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Sin buscar Culpables

Autor: Anne Zamora
last update Fecha de publicación: 2022-07-02 09:49:00

Derek Mayer

No sé en qué momento mi vida se ha convertido en una fila constante de inconvenientes. Cuando pensé que el día marcharía mejor ya que mis abogados habían destruido a Mark Weber en un santiamén, las consecuencias de los actos de ese hombre dejaban su impronta en los seres queridos de Érika. 

Julie se estaba recuperando de la fuerza mortal de un disparo y una chica había muerto ante los ojos de la futura madre de mi hija, que de por sí ya estaba ansiosa, preocupada y muy estresada. Yo debí anteponerme, ante todo, debí adivinar que Rocci no se quedaría inmóvil y que aparecería por aquí por la clínica al no encontrarme en mi casa.

Me hielo solo de pensar que si yo hubiera tardado a penas dos minutos más pues la que estuviera debatiéndose entre la visa y la muerte fueran mi mujer y mi hija que aún no nace. Niego con la cabeza ante la perspectiva de perder lo que más me interesa y complementa mi mundo ahora mismo.

De saber que Rocci iba a comportarse de ese modo, si hubiera visto un solo indicio que me llevara a pensar que su intensidad era locura, pues yo mismo la hubiera hecho internar y luego me ocuparía de contactar con su hermano para que se hiciera cargo. 

Rocci y yo tuvimos un noviazgo largo, pero no fue por mí que las cosas llegaron a su fin… el amor entre nosotros nunca fue lo que nos unió, y yo me había acostumbrado y conformado con su rutina. Nunca fue amor definitivamente… Más bien los deseos de ella de estar casada con un hombre poderoso que le siguiera proporcionando una chequera abierta y jugosa para pagar por los lujos que su familia le había restringido hacía ya algún tiempo.

Lo cierto es que, si me hubiera imaginado que ella era un peligro potencial para alguien más y que sería capaz de matar, pues yo mismo la hubiera enfrentado ayer en la noche cuando se enloqueció con el chisme del patético Mark Weber por su golpe en el rostro.

Dudo que después de las demandas que cayeron juntas sobre ese tipo pueda regresar a su puesto de diputado. No puede ser que un hombre con tan poca ética sea respetado por algún político o algún contribuyente. Las escorias arribistas como él no llegan lejos, y sin dudas este fue el fin de ese hombre. Podría decir diciendo que me apena, pero no es así y no puedo fingir que me alegra que las aguas vayan tomando su nivel poco a poco. 

Érika, como la diosa del Olimpo que es, duerme tranquila y sedada, y a su lado esta Julie también está profundamente dormida debido a los calmantes para al dolor que le fueron administrados tras la cirugía.

 Dominico como un amante fiel y devoto, está sentado junto a Julie y tiene la mano de está sostenida. Yo me mantengo en un sillón más lejano con los pies cruzados observando por la enorme ventana de cristal y perdido en mis cavilaciones. 

Aún pesa en mi mente la mirada turbia de Alejandro Camel, no me culpo directamente de la locura desatada de mi ex, pero lo vi y algo he llegado a conocerlo, era evidente que se sentía abrumado a causa de que sus hijas hubiesen sido amenazadas a mano armada por una loca sin causa. Yo mismo aún no superaba el hecho de ver el cañón de esa pistola semiautomática de nueve milímetros de calibre apuntando directamente al vientre de Erika. Esa imagen me perseguiría la vida entera.  

Le lance una última mirada a Erika para asegurarme que durmiera y le hice una seña a mi hermano para que supiera que solo saldría de la habitación durante unos leves minutos. Salí de la sala y en la sala de estar me encontré con el padre de las chicas que estaba conversando con el médico ginecólogo y obstetra de mi mujer. Debía hablar con mi futuro suegro y de algún modo expresarle mi sentir, y mi dolor con todo lo que estaba sucediendo. Toda esta situación había resultado ser tan traumática para él como para mí. 

—¿Podemos hablar? — lo abordé tan pronto como se fue el doctor. Me miro con su sonrisa amable y cálida de siempre, aunque cabe destacar que el peso del cansancio de los sucesos de los últimos días se marcaba en sus ojeras.

—Nada fuerte — me aconsejo él agobiado. — El doctor me comentaba que… —lo interrumpí asustado. Podría soportar cualquier cosa menos que Erika y mi hija estuvieran en riesgo.

—¿Ocurre algo con Érika o con la bebé? — inquirí espantado. Ya no me extrañaría otra mala noticia. Sin dudas estaba en la semana de la mala racha.

—Érika tiene la presión arterial un poco alta, sus valores no están precisamente normales… y eso no es nada bueno en su estado— me informó y yo me pase las manos por el rostro.

—¿Qué hacemos entonces? — pregunté absorto y superado por tantos problemas juntos. 

—El médico cree que fue por la impresión de los disparos, sugiere que esperemos a mañana antes de medicarla. Ver a Julie caer abatida en el piso por una bala fue demasiado para su frágil estado emocional. Además, está el hecho de creer que le dispararía a ella también, eso tampoco la ayuda. 

—¿No podemos hacer nada esta noche entonces? — insistí con la angustia apretándome de la garganta. 

—Podemos regalarle calma— me dijo él muy despacio. — Creo que lo que mejor les hará a las chicas en este momento es el vernos tranquilos y confiados en la recuperación de ambas.  Esperemos que continúen dormidas hasta el amanecer y de no ser así, aparentar que acabamos de salir de un SPA, y eso tenemos que hacérselo entender a tu hermano, esta viendo a Jul como si se fuera a romper.

—¿Cómo está Julie? — pregunté esquivando la mirada del señor Camel. El solo mencionar a Julie Peterson era como tirar sangre a la herida de la culpa.

—Julie se pondrá bien. Es joven, fuerte y con una voluntad inquebrantable de salir adelante. Lo que me preocupa es otra cosa.

—Se que no fui capaz de procurar la seguridad de sus hijas, incluso ni la vida de mi propia hija y de mi mujer…  pero le juro que…Que hare todo lo que este en mis manos para proteger a Erika y a toda su familia a partir de ahora. No se como lo conseguiré, pero le garantizo que nunca mas pasaremos por este tipo de episodios desagradables.

—no prometas lo que no puedes cumplir… bastante hiciste en desarmar a esa mujer antes de que le hiciera daño a Erika también.  Entiendo que no eres responsable de esto Derek, no te culpo por lo que ocurrió y justo a la única culpable es a lo que me refería. Me preocupa que esa jovencita, la verdadera responsable de este desastre haya acabado así con su vida, porque a pesar de que me apene su caso no la dejare salir libre después de haberse empecinado en matar a mis hijas. Puedo ser benevolente, pero no idiota, y con esas dos muchachas no se mete nadie sin pagar las consecuencias. Por eso tengo sentimientos encontrados acerca de Rocciane Drake. Esa muchacha estudió con las niñas en el mismo colegio de señoritas, ¿Lo sabías? 

Negué con la cabeza, algo le había escuchado decir a Rocci acerca de Erika en sus tiempos de colegio, pero no lo recordaba claramente. Todo eso ocurrió cuando yo aun no conocía a Erika en persona, si no me fallaba la memoria fue el día que me impuso aquel ultimátum de no partir a Alemania cuando mencionó de las cosas de las que sería capaz Erika para salirse con la suya.

Ironías del destino que yo después de conocer a Erika me diera cuenta que hasta entonces no tenia una vida plena. Yo también hubiera sido capaz de hacer lo que sea para conseguir a la sugerente y magnética mujer que conocí aquella noche en Frankfort. Es que al parecer ella era mi media mitad, cuando la vida nos pusiera de frente no habría fuerza en el planeta que lograra separarnos.  

—Erika y Rocciane tienen la misma edad y por eso me apena que esa muchacha se pudra en una cárcel—me aclaro el señor Alejandro —pero yo no soy el genial Santa Klaus ni el hermano perdido de la Santa Madre Teresa de Calcuta, esa mujer se metió con mis hijas y como tal será juzgada. Además, que mato a una enfermera de este centro, una mujer a la que ni siquiera conocía eso habla de su desequilibrio mental, por no llamarla esquizofrénica.

—Creo que Rocciane merece que el peso de la justicia caiga sobre ella, y como la asesina que resultó ser debe pagar—respondí con convicción, el intento de asesinato a Julie tampoco quedaría impune. Y ciertamente estaba de acuerdo con que debía mi ex novia pagar, ya que ningún ser humano tiene el derecho de lastimar a otro a su antojo y conveniencia. Nada justifica la violencia es su estado más inhumano.

*

Siete días después Erika Camel y Julie Peterson fueron dadas de alta finalmente. La condición de Jule estaba mucho mejor, y solo tena una pequeña cicatriz en el abdomen luego que el cirujano eliminara los puntos de sutura. Dominico y ella habían afianzado sus lazos a un nivel que hasta a él mismo le sorprendió el sentimiento de sobreprotección que ella despertaba en su interior.« Si no quería ser cazado, este seria un buen momento para correr, porque ella ya se le había posicionado dentro y plantado su bandera en su corazón, aunque quizás ningino d elos dos lo hubiera descubierto del todo».

Erika por su parte se repuso de la amenaza de aborto de manera satisfactoria y se le realizaron todo tipo de exámenes complementarios para comprobar de todas las formas posibles que todo estaba marchando perfectamente bien en su embarazo. «Nuestro embarazo».

Me llenaba de un sentimiento aun inexplicable para mi, el saber que ella y yo seriamos padres de una nueva vida era como jubilo avanzando por mis venas. Ella y yo que éramos enemigos en los negocios a muerte, es que así son los negocios en Manhattan… con todo y sin salvar nada por vencer a la competencia. Después ella fue la infiltrada que pensé que había llegado a destruirme y ahora sin proponérselo se había convertido en mi oxígeno para respirar, ella era mi costilla… mía y hecha de mí para mí; para que nunca más me sintiera solo.

Fue una semana muy emocional para ella pues las emociones del atentado a Jul seguían latentes en la memoria de todos y obviamente costó para que su presión arterial se normalizara sin medicación, la buena actitud de Julie y el buen humor de Dominico sin dudas contribuyeron a que mejora del todo. La doctora Zambrano aparecía a cada nada exasperando a la madre de mi bebé y a su hermana. Odiaba el coqueteo incesante de esa mujer y prefería marcharme de la clínica cuando ella aparecía, así no molestaba a Erika. Tomé al pie de la letra el consejo de mi suegro de regalarle calma y tranquilidad a la mujer que seria mi esposa.

Una tarde fui a Tiffany a seleccionar el anillo de Erika y tomé en cuenta sus gustos. Me decidí por anillo de platino con un diamante azul océano. En el grabado pedí que cincelaran la palabra Tsunami unido a nuestros nombres y a la frase “mitad de mi mitad”.

Con el anillo listo solo restaba el momento justo para proponerle a Erika Camel, la perra Fria de New York que aceptara a Derek Mayer, el camaleón que ahora le pertenecía solo a ella, como nunca lo había dominado nadie. 

Ya era un hecho que mi vida estaba enlazada a los Camel, ahora solo restaba saber en qué tiempo y bajo qué condiciones sería. Érika Camel nunca sería una mujer fácil y ya  que  estaba yo  a sus pies, aceptaría sus condiciones. 

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Último capítulo

  • Cazando al Ceo.    EPÍLOGO

    EPÍLOGO(Cinco Años Después)Fráncfort, Alemania.Érika CamelEl frío del invierno me hace abrazarme más el cuerpo, mientras espero paciente que Derek Mayer llegue hacia mi con un enorme ramo de flores que acaba de comprar del otro lado de la calle.Lleva la semana completa llenándome de regalos, y no es casualidad que estemos en esta helada ciudad justo hoy.Hoy es el día de nuestro quinto aniversario. Nuestras bodas de Madera, como metáfora de un árbol que crece y necesita de crear una base sólida para prosperar y crecer. Nuestra unión estaba en su mejor momento y se mostraba resistente con el tiempo.Nuestros dos hijos estaban junto a sus tío Dominico Mayer, y Julie Camel de Mayer, porque mi hermana después de tantos años por fin decidió cambiarse el apellido Peterson al de nuestro padre, y todo motivada porque deseaba que su primer hijo tuviera el nombre del hombre al que le debía prácticamente todo en la vida. Evidentemente papá y yo fuimos los más felices con su decisión,

  • Cazando al Ceo.    CEO Cazado.

    Érika CanelEntré en la mansion de los Mayer y todo estaba en total quietud. Dominico fue el primero en aparecer por el living con un pantalón de pijama y una remera también negra. En las manos traía un vaso de cristal lleno de leche. Parecía un Niño pequeño on un bigote blanco sobre el labio superior.Julie se acercó a su flamante nuevo esposo sonriendo encantada y le besó con mucha dulzura la comisura de los labios.—Delicioso—susurro ella contra los labios de su esposo y rodé los ojos ante el hecho de tanta comolicodad. Aún no me podía creer que ese par de revoltosos inatrapables se hubieran casado antes que Derek y yo. Era totalmente increíble... en el sentido más literal de la palabra «increíble».—Hola Cuñada— me saludo Dominico Justo después de que acabo de comerse viva a su esposa. —Derek está en su habitación…. Se fue a dormir temprano, ya sabes…. Sueño embellecedor para estar «bien Alemán y bien matador» mañana en la boda.Julie se partió de risa y yo tuve que disimula

  • Cazando al Ceo.    ¿Un Sugar Daddy?

    Érika y Camel Supuestamente debería estar en una despedida de solteras, «mi despedida de soltera», pero embarazada de tantos meses la idea no me resulta nada atractiva.Lo que es probable que ocurra es que caiga infartada si un stripper cachondo me muestra su miembro, o puede que me dé risa… no todos los días uno se topa con un semental vergón como con el que estoy a punto de casarme.No puedo beber tampoco, así que no tiene caso alejar a Julie de su flamante esposo, solo por pasar la noche nosotras dos como un par de monjigatas.—Vete a casa de tu esposo Jul— le dijo negociando con ella— Creo que yo hate exactamente lo mismo.—Érika Camel… es de muy mala suerte que el novio vea la novia… desde la noche antes hasta la ceremonia— me advierte Julie apuntándome con un dedo.—Y lo dice la mujer que consumo un matrimonio antes y después de la ceremonia… que para colmo fue a escondidas en Las Vegas— le recordé.—¡Touche!— admitió hiriéndose con una katana imaginaria a modo de harakiri.—Pe

  • Cazando al Ceo.    Tarde de Hermanas

    Érika CamelMientras Julie hablaba sentada en mi cama frente a mi, menos daba crédito a lo que me trataba de contar. Tenía que tratarse de una broma .—¡Aún no te puedo creer Julie!¿¡Cómo así que te casaste en Las Vegas!? —pregunté con los ojos como platos y cada vez más sorprendida. —Pero cómo ocurrió, si cuando te marchaste esa tarde parecía que habías erradicado a Dominico Mayer de ti cerebro. No te dije nada sobre qué el también estaría en Las Vegas… pero no creí que las cosas llegarían a este nivel.—Solo ocurrió Erick… me lo pidió y no le pude resistir— se explica y aún no entiendo una mierd@. Para colmo lleva ese anillo de fantasía con un engarce que es más falso que judas. Y de la piedra ni hablar… ni siquiera es vidrio o una imitación aceptable. Es plástico y bastante feo. —¿!A este anillo fue a lo que no te pudiste resistir!?—chillo tomando su mano para analizar la «anti-joya», más bien debería decir la «basura» que lleva en su dedo anular.—No fue el anillo Ericka. El anill

  • Cazando al Ceo.    Boda Premium

    Julie PetersonSi alguien me pregunta alguna vez algún detalle de mi boda… sin duda diré que me dolía el trasero. Creo que eso era lo que más iba a recordar de toda esta locura.También podría rememorar el orgasmo anal que me proporcionó mi futuro esposo una hora antes, pero bueno eso no era algo que se le contara a todo tipo de público.Me vestí con un sencillo vestido blanco ejecutivo, y Dominico se metió en un jeans con camisa blanca y un saco negro casual. Si no nos deteníamos... era un hecho que terminaríamos casados. Abordamos un taxi en plena madrugada y nos dirigimos a la icónica capilla Graceland.¿Hay algo más típico en Las Vegas que casarse ? A la par que el juego, las bodas son el principal atractivo de Las Vegas. Cada año se celebran más de ciento veinte mil bodas, siendo el segundo lugar del mundo en el que más matrimonios se celebran por detrás de Estambul.Sabia a donde nos dirigíamos, ese lugar era famoso. La Capilla Graceland era la capilla más famosa de Las Veg

  • Cazando al Ceo.    Consuma el matrimonio y luego cásate

    Dominico MayerSiempre supe que totalmente cuerdo quien dice cuerdo del todo, pues yo no estaba… o era que quizás la crianza que me había dando mi madre en cuanto a relaciones matrimoniales pues no había sido la mejor, porque aunque mi padre murió siendo yo muy Niño aún recuerdo que ella parecía odiarlo a él y a todo lo que su esposo representaba. Así siguió años después... los Mayer para ella no valíamos nada, y después de su muerte quedó aún más claro. Entoces no es muy difícil de entender que después de pedirle a Julie Peterson que nos casáramos… hasta yo mismo me espanté de la intensidad de mis sentimientos hacia esa mujer. No sé de donde demonio había salido esa loca idea de casarme pero me parecía ahora lo más lógico y lo más acertado. Ya ella había huido… y allí estábamos de nuevo. Ya había ido tras ella, así que me merecía el premio mayor y ya no me conformaría con menos. Siempre dije que no me casaría, y ahí estaba pidiendo matrimonio de la manera menos convencional posi

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