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El Día de Mi Boda, Se Casó con Otra
El Día de Mi Boda, Se Casó con Otra
Author: Margarita Juárez

Capítulo 1

Author: Margarita Juárez
Hablé lo bastante alto para que todos los compañeros que nos rodeaban me oyeran con claridad.

El salón quedó en silencio por un instante.

Víctor volvió a hablar con voz dulce, pero no se dirigía a mí.

—¿Te duelen los pies? Llevas mucho rato de pie. Déjame llevarte en brazos.

Retiró la mano con total naturalidad y alzó a Leonor en brazos, como si no hubiera pasado nada ni me hubiera oído, como si yo ni siquiera existiera.

La conocida sensación de impotencia volvió a invadirme.

Otra vez me trataba como si fuera invisible.

Víctor decía que debíamos mantener las distancias delante de nuestros compañeros. Por eso, fuera de los asuntos laborales, ignoraba deliberadamente todo lo que yo le decía y aprovechaba mis palabras como pretexto para atender a Leonor.

Una vez, cuando estaba a punto de llegar tarde, le pedí que mantuviera abierta la puerta del ascensor. Él fingió no oírme, le preguntó a Leonor si tenía prisa y pulsó el botón para cerrar las puertas sin vacilar.

Cuando tenía cólicos menstruales y le pedí que me trajera un vaso de agua, él le preguntó a Leonor si quería beber algo y regresó con agua solo para ella.

Un día de lluvia quise volver a casa en su auto. Él le preguntó a Leonor si había olvidado el paraguas, la invitó a ocupar el asiento del copiloto y condujo hasta la casa de ella, que quedaba en dirección contraria.

Con el tiempo, hasta nuestros compañeros comenzaron a imitarlo y a fingir que yo no estaba allí.

Creía haberme acostumbrado a que me ignoraran y me olvidaran. Sin embargo, al ver la intimidad descarada entre él y Leonor, volví a sentir una profunda amargura.

Al final, la diferencia entre amar y no amar era demasiado evidente.

Alguien soltó una risita y los demás no tardaron en sumarse.

—Esa mujer ya empezó otra vez con su espectáculo. Hasta vino vestida de novia, como si Víctor fuera a casarse con ella.

—¿No ves que Víctor está tan harto que ni siquiera quiere responderle? Hasta adelantó la ceremonia para evitarla. Solo ella podría ser tan descarada como para perseguirlo durante ocho años.

—Y viene a soltar insinuaciones en plena boda de Leonor. Lo único que quiere es provocar un malentendido y meterse entre ellos.

Al ver que los comentarios se volvían cada vez más crueles, Leonor levantó las manos para calmar los ánimos.

—No hablen así de Yolanda. Solo quería animar un poco el ambiente. No lo hizo con mala intención.

Sus palabras ambiguas parecieron confirmar las acusaciones y desataron una nueva ronda de burlas.

Víctor finalmente frunció el ceño y lanzó una mirada de advertencia a los demás.

—Ya basta. Van a hacer que Leonor se sienta culpable.

Después le acomodó la falda sin dedicarme una sola mirada.

Todos soltaron exclamaciones emocionadas ante la supuesta ternura de la pareja.

Yo, en cambio, sentí una vergüenza insoportable.

No intervino cuando se burlaron de mí ni aclaró nada cuando nuestros compañeros me malinterpretaron. Sin embargo, bastó una sola frase de Leonor para que pensara de inmediato en sus sentimientos e hiciera callar a todos por ella.

Así, todos redujeron mi decisión de terminar la relación a una simple escena para llamar la atención.

El hedor de mi vestido seguía recordándome lo humillante de mi situación.

Me arranqué el velo, avergonzada, y salí del salón sin mirar atrás. Pero, al ver la pantalla gigante instalada afuera, ya no pude contener las lágrimas.

Era una de las ideas para la boda que yo le había mostrado a Víctor durante los preparativos.

Alquilar la pantalla costaba veinte mil dólares al día, y la proyección incluía dos mil fotografías, suficientes para cubrir toda la jornada sin repetir una sola.

En aquel momento, él me acusó de querer llamar demasiado la atención y de derrochar el dinero. Ahora, en cambio, exhibía ante todos sus fotografías con Leonor, sin el menor intento de ocultarlas.

Por fin comprendí por qué no me había permitido entrar por la puerta principal.

No era para evitar sospechas, sino para presumir de ella.

Cuando se trataba de Leonor, jamás había querido ocultarla.

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