INICIAR SESIÓNÉrika Camel
Julie seguia imponienose entre Rocci y yo, estaba plantada segura y sin temor, si rocci se acercaba solo un paso mas mi hermana la sacaria del cabelo de la habitacion. en otro momento de mi vida yo misma hubiera sacado a esa intrusa a patadas de la habitacion, pero en este momento me era imposible pensar en otra cosa que en lo vulnerable que era la criarura que vivia en mi vientre.
—¿Te atreviste a inventarle un embarazo a tu novio? — inquiere Julie con su sarcasmo de costumbre y no pudo evitar sonreírse casi a carcajadas de la mueca que se marco en el rotro de Rocci. —Vaya que eso si fue “muy tu” Roccia. Creo que tú escribiste el libro de "cómo hacer que un hombre te deje en tres pasos sencillos".—¡Tú cállate y quítate de una puñetera vez del medio!— exigio Rocci ya perdiendo la paciencia. No que ella siendo así de histérica pudiera evitar perder la paciencia durante mucho tiempo. Jul no cedió un paso, no se movió un ápice de su posición en su afán de sobreprotección. Ella pasaría por encima d ello que fuera para evitar que Roccia «como la llamaba ahora» me pusiera un solo dedo encima. —Dices que yo soy una recogida, pero tú tienes que inventar un embarazo más falso que tus extensiones para mantener a un hombre a tu lado.
—Todo eso es culpa de esta… desde que se le metió por los ojos a Derek. Derek antes de conocerla solo tenía ojos para mi— chillo apuntándome.
—Ciego que estaba mi cuñadito— murmuró Julie— Menos mal que se recuperó de esa miopia terminal. aunque no creo que exista ese termino medico.
—Al menos a mi si me embarazó— bromeé jugando con su ira.
—¿Desde cuando están juntos?— preguntó con la mirada desencajada. Rocci Drake no estás bien de la cabeza, pero en serio, y apenas hoy lo comprendí. —¿Desde cuando te metes con hombres comprometidos que esperan hijos y tinen esposas embarazadas?.¿Desde cuando decidiste meterte con lo que es mio, con el padre de mis hijos?
—¿Derek Mayer tu propiedad?, y ademas...¿Qué hijos? ¿Tu esposo? ¿Te estas escuchando? Acabas de admitir que eso de los hijos y el embarazo no era cosa que un burdo invento tuyo. Además cuando Derek se fue a Alemania ustedes ya habían roto— aclaró Julie.
—¿Desde aquel viaje a Alemania estan juntos? lo sabia, sabia qu el que Erika estuviera alli no era casualidad.¡Ibas por él¡.— chilló y se le rompió la voz.
Pasaron tres segundos para que volviera a hablar y esta vez lo hizo a los gritos. La histeria se apoderó de ella, y a este suceso solo siguió en pandemónium.
—Sabía que tú no te contendrías, se lo grité a Derek mil veces. Tú eres eso, una puta que no puede ver a un hombre como Derek Ake es seguida se le va encima.
—Fue mutuo— fue lo único que respondí en completa calma. No dejaría que los gritos de una desquiciada acabaran con La Paz que tanto me había costado conseguir.
Rocci abrió su cartera y sacó un revólver pequeño, de esos de poco calibre y me comenzó a apuntar. Sus ojos rojos y completamente enloquecidos me dijeron que era capaz de cometer esta, y otros cientos de locuras en mi contra.
—Baja esa mierda— le ordenó Julie con decisión e imponiéndose frente a ella.
—¡No me provoques Peterson y sale de una buena vez del medio!—rugio con voz amenazante. —No me importaría matarte a ti también. A fin de cuentas nadie va a extrañar a una zorra callejera como tú.
Lleve mis manos a mi vientre en un gesto involuntario. Mi prioridad ahora mismo era proteger a mi bebé. No podía ser que en dos dias tuviera que pasar por una amenaza de aborto y por una esquizofrénica enamorada.
Una enfermera entró a la habitación alarmada por los fuertes gritos que pegaba Rocci exigiendo que Julie se hiciera a un lado para terminar lo que había venido a hacer .
—Baje eso señorita— suplicó e intento salir d ela habitación para ir en busca de la seguirodad, pero Rocci se lo impidió.
—De aquí no sale nadie hasta que esta m*****a perra esté muerta— repitió. El pánico como un insecto se comenzó a meter por la piel de mis piernas.
Estaba encerrada con una mujer armada y dispuesta a todo por defender a un hombre el cual había perdido desde hacía meses, mucho antes de que se mencionara mi nombre eso esta historia, pero esa era la constante en este tipo de casos.
No solo temía por mi, sino por la vida de nosotras tres. Julie estaba frente al cañón del arma, a la enfermera también la habían apuntado, y yo y mi bebé éramos su objetivo a venir aquí armada.La encargada de enfermería intentó salir del cuarto y solo se ganó que Rocci retirara el seguro del arma semiautomática. El sonido metálico me caló hasta los huesos, pero no tengo palabras para expresar lo que sentí después.
El disparo cortó el aire y contuve el aliento hasta que impactó sobre uno de los omoplatos de la joven enfermera. Julie gritó y yo prácticamente me desmayo.
—¿Ahora quien le seguirá?— preguntó Rocci con una sonrisa sadica. — ¿quien será?. ¿la roba marido? ¿O quizás la recogida? Hmmm.
—Dabes saber que después de esto irás presa…— murmure y Jul me secundo asintiendo con la cabeza. — No empeores las cosas disparando a las tres. Por una vez en la vida intenta no hacer las cosas al mal modo.
Trato de caminar hacia mi, pero otra vez Julie se impuso en medio.
Esta vez Rocci no hablo, solo rodó los ojos como si estuviera harta. El impacto de la bala y el sonido que hizo el proyectil al abandonar la recámara del cañón del arma me dejaron sin habla.Con el primer disparo se había movilizado la seguridad de la clínica, pero con el segundo todo el pasillo había enloquecido.
Ahora no había nada que me protegiera entre Rocci y yo. Julie yacía en el piso herida en el abdomen y a mi ya no me importaba sacarle los ojos a la m*****a loca que tenía en frente.
A mi hermana nadie la tocaba, mucho menos en mi presencia.
Rocci levantó el arma hacia mi, y yo levanté el mentón sin una pizca de miedo en los ojos. Toda yo temblaba. Pero nunca se lo permitiría saber. Solo me erguí y espere mque hiciera lo que quisiera.La voz de Derek me saco de mi estado de penumbra y Rocci se volteo a él con una sonrisa.
—Lo hice por nosotros cielo.
—¿Qué has hecho?¿Acaso enloqueciste?
—He hecho lo que hice desde que te conocí. Defender nuestro amos, ya que tú nunca me ayudaste. Solo yo fui la que tuve que defender nuestro amor.
—Rocci, pero no tenías que disparar le a gente inocente— siseo Derek, y se acercó a ella en en dos grandes zancadas y asegurando el arma al arrebatársela de las manos.
Tan pronto Derek tuvo el arma entraron a la carrera un equipo para asegurar a la enfermera herida y a Julie. Me acerque a la camilla dónde estaba mi hermana. Sin respiraba, peor se le notaba tan débil que odie con todas las fuerzas de mi corazón a la m*****a mujer que había ocasionado esto, obsesionada con un hombre que hacía mucho no quería saber de ella.
—A mi era que tenías que dispararme. Fui yo quien te dejo, no ninguna de estas mujeres. Llamaron a la policía y Derek contuvo a esa muñeren la habitación mientras que yo no me volví a separar de Julie.—Señorita Érika tiene que descansar— insistió el Obstetra a cargo. Está en riesgo de sufrir otra amenaza d e aborto después de emociones tan fuertes. Enseguida se llevarán a su hermana al quirófano y regresarán con noticias de su estado de inmediato.
Un doctor regreso cinco minutos después y comunicó que era necesario intervenir quirúrgicamente. La bala había destrozado una arteria importante, y por el momento continuaba alojada en el abdomen.
Papá llegó unos diez minutos después desesperados, y como no. Si yo le había gritado incoherencias acerca de lo que ocurría. Todo era tan doloroso, tan estresante que no sabía cómo mantenerme en pie después de tanta m****a.
Finalmente sacaron esposada a Rocciane Drake de la clínica y Derek hizo entrega del arma a la policía.Nos quedamos allí en aquella sala de espera con el alma rota. Dominico llegó una media hora después y también se veía sumamente afectado, no era extraño por que Julie tenía esa capacidad de ganarse el alma de las personas muy rápidamente.
En lo que parecieron tres años , finalmente llegó el cirujano a dar noticias de la operación. Yo me acerque en silencio y abrazándome con ambas manos el cuerpo. Estaba tan desolada, y le tenía pavor a la noticia de que Julie no hubiera logrado sobrevivir a la maldad de la loca esquizofrénica.
La noticia de que la joven enfermera que estaba en la habitación había muerto se exparsio como pólvora en la sala de espera, y yo estuve a punto de desmayarme.
—La señorita Julie Peterson está estable— comentó el doctor. —Ha perdido una cantidad de sangre considerable, pero su recuperación será favorable. El proyectil fue extraído sin mayores complicaciones y en unos días estará mucho mejor y esto no será más que un mal recuerdo. La hemorragia se contuvo y ya no es un peligro para su vida.
Papá me abrazo y yo me deje cobijar por sus brazos. Estaba tan angustiada, tuve tanto miedo que aún sentía que a mi pobre corazón le dolía el latir.
Derek estaba allí, acompañando a Dominico, para ellos dos también había sido un momento angustiante. El rostro de Derek era una máscara inexpresiva. Sé que se sentía culpable de que Rocci hubiera perdido totalmente la cordura, pero de ningún modo era responsable de ser el punto de obsesión de una desequilibrada mental de la talla de esa asesina.Derek se acercó a mí después que papá me soltara y me abrazo a mis espaldas.
—Siento haber llegado tan tarde— susurro a mis espaldas y yo solo me rompí en llanto. —Si no hubieras llegado todos hubiéramos muerto, Julie, yo e incluso nuestro bebé.—Ni lo digas, trata de calmarte, ya lo peor paso— murmuró con la voz ronca en mi oído dándome fuerzas, y de verdad que las necesitaba.
*
Dos horas más tarde Derek aún luchaba conmigo para que yo lograra comer algo. Aún despues de eforzarse mucho no logró conseguir nada en absoluto. Cómo podría yo comer, como podria pensae en akgo diferente, o cómo podría relajarme si aún Julie seguía en una sala de cuidados intensivos recuperándose de una cirugía por un disparo que casi le costó la vida.
«Un disparo que no era para ella… era para mi».Papá estaba en la clinica, salio a levanta cargos y a ocuparse que sus abogados se fuera contra Rocciane Drake y no la dejara salir de la carcel nunca mas en la vida. Si de los Camel dependia esa mujer nunca mas veria la luz del sol. Desde que Alejandro regreso no se apartó de la cabecera de Julie, y yo me sentia mas segura de que él la estuviera cuidando.
Dominico entró media hora después avisando que Julie ya la habían sacado de la recuperación, y que aún se sentía agobiada por los efectos secundarios la anestesia, pero a sugerencia de ella misma la traerían a mi habitación, ambas nos haríamos compañía. Faltaba poco para verla, y eso me llenaba de tranquilidad. acepte un leve beso en los labios por parte de Derek y me prepare para recibir a mi hermanita de un momento a otro.
Esa era la unica cosa que me intereresaba, si ella estaba a sana y a salvo el resto del mundo podria seguir en pie.
EPÍLOGO(Cinco Años Después)Fráncfort, Alemania.Érika CamelEl frío del invierno me hace abrazarme más el cuerpo, mientras espero paciente que Derek Mayer llegue hacia mi con un enorme ramo de flores que acaba de comprar del otro lado de la calle.Lleva la semana completa llenándome de regalos, y no es casualidad que estemos en esta helada ciudad justo hoy.Hoy es el día de nuestro quinto aniversario. Nuestras bodas de Madera, como metáfora de un árbol que crece y necesita de crear una base sólida para prosperar y crecer. Nuestra unión estaba en su mejor momento y se mostraba resistente con el tiempo.Nuestros dos hijos estaban junto a sus tío Dominico Mayer, y Julie Camel de Mayer, porque mi hermana después de tantos años por fin decidió cambiarse el apellido Peterson al de nuestro padre, y todo motivada porque deseaba que su primer hijo tuviera el nombre del hombre al que le debía prácticamente todo en la vida. Evidentemente papá y yo fuimos los más felices con su decisión,
Érika CanelEntré en la mansion de los Mayer y todo estaba en total quietud. Dominico fue el primero en aparecer por el living con un pantalón de pijama y una remera también negra. En las manos traía un vaso de cristal lleno de leche. Parecía un Niño pequeño on un bigote blanco sobre el labio superior.Julie se acercó a su flamante nuevo esposo sonriendo encantada y le besó con mucha dulzura la comisura de los labios.—Delicioso—susurro ella contra los labios de su esposo y rodé los ojos ante el hecho de tanta comolicodad. Aún no me podía creer que ese par de revoltosos inatrapables se hubieran casado antes que Derek y yo. Era totalmente increíble... en el sentido más literal de la palabra «increíble».—Hola Cuñada— me saludo Dominico Justo después de que acabo de comerse viva a su esposa. —Derek está en su habitación…. Se fue a dormir temprano, ya sabes…. Sueño embellecedor para estar «bien Alemán y bien matador» mañana en la boda.Julie se partió de risa y yo tuve que disimula
Érika y Camel Supuestamente debería estar en una despedida de solteras, «mi despedida de soltera», pero embarazada de tantos meses la idea no me resulta nada atractiva.Lo que es probable que ocurra es que caiga infartada si un stripper cachondo me muestra su miembro, o puede que me dé risa… no todos los días uno se topa con un semental vergón como con el que estoy a punto de casarme.No puedo beber tampoco, así que no tiene caso alejar a Julie de su flamante esposo, solo por pasar la noche nosotras dos como un par de monjigatas.—Vete a casa de tu esposo Jul— le dijo negociando con ella— Creo que yo hate exactamente lo mismo.—Érika Camel… es de muy mala suerte que el novio vea la novia… desde la noche antes hasta la ceremonia— me advierte Julie apuntándome con un dedo.—Y lo dice la mujer que consumo un matrimonio antes y después de la ceremonia… que para colmo fue a escondidas en Las Vegas— le recordé.—¡Touche!— admitió hiriéndose con una katana imaginaria a modo de harakiri.—Pe
Érika CamelMientras Julie hablaba sentada en mi cama frente a mi, menos daba crédito a lo que me trataba de contar. Tenía que tratarse de una broma .—¡Aún no te puedo creer Julie!¿¡Cómo así que te casaste en Las Vegas!? —pregunté con los ojos como platos y cada vez más sorprendida. —Pero cómo ocurrió, si cuando te marchaste esa tarde parecía que habías erradicado a Dominico Mayer de ti cerebro. No te dije nada sobre qué el también estaría en Las Vegas… pero no creí que las cosas llegarían a este nivel.—Solo ocurrió Erick… me lo pidió y no le pude resistir— se explica y aún no entiendo una mierd@. Para colmo lleva ese anillo de fantasía con un engarce que es más falso que judas. Y de la piedra ni hablar… ni siquiera es vidrio o una imitación aceptable. Es plástico y bastante feo. —¿!A este anillo fue a lo que no te pudiste resistir!?—chillo tomando su mano para analizar la «anti-joya», más bien debería decir la «basura» que lleva en su dedo anular.—No fue el anillo Ericka. El anill
Julie PetersonSi alguien me pregunta alguna vez algún detalle de mi boda… sin duda diré que me dolía el trasero. Creo que eso era lo que más iba a recordar de toda esta locura.También podría rememorar el orgasmo anal que me proporcionó mi futuro esposo una hora antes, pero bueno eso no era algo que se le contara a todo tipo de público.Me vestí con un sencillo vestido blanco ejecutivo, y Dominico se metió en un jeans con camisa blanca y un saco negro casual. Si no nos deteníamos... era un hecho que terminaríamos casados. Abordamos un taxi en plena madrugada y nos dirigimos a la icónica capilla Graceland.¿Hay algo más típico en Las Vegas que casarse ? A la par que el juego, las bodas son el principal atractivo de Las Vegas. Cada año se celebran más de ciento veinte mil bodas, siendo el segundo lugar del mundo en el que más matrimonios se celebran por detrás de Estambul.Sabia a donde nos dirigíamos, ese lugar era famoso. La Capilla Graceland era la capilla más famosa de Las Veg
Dominico MayerSiempre supe que totalmente cuerdo quien dice cuerdo del todo, pues yo no estaba… o era que quizás la crianza que me había dando mi madre en cuanto a relaciones matrimoniales pues no había sido la mejor, porque aunque mi padre murió siendo yo muy Niño aún recuerdo que ella parecía odiarlo a él y a todo lo que su esposo representaba. Así siguió años después... los Mayer para ella no valíamos nada, y después de su muerte quedó aún más claro. Entoces no es muy difícil de entender que después de pedirle a Julie Peterson que nos casáramos… hasta yo mismo me espanté de la intensidad de mis sentimientos hacia esa mujer. No sé de donde demonio había salido esa loca idea de casarme pero me parecía ahora lo más lógico y lo más acertado. Ya ella había huido… y allí estábamos de nuevo. Ya había ido tras ella, así que me merecía el premio mayor y ya no me conformaría con menos. Siempre dije que no me casaría, y ahí estaba pidiendo matrimonio de la manera menos convencional posi







