se le contara a todo tipo de público.Me vestí con un sencillo vestido blanco ejecutivo, y Dominico se metió en un jeans con camisa blanca y un saco negro casual. Si no nos deteníamos... era un hecho que terminaríamos casados. Abordamos un taxi en plena madrugada y nos dirigimos a la icónica capilla Graceland.¿Hay algo más típico en Las Vegas que casarse ? A la par que el juego, las bodas son el principal atractivo de Las Vegas. Cada año se celebran más de ciento veinte mil bodas, siendo el segundo lugar del mundo en el que más matrimonios se celebran por detrás de Estambul.Sabia a donde nos dirigíamos, ese lugar era famoso. La Capilla Graceland era la capilla más famosa de Las Veg
Dominico MayerSiempre supe que totalmente cuerdo quien dice cuerdo del todo, pues yo no estaba… o era que quizás la crianza que me había dando mi madre en cuanto a relaciones matrimoniales pues no había sido la mejor, porque aunque mi padre murió siendo yo muy Niño aún recuerdo que ella parecía odiarlo a él y a todo lo que su esposo representaba. Así siguió años después... los Mayer para ella no valíamos nada, y después de su muerte quedó aún más claro. Entoces no es muy difícil de entender que después de pedirle a Julie Peterson que nos casáramos… hasta yo mismo me espanté de la intensidad de mis sentimientos hacia esa mujer. No sé de donde demonio había salido esa loca idea de casarme pero me parecía ahora lo más lógico y lo más acertado. Ya ella había huido… y allí estábamos de nuevo. Ya había ido tras ella, así que me merecía el premio mayor y ya no me conformaría con menos. Siempre dije que no me casaría, y ahí estaba pidiendo matrimonio de la manera menos convencional posi







