ANMELDENAntonella:
La boda fue sencilla, fuimos a los juzgados con parte de mi familia y vino Adam junto a su familia, no puedo olvidar a Clarisse y Bradley que se ofrecieron a ser los padrinos y testigos. Giovanni no asistió para evitar incomodidades, aunque llamo para felicitarnos.
Todo resulto bien ese día, aunque los nervios no faltaron. Tal vez no estamos del todo reconciliados siempre queda ese sin sabor sobre los sentimientos de Giancarlo sin embargo estar sin él es una tortura. Nos tomaron varias fotos en el juzgado tanto por un fotógrafo de ahí, más Adam y mi familia. Lo único que falto fueron las selfies pero no lo hicimos teníamos que ser serios.
El resto del día estuvo tranquilo, se decidió ir almorzar a un bonito restaurante por la playa que contara con juegos para que los niños se diviertan. Lo que tuve que soportar durante la tarde fueron los comentarios ácidos de mi hermana, por lo visto nuestra sencilla boda no cumplió con los estándares que ella esperaba, creo que deseaba que fuera por todo lo alto y no esto. Un poco más y catalogaba Giancarlo de ser un tacaño por no gastar más dinero.
Si las cosas sucedieron de esta forma es por el tiempo aunque Giancarlo hubiese deseado algo más pomposo. Por mi parte me pareció perfecto, la barriga que tengo ahora no ayuda mucho, me imagino con un vestido de novia que sería igual a una carpa de circo sin olvidar a un Giancarlo con frac enyesado. Me dio pena cuando tuvo que cortar el pantalón de un terno porque el yeso no entraba, las fotos que nos tomaron han tenido que ser de la cintura para arriba. Cualquiera catalogaría este suceso como nefasto por la falta de organización pero a mi me da igual porque estoy con él. De que me sirvió tener una boda de ensueño con Giovanni si al final lo que abundo fue la hipocresía de la gente en cambio ahora estoy rodeada de los que quieren lo mejor para ambos.
Lo que no espere es que cuando estuve a solas con mi hermana me felicito por la buena jugada de atraparlo con los niños. A veces me saca de quicio aunque le aclare que si estaba con él no era por el dinero y ni siquiera por los niños porque a fin de cuentas resultaron de improviso sino porque en verdad estoy enamorada de Giancarlo.
Solo porque es mi familia la aguanto pero que se va hacer evite en lo posible pensar en ella y no hacerle caso a sus comentarios. Además debo ir acostumbrándome a ellos porque muchos lo dirán y repetirán hasta cansancio. Cuando le comente a Giancarlo lo sucedido dice que no le importa lo que hable la gente mientras ambos sepamos lo que uno sienta por el otro.
Son las cinco de la mañana, casi no he dormido en toda la noche, por un lado que he sentido nauseas sin llegar a vomitar junto a pesadillas sobre la operación de él incluso soñé que a quién tendrían que operar era a mi. Sé que esto no es bueno en mi estado sin embargo no preocuparme o no pensar lo peor es imposible. Lo único que he hecho es sonreír como tonta cuando estoy con él y evitar llorar. Espero resistir hasta que él entre en sala.
Adam ha venido temprano para llevar a Giancarlo, por lo visto planearon no llevarme a la clínica pero no contaron que iba a ir quisieran o no. Luego de una pequeña discusión aceptaron de mala gana, comprendo su preocupación, es lógico que el lugar sea un foco de enfermedades y debería tener cuidado no obstante si me quedo en casa estaría demasiado preocupada.
No tardaron en prepararlo para la cirugía, simplemente un cambio de ropa y esperar el papeleo, está vez tuve que firmar al ser su esposa. Luego de eso me despido con un beso y él hace lo mismo con los bebes, le hice prometer que cuando le dieran de alta cumpla todos nuestros antojos en especial lo fetuccine al Alfredo que se han vuelto los favoritos de la lista. Eso le causo gracia además de relajarlo.
Fue duro verlo partir pero sé que es por su bien, el tiempo en la sala de espera es largo y aburrido por más que lleve la tablet no puedo concentrarme en nada, sólo pienso en Giancarlo en como irá con la cirugía hasta me he cuestionado si lo volveré a ver. Debo ser positiva me repito continuamente además que la operación no creo que sea tan complicada.
—Antonella, seria bueno que se distrajera un poco. – Me inicia la conversación Adam.
Lo estoy haciendo. – Le miento mientras señalo la tablet.
—Mejor vaya a dar una vuelta, eso la va ayudar. – Me recomienda.
—Estoy bien aquí. – Le doy una sonrisa falsa.
—Recuerde que tiene que pensar también en los niños, todo lo que siente se los transmite. – Agrega.
Doy un suspiro: De acuerdo pero si ocurre cualquier cosa me avisas de inmediato.
—Claro. – Responde tranquilo.
Pienso a qué lugar puedo ir, es difícil encontrar uno porque casi en todos hay enfermos a menos que valla a la cafetería o valla a una de las tiendas que está afuera. Ninguna me apetece primero porque no tengo ganas de comer nada y la segunda es que no quiero alejarme del lugar, al menos las dos quedan por el mismo sitio.
Conforme me voy acercando a mi primer destino percibo el olor de la comida, en especial una, sándwich de anchoveta, tiene todo porque huele terrible y pronto las náuseas hacen su aparición. Me siento fatal, intento contenerlas hasta encontrar el baño.
Alguien toca mi hombro: Antonella.
—Giovanni ¿Dónde está el baño? – Le pregunto con la esperanza que la conozca.
—Claro, sígueme. – Me toma de la mano y me lleva hasta el baño. Bote todo hasta el punto de llegar a la bilis. Lo peor de todo es que cuando vomito me pongo muy sentimental y Giancarlo sabe eso por ese motivo los otros días estuvo perenne si me sentía mal para apoyarme y repetirme que todo está bien, lo extraño, si le pasara algo no sé cómo podría resistirlo.
Después de calmarme y lavarme la cara salgo encontrándome un preocupado Giovanni: ¿Estás mejor?
—Si. – Trato de esconder mi estado pero es inútil, él siempre pudo ver cómo me siento en verdad.
Mientes ¿Qué paso con él? ¿Dónde está? ¿Por qué estás aquí? – Me abruma.
Son muchas preguntas. – Quiero esquivarlas.
—Responde la que quieras primero. Tu estado me preocupa. Si gustas te invito un chocolate. – Me tienta.
—De acuerdo pero no quiero que sea de la cafetería. – hago una pausa y agrego. —Apesta horrible.
—Te parece de la cafetería de enfrente. – Me ofrece.
—No, esta lejos. – Protesto.
—¿De la esquina de la entrada?— Sugiere.
—Ya y me acompañas a la sala de espera del tercer piso. – Digo.
—Si mejor voy al dunkig donnuts te compro un late junto unas donas y las llevo a la sala de espera para que me expliques que sucede. —Su oferta mejoro.
—Si. – Respondo emocionada, que fácil me dejo comprar.
—Bien vuelvo enseguida. – Se va.
Regrese a la sala de espera donde Adam no tuvo ninguna novedad aunque me riño por volver tan pronto. Le explique que me encontré con un viejo amigo y me acompañaría. No tardo en venir Giovanni con su bolsa y tres vasos con late. Lo llamo para de ahí presentárselo a Adam e Giovanni le invita el late extra. Ya sentados empieza el interrogatorio.
¿Qué hacen aquí? – comienza.
—A Giancarlo lo están operando de sus fracturas. – Respondo.
—Valla. Supongo que saldrá rápido, no te preocupes. – Me anima.
—Espero que no tenga ninguna complicación… Si le pasara algo. – un nudo se forma en mi garganta. – No sabría que hacer…
—Tranquila todo va salir bien…Los tiene a los tres. – Me alienta.
—El amo es fuerte. – Agrega Adam.
Giovanni mira un momento a Adam, supongo que le es extraño escuchar eso de amo: Vez, no deberías desconfiar de él.
—¿Qué te cuentas? ¿Cómo esta Alexandra? – Cambio de tema para distraerme.
—Bien, ya esta comiendo papilla y chupando esas galletas de arroz. – Me cuenta.
Pronto va comenzar a caminar o hablar y te va tener loco. – Río al final imaginándomela.
—Es un encanto, adora a mi pequeña princesa. – Veo el amor que le tiene hace los mismos gestos que Giancarlo cuando habla de los bebes, acaricio mi barriga al recordarlo.
—Tu pronto estarás trasnochándote. Tu labor va ser ardua con dos. – Agrega.
—Si… Por suerte Giancarlo también conoce de bebes y me va ayudar. – Le contesto.
—Es una gran ventaja la que tienes con él. En cambio yo he tenido que aprender con Alexandra sino fuera por Laura, no sé cómo hubiera podido seguir. Ella ha sido mi salvación. – Puedo percibir en sus palabras y tono de voz que esta enamorado de Laura.
¿Haz tenido avances con ella? – Pregunto.
—Esto… — Se pone colorado y gira su cabeza.
—Vamos cuéntame. – Le pongo ojos de cachorrito.
—Nos besamos… — Susurra.
—¡Oh! ¿Qué paso? Te correspondió, ya comenzaron su relación. – Estoy animada.
—Si lo hizo pero luego me pego y se fue corriendo. Al día siguiente nos disculpamos… Quise declararme pero no es justo para ella… Suficiente personas inocentes he lastimado para agregar otra víctima más a mi lista. – Enfoca su vista en la pared. Me da pena.
—Tu no eres el único culpable en esa historia. Yo permití ese abuso cuando muy bien pude dejarte. Tantos malos ratos nos hubiéramos evitado, incluso él estaría aquí. – Le hablo.
Primer lugar yo nunca debí ponerte ni un dedo encima… Abuse del amor que me tenías… Cuando te veía luego de mis borracheras me sentía de lo peor y me repetía que no lo volvería hacer pero caía en lo mismo. – Me cuenta.
Antonella:Las cosas que me ha contado ese hombre han sido terribles, pero ahora comprendo las razones que tiene Giancarlo para sentirse así, Giovanni estaba tan sorprendido como yo, y yo, simplemente Sali de allí tan rápido como pude, no he logrado comunicarme con Giancarlo, tiene su celular apagado, seguramente esta demasiado ocupado con sus pendientes, y quizás es mejor que no le cuente nada de lo que he averiguado, aunque admito que me duele que me oculte una cosa así, realmente, no se ni que debo pensar al respecto, han pasado solo unas horas desde que me entere de la verdad y no se como debo sentirme o como debo reaccionar al respecto.Giancarlo:Me siento hecho una furia, tan es así que realmente no puedo ni me quiero controlar. Se demasiado bien de que se trata todo este repentino interés después de tantos años, y esos regalos supuestamente desinteres
Giancarlo:Antonella esta rara, es como si me escondiera algo y si intento preguntar me advierte que no está para interrogatorios. Lo único bueno de hoy que fuimos donde Michael para que nos diga que todo está bien y que en unos días los sentiremos. Porque lo del sexo de los gemelos vamos a dejarlo como para nuestro aniversario de relación, es decir al día siguiente de la vendimia, ella lo decidió sin consultarme, pero mejor no la contradije porque me vio con mirada asesina si protestaba.Al final me pidió quedarse en casa de su madre porque deseaba ponerse al día con ella tal vez hasta ir de compras. Me ha dejado de lado. Aprovechare para hacer una visita pendiente, una que espero que me de la paz que estoy buscando.Antonella:Hace tiempo que no venía a la casa de los Spencer, la última vez fue cuando Alondra me hizo queda
Hola mis lectores, quiero pedir una disculpa si no he subido actualizaciones, e estado ocupada con cuestiones familiares, a partir del lunes retomo la actualizacion para el final de esta hermosa historia, gracias por su paciencia. Espero puedan comprender que la situacion se fue de mis manos y por ello les ofreco una disculpa. Espero sus comentarios y esperen tambien una nueva historia que pronto estara disponible en la aplicacion, se que han preguntado pro las actualizaciones pero hasta hoy tuve tiempo de avisar, nuevamente espero comprension y amor, de verdad una gran disculpa por las molestias que esto genero, no era mi intencion fallarles. Yubel.
Adam:Antonella sale más temprano de lo habitual y también al irse, siempre se va antes que llegue Giancarlo. Estoy segura que ese par a discutido por algo lo peor es que ninguno de los dos se abre. Antes ella lo hacia pero desde lo sucedido con Teodora le cuesta confiar, no hay necesidad que lo diga sus acciones lo muestran. Tal vez ya no esta tan contenta aquí y quiere irse, después de aquello quien no. Todos conocíamos la historia entre Giancarlo y Teodora, ninguno fue digno de advertirle.—Chau Adam, te veo mañana. – Se despide igual que todos los días.—Antonella ¿Podemos hablar un momento? – Le pregunto.Duda un momento: Está bien.—Acompáñame al otro salón. – Le indico, no es bueno discutir esto en público.—¿Qu&ea
Antonella: Desde la operación Giancarlo a estado serio y extremadamente sobreprotector. No entiendo el motivo, mi madre dice que es por el embarazo sin embargo antes no estuvo así, sin olvidar esos obsequios que llegan a los bebes. Quiero reclamarles a los de la tienda y exigir saber quien los envía porque puede ser algún loco, Giancarlo no deja. Según él porque son tonterías sin importancia, lo peor es que sospecho que conoce al misterioso remitente. Supongo que no tendría que preocuparme pero me es molesto. Lo que ha sido más difícil en este tiempo es tener quieto a Giancarlo, es peor que niño chiquito. Desde la operación si no esta a mi lado saca loco a Adam para ver las cosechas. Al menos ya tomo de nuevo el interés en el trabajo porque Adam me conto que desde que me fui su único plan era como comunicarse conmigo y solucionar todo, después cuando se entero que iba a ser padre se leyó todos los libros sobre paternidad, cuidados en el
Giancarlo:Despierto y lo primero que busco con la mirada es a Antonella o a Adam.—Hasta que por fin despiertas. – Escucho una voz indeseable.—¿Qué haces aquí?— Mi tono es molesto.—No deberías alterarte luego de una operación, es riesgoso. – Por desgracia tiene razón.—¿Qué quieres? Hasta donde recuerdo usted y yo no tenemos ningún parentesco. – Le contesto.—Negar lo innegable. Mírate, eres igual a mi. – Me dice.Me rio: Yo no le quite su herencia a nadie, ni abandone a una mujer embarazada y menos a mi hijo. Tampoco soy un golpeador.—El enojo se ve en su rostro.—Son situaciones que ameritaron dichas acciones. – Se justifica.—No me interesa







