LOGINBIG SIS ME QUIERE TAMBIÉN 2.
Todo se detuvo.
Su sonrisa titubeó solo un segundo y vi cómo su mirada me recorría. Lenta y deliberada. Empezando por mi cara, bajando a mi pecho, a mis brazos, y luego subiendo otra vez. Como si estuviera catalogando cada detalle e intentando reconocer si yo era el mismo crío que le hacía la vida imposible años atrás.
Yo hice lo mismo, solo que no intenté ser sutil. Literalmente l
BIG SIS LO QUIERE TAMBIÉN 5.POV DE CALEB.Sus ojos estaban pegados a la pantalla, los labios ligeramente entreabiertos, y vi cómo se le coloreaban las mejillas de un rosa profundo y precioso.La escena no terminaba.La mujer en la pantalla arqueó la espalda, gimiendo, y las manos del hombre le agarraron las caderas, atrayéndola más cerca, moviéndose con ella en un ritmo que no dejaba nada a la imaginación.Lena se removió incómoda, apretando los muslos.Me contuve una sonrisa.Los sonidos se volvieron más fuertes. Más explícitos. Los jadeos de la mujer, los gemidos del hombre, el ruido de piel contra piel…—Dios mío —murmuró Lena, buscando a tientas el mando—. No… se me había olvidado que esta escena estaba aquí.—No la pares
BIG SIS ME QUIERE TAMBIÉN 4.No bajé de inmediato.Necesitaba tiempo para calmarme después de lo que había pasado antes.La cara que puso cuando vio mi polla fue impresionante. Me importa una mierda que sea mi hermana mayor, no es mi hermana de sangre y le voy a chupar esas tetas deliciosas y a follarme su coño.Joder, solo de pensar en sus tetas grandes y redondas ya se me está poniendo dura.A las siete el estómago me gruñía y subía un olor increíble desde la cocina.A la mierda.Me puse unos pantalones de chándal grises, sin camiseta, porque hacía un calor del demonio y esta era prácticamente mi casa las próximas tres semanas… y además quería seducirla, probablemente. Bajé.La cocina olía a ajo
BIG SIS ME QUIERE TAMBIÉN 3.POV DE CALEB.Esto iba a ser un infierno.Desempaqué rápido, tirando la ropa en el cajón y conectando el cargador del móvil en la mesita de noche. La habitación era bonita… mucho más que la mía en casa, y por eso se sentía demasiado limpia. Demasiado perfecta. Como si yo fuera un invitado y no un miembro de la familia… un hermanastro menor que se supone que iba a vivir aquí las próximas tres semanas.Bajé de nuevo, siguiendo el sonido de la música que venía de la cocina.Lena estaba apoyada en la encimera, desplazando el dedo por el móvil, con una copa de vino en la mano. Se había cambiado… había cambiado la camiseta de tirantes y los shorts por una camiseta ancha y holgada que le caía de un hombro y unos pantalones cortos de dor
BIG SIS ME QUIERE TAMBIÉN 2.Todo se detuvo.Su sonrisa titubeó solo un segundo y vi cómo su mirada me recorría. Lenta y deliberada. Empezando por mi cara, bajando a mi pecho, a mis brazos, y luego subiendo otra vez. Como si estuviera catalogando cada detalle e intentando reconocer si yo era el mismo crío que le hacía la vida imposible años atrás.Yo hice lo mismo, solo que no intenté ser sutil. Literalmente la estaba devorando con los ojos.Dejé que mi mirada se arrastrara por ella. Desde la curva de sus caderas hasta el hueco de su cintura, demorándome… definitivamente demorándome en sus pechos antes de volver a encontrar su mirada.Gran error.Porque en el instante en que nuestros ojos se cruzaron, algo eléctrico atravesó el aire entre nosotros. Algo caliente, peligroso y tan jodidamente i
LA HERMANA MAYOR TAMBIÉN ME QUIERE 1.PUNTO DE VISTA DE CALEB.Me tragué la comida de un bocado, con los auriculares puestos, fingiendo no escuchar mientras mamá paseaba por la sala, el teléfono pegado a la oreja, con esa voz aguda que significaba que ya estaba de muy mal humor.«Por favor, Lena, por el amor de Dios. Solo tres semanas. Sé que es mucho pedir, pero…» Me lanzó una mirada que podría atravesar puertas de cristal.«Sí, se está volviendo insoportable.»Puse los ojos en blanco y volví a desplazarme por el teléfono. ¿Insoportable…? ¿En serio? Como si el problema fuera yo.«Tiene diecinueve años, Lena, ya no es un niño. Solo necesita, bueno, al menos supervisión. Alguien que se asegure de que no organice una fiesta o venda la casa mientras yo no estoy.» Otra mirada acusadora
La Visita del Doctor 3Le dio una palmada en ambas nalgas.«Ahora date la vuelta y ponte a cuatro patas sobre la mesa.»Mi cuerpo aún temblaba por el intenso orgasmo, pero obedecí, colocándome a cuatro patas sobre la mesa de exploración.El papel debajo de mí crujió con fuerza. Me sentí completamente expuesta, el culo y el coño a la vista para él.El Dr. Anderson pasó las manos por mis nalgas, apretándolas con firmeza. «Tienes un excelente tono muscular aquí» comentó, como si esto siguiera siendo una revisión normal. «Pero necesito realizar un examen anal a fondo para asegurarme de que todo esté sano. ¿No te parece?» Le dio una fuerte nalgada en una mejilla.Tomó un frasco de lubricante y lo calentó entre las manos. Sentí el gel fresco resbalar entre mis nalgas, luego su dedo







