로그인Vamos a necesitar usar otro método de tratamiento— habían pasado cinco sesiones con la psiquiatra y en ninguna había logrado hipnotizarla, por eso nunca había creído en nada de eso.
—Le dije que nunca habían podido hipnotizarme— sonrió al ver la molestia de la psiquiatra, después de aquel día que había hablado con Sandro y le había mostrado las fotografías, al día siguiente le retiraron el suero, y ya no estaba conectada a ninguno de los aparatos, le habían mandado hacer estudios y en todos el doctor les había dicho que todo estaba bien, que si seguía así tal vez en unas semanas la darían de alta. Sandro festejo tomándola por sorpresa dándole un beso en los labios, Bianca no había tenido la oportunidad de retirar el rostro, al retirarse le sonrió con incomodidad, no podía sentir lo que él quería que sintiera. Los días siguientes el médico había ordenado que diera vueltas alrededor de la habitación solamente, y habían instalado una caminadora para que hiciera un poco de ejercicio; pero ella ya no soportaba estar en esa habitación, quería salir ir a la playa no conformarse con verla solamente por la ventana, pero el doctor le había dicho que aún no era el momento, que debía esperar hasta que estuviera más recuperada. Platicando con la enfermera le comento que tenía unos días trabajando en la clínica, que su anterior compañera había dejado el trabajo por una razón que no sabía, gracias a esas platica supo que no estaba en Italia, sino en España, al preguntarle a Sandro porque la había llevado ahí, noto que se había puesto tensó, estaba acomodando unos frascos de los medicamentos que había mandado la psiquiatra y el doctor y al escucharla los frascos habían caído al suelo. Tardó en contestar, justificando que debía mantener un orden con sus medicamentos. Pasados los minutos al fin contesto “Por que aquí tienen el mejor tratamiento, era nuestra esperanza para que tú volvieras y mira ya estás despierta, y pronto volveremos a nuestro planes que te parece un viaje por el mundo”. Bianca fingió no poner atención a sus palabras, no quería contradecir a Sandro pero realmente sus planes era volver a Italia y hacer lo que tanto le gustaba, actuar, esperaba que alguien quisiera de nuevo contratarla después de tantos años. Regreso al presente mirando a la doctora que buscaba algo en su carpeta que traía consigo— ahora ¿Que podemos hacer doctora?
—Tengo otra terapia, que espero funcione— saco un sobre amarillo con varias fotografías— gracias a su esposo he traído una serie de fotografías, quiero que usted me diga que recuerda de ellas— le mostró la primera, al verla no pudo evitar asombrarse como había conseguido esa fotografía su las tenía su mamá en un álbum especial; la miro detenidamente era su fiesta de cumpleaños número dieciséis, estaba con su mamá y Pía, si ese día lo recordaba, días antes había terminado su primera participación en una novela que había sido su primer éxito, había decidido que su fiesta tuviera con temática de películas, ella había escogido el vestido de la princesa Leia de Star Wars, el cabello lo había dejado solamente suelto. Su mamá había tenido la idea de ir de la mujer maravilla, con su traje azul y su látigo verdaderamente se veía muy bien. Y Pía en una locura había conseguido el atuendo de campanita, solo que en vez de rubia su cabello era negro, esa noche había disfrutado esa fiesta, claro estaba que Santino se había negado a usar algo así, de hecho no había podido invitar a ninguno de sus amigos políticos para crear alianzas— ¿Bianca?— movió la cabeza, la doctora la veía esperando una respuesta
—Fue una fiesta de cumpleaños— comenzó a llorar de solo recordar a su mamá y amiga sonriendo y bailando ese día— fue cuando cumplí dieciséis— quería ir a dónde las habían enterrado, quería poder ir a llevarles flores. La doctora paso a otra foto, en ella estaba del brazo de Valente, iba con un vestido largo de color rosa, y el iba impecable con un traje negro, que lo hacía lucir muy guapo— en esta fuimos a la entrega de unos premios donde fui invitada, yo no quería ir porque no quería ir sola, pero Valente me convenció en ir con él, decía que “como la mejor actriz que se formaba en mi tenía no dejar que esas pequeñas cosas la dejarán fuera de esos eventos, que si no tenía un novio era porque no había llegado a su vida el hombre que se merecía su amor” sus palabras me hicieron sonreír, y después dijo que iría conmigo a ese evento— la doctora asintió, iba bien. Paso la siguiente, es esa estaba con Sandro estaban en un parque— está fue de las primeras citas que tuve con Sandro, andábamos por el parque cuando el paparazzi nos sorprendió, Sandro en forma de juego me abrazo, pero después no fue juego cuando me besó, era tan lindo en esos días— si porque quería conseguir algo de ella, nunca se imagino el infierno que después vivió con él, hundirse en ese mundo oscuro, día tras día, dejar que él la golpeara por no tener nada que consumir, y no tener dinero porque su papá había decidido cancelar sus tarjetas— los días siguientes nos volvimos novios y dos meses después nos fuimos a vivir juntos como pareja aunque el nunca me tocó, hasta que conocí a Dante, con él perdí mi virginidad— la mujer carraspeo, este caso de Bianca se estaba volviendo difícil. Paso la siguiente imagen, era Sandro hincado en una sola pierna y en su mano llevaba un anillo, se podía ver claramente que era de noche, pero no, eso no había pasado,— no esto no lo recuerdo, Dante fue quién me pidió matrimonio en una bonita noche de primavera, el olor de las flores siempre me recordaban ese momento— la doctora dejo las fotos de lado, tenía que encontrar una forma que Bianca se diera cuenta que su vida era está, estar con Sandro a su lado, y que Dante había sido solamente una ilusión que su cerebro creo…
—Platícame de ese hombre Bianca— sonrió claro que lo haría ese era su tema favorito.
—Es el hombre más dulce y tierno del mundo, si lo viera doctora, se muestra duró con todos, sin sentimientos pero estando solamente conmigo es otro— se mordió el labio pensando en sus besos— yo solamente conozco a Dante De Luca el amor de mi vida, conmigo es totalmente transparente, y el me protegió de las amenazas, y siempre busco mi seguridad aunque Santino no lo quería después, para él Dante es muy poca cosa para mí, yo estaba esperando un hijo suyo, un hijo que era fruto de nuestro amor— lo dijo tan emocionada, la doctora anotaba todo, tenía que haber algo para que ella aceptará que había sido solamente un sueño
—¿Por qué no tienes una foto con él?
—Si la tengo, está en las redes cuando el me llevo al auto cargada en sus fuertes brazos— pero sus ojos se pusieron tristes— si tuviera un dispositivo lo buscaría y se lo mostraría doctora, era la única foto que teníamos juntos— la doctora saco su teléfono y lo desbloqueo abriendo una de sus redes
—Búscalo— Bianca no dudó en tomar el celular, al encontrar esa foto nadie podría negarle que nunca había conocido a Dante, su guardaespaldas, puso algo referente de aquella noche y esperó a que cargará algo, fueron segundos que pasaron de ser alegría a ser tristeza iba pasando una a una los resultados de su búsqueda pero no había nada, no podía encontrar la nota amarilla de aquella noche, no podía ser que en cinco años la hubieran borrado— no está verdad?— Bianca busco de otra manera, estaba convencida que si buscaba de esta otra manera darían con la noticia pero de nuevo nada, no había fotos mi vídeo
—Bianca no vas encontrar nada porque nunca existió— dijo la doctora que el quitó el celular— Dante De Luca es un ser que tú cabeza creo, como un mecanismo de defensa— ella comenzó a llorar no podía ser verdad, tenía que estar metida la mano de Santino en esto, o la de Sandro,
—Déjeme buscar más, le aseguro que lo voy a encontrar— dijo con el llanto a flor de piel e intento tomar el teléfono de la doctora, quería usar otras palabras que estaba segura con eso saldría
—No Bianca, no vas encontrar nada porque eso fue un sueño— la doctora tecleó algo en su celular— en cambio la boda con su esposo Sandro si sucedió— de nuevo le mostró la pantalla, miro las fotos de ese día,— usted se casó con Sandro Marchetti, mire aquí está con su mamá y su mejor amiga, ellas fueron parte de sus damas, miré están felices— Bianca se hizo un ovillo en el sillón individual, no podía aceptar los que la doctora le estaba mostrando, cerro los ojos y automáticamente se llevó las manos a sus oídos ya no quería escuchar más mentiras porque estaba segura que habían sido eso mentiras, y aunque le mostraran ésas fotografías mil veces nunca las creería.
—No, eso no es verdad— repetía una y otra vez. La doctora vio la crisis que estaba sufriendo— no, no, Dante va venir por mi, el me prometió que nunca me dejaría
—Tranquila Bianca, tranquila— se levantó yendo a la mesa y busco un calmante, preparó la jeringa con el líquido transparente, tenía que inyectarla en el brazo rápido antes que saliera corriendo, había apoyado sus brazos en ella brazos del sillón dispuesta a salir corriendo, quería huir, encontrar a Dante y estar segura, pero sintió un pinchazo que la hizo sentir que las fuerzas de su cuerpo le faltaban— así respira tranquila…
Poco a poco se fue quedando dormida, Sandro que había estado por fuera entró, con los ojos vidriosos, parecía que había escuchado parte de la sesión. Su rostro reflejaba el dolor que sentía en su corazón. Se acercó a tomar el pequeño cuerpo de su esposa, lo llevo con mucho cuidado y ahí la dejo suavemente. Sus sueños se había esfumado cuando despertó y no lo reconocía, como había querido poder regresar el tiempo y no cometer los mismos errores. Ya iba una semana y las cosas no sé veían que pudieran mejorar, no podía acercarse sin sentir que ella se alejará de él, su sola presencia la ponía tensa, pero no sé mencionara el nombre de Dante por que su rostro era otro, era brillante lleno de luz, y no dejaba de decir lo maravilloso que era él; como odiaba eso, sentía que la estaba perdiendo cada minuto que seguía pensando que él era real. Un día anterior había querido besar sus labios para ver si ella recordaba su vida con él, pero al intentarlo Bianca desvío su rostro, y se alejaba. No quería presionarla pero ya estaba cansado de su actitud, era su esposo, porque no permitía que el fuera su pilar dónde pudiera sostenerse cuando ya no pudiera más. Mirándola ahí durmiendo repitiendo el nombre de Dante no podía comprender que sintiera eso de verdad, que creyera que era el amor de su vida, que había estado con él, debía encontrar una forma de recuperarla, de conquistarla de nuevo si no lo hacia pronto todo estaría perdido;
—Le mostró las fotos— tenía que aprovechar que estaba sedada para poder tocarla
—Si señor, espero que con esto ella crea como era su vida— Sandro sonrió,— si pudiera hipnotizarla sería más fácil que ella pudiera recobrar esos recuerdos pero…
—No se preocupe creo que puedo tener una solución— se recostó con ella en la cama— nunca nos vamos a separar…
Los días pasaron muy rápido a Sophie le habían dado el alta y ahora estaba en casa de Dante jugando feliz con Angello que al verla corrió feliz a su encuentro, Dante estaba abrazando a Bianca y disfrutando el sonido de las risas de los niños, la mamá de Anabella fue junto a su nieto habían sido tres días sin verlo que tenía planeado en cuanto lo viera le daría los besos que no había recibido estos días, —¿Estas feliz?— Bianca le acarició su mejilla con ternura, el la miro como siempre con amor, —Si, estoy muy feliz— todo había cambiado tanto, ya no era ese hombre que buscaba a las mujeres para satisfacer sus necesidades, no porque ahora estaba completo con Bianca, su otra mitad,— te tengo a ti, ya está aquí mi hija, sabes se parece tanto a mi mamá— Bianca sonrió— está conmigo Angello que haré un hombre de bien, —Te creo— acarició su cabello— mi amor, organice una pequeña reunión para darle la bienvenida a Sophie, no te molesta —Por supuesto que no, así ella va ir conociendo a la
¿Te gusta la pizza?— Bianca estaba en la cocina junto a Ágata mirando al pequeño Angello comer con gusto la rebanada de pizza de pepperoni que él había pedido—Si señorita— dijo con la boca llena, Bianca sonrió al ver al niño comer bien—Dime Bianca Angello— le dijo dulcemente al pequeño que sonrió— toma aquí está una rica agua de naranja— tomo el vaso con gusto y le dio un gran trago— como Angello— dijo al separarse para ver hablar con Ágata, estaba preocupada por la Sophie que había pasado para que llegará al hospital— ha llamado Dante Ágata—No niña Bianca, espero no sea nada grave— eso mismo deseaba Bianca, miro la ropa sucia de Angello, no tenían con que cambiarlo si querían que se diera un buen baño —Hay que limpiar tres habitaciones Ágata— asintió— y hay que comprar algo de ropa para Angello y Sophie…— comenzó a sonar el timbre de la puerta—Ahora regreso niña Bianca— Bianca sonrió porque no podía decirle solamente Bianca, regreso junto a Angello que estaba feliz comiendo—Do
Dante sintió un golpe en la boca del estómago, su hija, la niña que estaba buscando la tenía ahí cerca, en ese hospital pero enferma, ¿Qué podría tener para la llevarán al hospital? ¿Sería grave? Fueron las preguntas que se formulo en la cabeza, sin saber en qué momento comenzó a sentir como las lágrimas rodaban por su rostro, y de pronto sintió la mano de Bianca sobre su hombro, sentirla fue grato para él, porque sintió que estaría a su lado, le agradeció con la un gesto en la cabeza y de nuevo miro a Angello que estaba mirándolos a los dos— ¿Qué tenía tu hermanita?— el niño levantó los hombros en señal que no sabía—No sé, mi abu dijo que tenía mucha fiebre—¿Dónde está ella?— le pregunto tragando el nudo en la garganta, tenía que calmarse, no podía ver el panorama negro—Por ahí— dijo señalando atrás de él— ven te llevo— Dante tomó la mano de Angello que lo llevo por el pasillo por dónde había venido y al final dieron vuelta a la izquierda y siguieron el pasillo hasta que llegaron
Santino había logrado salir del país con su pasaporte falso, con el que había estado saliendo para ir a ver a Bianca que estaba en España, estando ya fuera de Italia, se enteró que su empresa estaba ya en la quiebra, la mayoría de los contratos se habían roto, porque nadie quería trabajar con él, no querían que lo relacionarán con él, también le habían mandado su despido del senado y aparté ya se había interpuesto una denuncia por la muerte de su primera esposa, así que el nombre de Santino Palmieri estaba ya marcado y tendría que parecer que había muerto, cerró el portátil, y antes de salir de la habitación del hotel se miro en el espejo, en cambio de color de cabello le había quedado bien. Sonrió pensando en la casa que visitaría, dónde comenzaría su nuevo negocio, tenía claro que debía manejar un perfil bajo, y sobretodo no saliera su asentó italiano, nadie podía saber dónde podría encontrarlo, y de eso estaba seguro porque casi nadie conocía su otro nombre, daba gracias a su madre
El día había llegado para Santino, el que tanto había esperado, con el que había soñado toda su vida, ser nombrado el candidato oficial del partido social democrático a la presidencia. Después que Sandro dejará que De Luca se la quitará, no sabía nada de él y era mejor, estaba harto de escuchar sus lloriqueos, no había sido lo suficientemente hombre para lograr que Bianca se volviera a enamorar de él, no había logrado estar con ella y hacerle creer que ese engendro que crecía en el vientre de su hija fuera de él y no De Luca, había llamado antes de ir a Lucca y la mujer de servicio le había confirmado que Sandro estaba en casa con una botella en mano y muchas pastillas en la mesa, al escuchar eso Santino estaba convencido que Sandro había vuelto a consumir, el niño no tenía control, pero eso sirvió para sus planes, si no había hablado con su papá lo tenía en sus manos, tendría su apoyo incondicional en las elecciones internas y mientras los demás militantes lo vieran tenía el votó de
Bianca no podía creer lo que escuchaba, ¿siempre había buscado su bien?, Pero cuál era su bien en obligarla a casarse con Bruno, dónde estaba su bien alejarla del único hombre que la amaba, que siempre estaba buscando su bien, que de bien tenía entregarla en las manos de Sandro que había sido el primero en abusar de ella, aunque tenía que reconocer que está vez en España se había comportado bien. Todo lo malo que le había pasado últimamente era su culpa, el abuso de Bruno había sido porque lo tenía amenazado con unas fotografías, y ahora lo dudaba que existiera, porque eran socios en los negocios sucios, si no hubiera estado coludido con ellos tampoco hubiera comenzado con las amenazas que eran a su persona— por eso vengo a pedir que favor no me denuncies— dijo Santino, y para Bianca todo quedó estaba quedando claro comenzó a re







