INICIAR SESIÓNÉRIKA CAMEL
No quería parecer una niña malcriada y mucho menos arruinar la noche que Derek con tanto esmero preparo para nosotros. Fue tan especial y cuido cada detalle y yo solo me estaba comportando como una absurda troglodita.
No sé si culpar a las hormonas, pero lo cierto es que después de ver todo as esas flores, los pétalos esparcidos por todas partes, la Champagne y los músicos… bueno…Que imagine que Derek de un momento a otro sacaría un anillo de compromiso para proponerme que fuera su esposa. Cómo eso no pasó la frustración sin límites se apoderó de mi. Me estaba costando controlarme, peor estaba intentando hacer mi mejor esfuerzo. Todo por no arribar la velada que con tanto empeño había concebido para ambos. Había pensado en cada mínimo detalle, hasta mandado a pedir Champagne cero alcohol para mi.Ahira estábamos al otro lado de la ciudad y no tenía idea que m****a haríamos en el yate a esta hora. Me metí en el papel de la paciencia y traté de mejorar el semblante… era injusto que me comportara de mala forma por no obtener lo que solo yo me había imaginado que ocurriría.
Sentimental como estaba no podía dejar de pensar que hasta a Rocci le había dado un anillo, Y a mi que llevaba a su hijo en el vientre no.
Abordamos el yate y comenzamos a navegar. Me senté en el salón de la popa del barco tratando de recuperar la compostura y de disfrutar el reto de la velada.
—¡Ven amor!— me llamo Derek invitándome a la cubierta principal.Me solté di de más al darme cuenta que no estábamos solos. Allí en el yate estaba mi padre, Julie, Dominico y hasta mi nana. Mi familia y la de él estaban allí… no podía ser que solo yo me estaba imaginando intenciones de Derek donde no las había.Derek apareció con otra botella de Champagne sin alcohol y Dominico lo ayudó a servir las copas rápidamente.
Esta vez en vez de proponer el brindis comenzó a hablar de otro tema.
—Lo he reunido hoy aquí porque sencillamente me pareció lo correcto para honrar a la mujer que amo— expresó emocionado sin dejar de mirarme. —Es por eso que en presencia de estos testigos y con Érika tomada de la mano, le pido humildemente a usted— pensé que en ese momento pronunciaría mi nombre… pero total sorpresa cuando mencionó el de mi padre —le pido a usted Alejandro Camel que me ceda la mano de su hija en matrimonio.
—¡Amor!…— susurre presa de la emoción Papá estaba visiblemente emocionado. Creo que tampoco sabía claramente cuáles eran las intenciones de Derek al traerlo aquí. Quería ciertamente que me pidiera matrimonio en el restaurante… pero ahora en este momento y bueno la cara de mi padre me daba cuenta que este instante para él había sino crucial.Papá se aclaró la cara habrá listo para responderle a mi futuro esposo, ahora no me quedaba dudas que aunque el anillo no daba señales de aparecer, dormiría como una mujer comprometida.
—Derek Mayer, hace unas semanas atrás nunca creí que gustito te entregaría la mano de una de mis joyas más preciosas. Mis hijas son mis bienes más Preciados, y hoy estoy absolutamente convencido que tú serás un buen esposo, un buen padre y el mejor protector para Érika Vamel, convencido estoy que la protegerás hasta de ella misma si es necesario. Por eso si… Gustoso te entrego la mano de mi hija en Santo Matrimonio. He visto el amor con que la miras y la devoción con que la profesas. No tengo ningún inconveniente y solo me resta desearles que sean felices.
Mi nana rompió en aplausos y Julie, Dominico y papá siguieron su ejemplo y aplaudieron también . Derek estaba ahí de pie observándome con una ternura que me desarmo por completo.Me quede inmóvil en un primer instante luego me encamine a papá y lo abracé con fuerza. Sus palabras me había llegado a lo más profundo del alma. —¡Se feliz hijita! la verdad es que lo mereces— susurró mi padre a mi oído.—¡Shhh!— murmure en broma— Aún no me caso. No me ha dado el anillo.
Papá estalló en carcajadas, y cundo me voltee a ver tanto Julie como Dominico y hasta mi nana tenían unos anillos de compromiso enormes. Eran juguetes inflables del tamaño de sandías, y con colores estridentes como el rosa fresa y el azul turquesa en las supuestas piedras, los engarces eran dorados y brillaban a la luz de los faroles que iluminaban la cubierta.Me encaminé a Derek que me observaba divertido a recostado a la baranda y detallando cada una de mis reacciones. Lo besé con pasión sin importarme qué nos estuvieran mirando, la vehemencia por su boca ni desaparecía, mucho menos en momentos como estos.
Cuando el beso terminó me aparte un poco y lo mire a los ojos regalándole mi mejor sonrisa. —¡Ya estuvo bueno, si! ¡Ya dame mi anillo!.Él estalló en carcajadas ante mi descaro y me volvió a comer la boca a besos.
—Primero tengo que hacerte la pregunta Érika. No lo olvides…— trato de explicarse pero lo interrumpi.—Bueno…¿Pues por qué no haces la bendita pregunta de una vez?—pregunté con divertida exasperación.
Derek hizo una seña a uno de los dos marineros que estaba a bordo del yate y la vela de la embarcación se abrió dejando ver las letras rojas u dorada duque resaltaban en la tela blanca perfectamente iluminada por decenas de luces que alumbraban el cartel que había en el centro.
“Ya que me cazaste…¿Te casas conmigo?
Estaba tan absolutamente sobrepasada por la emoción del momento que no podía emitir palabra. Derek me rodeo por atrás fundiendo mi cuerpo en su fuerte abrazo, mientras yo no podía apartar la vista de aquellas hermosas letras que significaban inequívocamente una boda en puerta, y una vida plena juntos.Solo quería comerme a besos durante toda la vida a ese hombre que el destino había puesto en mi camino. Asentí una y otra vez con la cabeza, hasta que logré articular la palabra que tanto quería pronunciar.—¡Si!¡Si! ¡claro que si!¡Claro que quiero casarme contigo!
EPÍLOGO(Cinco Años Después)Fráncfort, Alemania.Érika CamelEl frío del invierno me hace abrazarme más el cuerpo, mientras espero paciente que Derek Mayer llegue hacia mi con un enorme ramo de flores que acaba de comprar del otro lado de la calle.Lleva la semana completa llenándome de regalos, y no es casualidad que estemos en esta helada ciudad justo hoy.Hoy es el día de nuestro quinto aniversario. Nuestras bodas de Madera, como metáfora de un árbol que crece y necesita de crear una base sólida para prosperar y crecer. Nuestra unión estaba en su mejor momento y se mostraba resistente con el tiempo.Nuestros dos hijos estaban junto a sus tío Dominico Mayer, y Julie Camel de Mayer, porque mi hermana después de tantos años por fin decidió cambiarse el apellido Peterson al de nuestro padre, y todo motivada porque deseaba que su primer hijo tuviera el nombre del hombre al que le debía prácticamente todo en la vida. Evidentemente papá y yo fuimos los más felices con su decisión,
Érika CanelEntré en la mansion de los Mayer y todo estaba en total quietud. Dominico fue el primero en aparecer por el living con un pantalón de pijama y una remera también negra. En las manos traía un vaso de cristal lleno de leche. Parecía un Niño pequeño on un bigote blanco sobre el labio superior.Julie se acercó a su flamante nuevo esposo sonriendo encantada y le besó con mucha dulzura la comisura de los labios.—Delicioso—susurro ella contra los labios de su esposo y rodé los ojos ante el hecho de tanta comolicodad. Aún no me podía creer que ese par de revoltosos inatrapables se hubieran casado antes que Derek y yo. Era totalmente increíble... en el sentido más literal de la palabra «increíble».—Hola Cuñada— me saludo Dominico Justo después de que acabo de comerse viva a su esposa. —Derek está en su habitación…. Se fue a dormir temprano, ya sabes…. Sueño embellecedor para estar «bien Alemán y bien matador» mañana en la boda.Julie se partió de risa y yo tuve que disimula
Érika y Camel Supuestamente debería estar en una despedida de solteras, «mi despedida de soltera», pero embarazada de tantos meses la idea no me resulta nada atractiva.Lo que es probable que ocurra es que caiga infartada si un stripper cachondo me muestra su miembro, o puede que me dé risa… no todos los días uno se topa con un semental vergón como con el que estoy a punto de casarme.No puedo beber tampoco, así que no tiene caso alejar a Julie de su flamante esposo, solo por pasar la noche nosotras dos como un par de monjigatas.—Vete a casa de tu esposo Jul— le dijo negociando con ella— Creo que yo hate exactamente lo mismo.—Érika Camel… es de muy mala suerte que el novio vea la novia… desde la noche antes hasta la ceremonia— me advierte Julie apuntándome con un dedo.—Y lo dice la mujer que consumo un matrimonio antes y después de la ceremonia… que para colmo fue a escondidas en Las Vegas— le recordé.—¡Touche!— admitió hiriéndose con una katana imaginaria a modo de harakiri.—Pe
Érika CamelMientras Julie hablaba sentada en mi cama frente a mi, menos daba crédito a lo que me trataba de contar. Tenía que tratarse de una broma .—¡Aún no te puedo creer Julie!¿¡Cómo así que te casaste en Las Vegas!? —pregunté con los ojos como platos y cada vez más sorprendida. —Pero cómo ocurrió, si cuando te marchaste esa tarde parecía que habías erradicado a Dominico Mayer de ti cerebro. No te dije nada sobre qué el también estaría en Las Vegas… pero no creí que las cosas llegarían a este nivel.—Solo ocurrió Erick… me lo pidió y no le pude resistir— se explica y aún no entiendo una mierd@. Para colmo lleva ese anillo de fantasía con un engarce que es más falso que judas. Y de la piedra ni hablar… ni siquiera es vidrio o una imitación aceptable. Es plástico y bastante feo. —¿!A este anillo fue a lo que no te pudiste resistir!?—chillo tomando su mano para analizar la «anti-joya», más bien debería decir la «basura» que lleva en su dedo anular.—No fue el anillo Ericka. El anill
Julie PetersonSi alguien me pregunta alguna vez algún detalle de mi boda… sin duda diré que me dolía el trasero. Creo que eso era lo que más iba a recordar de toda esta locura.También podría rememorar el orgasmo anal que me proporcionó mi futuro esposo una hora antes, pero bueno eso no era algo que se le contara a todo tipo de público.Me vestí con un sencillo vestido blanco ejecutivo, y Dominico se metió en un jeans con camisa blanca y un saco negro casual. Si no nos deteníamos... era un hecho que terminaríamos casados. Abordamos un taxi en plena madrugada y nos dirigimos a la icónica capilla Graceland.¿Hay algo más típico en Las Vegas que casarse ? A la par que el juego, las bodas son el principal atractivo de Las Vegas. Cada año se celebran más de ciento veinte mil bodas, siendo el segundo lugar del mundo en el que más matrimonios se celebran por detrás de Estambul.Sabia a donde nos dirigíamos, ese lugar era famoso. La Capilla Graceland era la capilla más famosa de Las Veg
Dominico MayerSiempre supe que totalmente cuerdo quien dice cuerdo del todo, pues yo no estaba… o era que quizás la crianza que me había dando mi madre en cuanto a relaciones matrimoniales pues no había sido la mejor, porque aunque mi padre murió siendo yo muy Niño aún recuerdo que ella parecía odiarlo a él y a todo lo que su esposo representaba. Así siguió años después... los Mayer para ella no valíamos nada, y después de su muerte quedó aún más claro. Entoces no es muy difícil de entender que después de pedirle a Julie Peterson que nos casáramos… hasta yo mismo me espanté de la intensidad de mis sentimientos hacia esa mujer. No sé de donde demonio había salido esa loca idea de casarme pero me parecía ahora lo más lógico y lo más acertado. Ya ella había huido… y allí estábamos de nuevo. Ya había ido tras ella, así que me merecía el premio mayor y ya no me conformaría con menos. Siempre dije que no me casaría, y ahí estaba pidiendo matrimonio de la manera menos convencional posi







