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Un año después....Era una tarde de primavera.La luz del sol se filtraba entre las persianas de mi estudio.Lydia estaba sentada frente a mí, bebiendo té, con una expresión extraña en el rostro.—Cassia, hay algo que creo que deberías saber —dijo mientras dejaba la taza sobre la mesa—. Es sobre Zane.No levanté la vista del informe que estaba leyendo.—Su cachorro nació —continuó Lydia, haciendo una pausa—. Pero...—¿Pero qué? —pregunté con indiferencia.—El cachorro... nació con Decadencia del Alma de Lobo.Mi mano se detuvo.Decadencia del Alma de Lobo. Una enfermedad genética extremadamente rara.El espíritu lobo del cachorro se desvanece poco a poco.Sin tratamiento, ninguno sobrevive a su primer invierno.—Los sanadores dijeron que necesitaba agua del Manantial de la Vida para salvarse —continuó Lydia—. Pero esa agua...—Cuesta ochenta mil monedas de oro —terminé por ella.El agua del Manantial de la Vida contenía la energía vital más pura.Pero era increíblemente
Mi "generosa oferta" hizo que Dahlia estallara.—¡No! ¡NO! —gritó histérica mientras se aferraba al brazo de Zane—. ¡Zane, sálvame! ¡Está loca! ¡No voy a limpiar letrinas! ¡No lo haré!Zane bajó la vista hacia la loba que sollozaba entre sus brazos. Su rostro reflejaba una lucha interna.En ese momento, las puertas del salón del consejo volvieron a abrirse de golpe.Un joven Beta, el segundo al mando de Zane, irrumpió en el salón empapado en sudor.—¡Alfa! —gritó, jadeando—. ¡Ha ocurrido algo terrible!Todas las miradas se volvieron hacia él.—¡Los Ejecutores Reales acaban de confiscar todas nuestras minas! —dijo entre jadeos—. ¡Las minas de plata, de hierro e incluso las canteras de piedra lunar!" ¡Todo está bloqueado!El rostro de Zane se volvió blanco como el papel.—¡Y eso no es todo! —continuó el Beta—. ¡Nuestras propiedades en las ciudades, nuestras tiendas, nuestras cuentas bancarias... también han sido embargadas!El salón entero contuvo el aliento.Aquellos bienes v
Todo el salón del consejo se quedó en un silencio absoluto.Detrás de mí, mi Beta, Marcus, entró en el salón.Llevaba un antiguo pergamino entre las manos, un contrato consagrado con el agua sagrada de la Diosa Luna.—Ancianos —la voz de Marcus resonó por todo el salón, clara y solemne—. Procederé a leer el Artículo Tercero del Contrato Real de Compañeros.Desenrolló el pergamino.Runas plateadas brillaron sobre la página.—El contrato establece lo siguiente: como compañero de un miembro de la realeza, todo el poder y estatus que posee Zane, de la Manada Luna Negra, provienen de la bendición de la sangre real.Un murmullo recorrió el salón.Marcus continuó:—Esto incluye, entre otras cosas, el título de Alfa, el liderazgo de la manada, todas las propiedades y bienes, así como su posición dentro de la Alianza de los Lobos.El rostro de Zane palideció poco a poco.—Al romper el juramento de fidelidad, todos estos poderes y privilegios quedan anulados de manera inmediata.Marc
Zane no volvió a la mansión después de aquella noche.Por Gordon, mi mayordomo, me enteré de que se había mudado al pequeño apartamento de Dahlia, al oeste de la ciudad.No pasó mucho tiempo antes de que comenzaran las provocaciones de Dahlia.A las once de la noche, mi teléfono vibró.Había recibido una foto. En ella, Zane estaba inclinado sobre la pequeña encimera de la cocina, horneándole pan de miel.Se movía con mucho cuidado, como si sostuviera una obra de arte.El mensaje decía:"Mi Alfa es el más dulce. Sabe que su Luna tiene antojos de cosas dulces desde que quedó embarazada."Observé la imagen sin ninguna expresión.No respondí.Al día siguiente, poco después de la medianoche, llegó otra.Zane estaba sentado sobre una alfombra frente a la chimenea, cepillando el largo cabello castaño de Dahlia.La luz anaranjada del fuego iluminaba sus rostros.Parecían una pintura."Mi Alfa me cepilla el cabello todas las noches. Dice que es bueno para el cachorro~"Aun así, n
Dahlia temblaba en los brazos de Zane, aferrada al cuello de su camisa.Pero la conmoción de Zane solo duró un segundo antes de transformarse en furia.—¿Te has vuelto loca? —rugió —¿De verdad involucraste a la Guardia Real por esto?Su voz estaba llena de decepción y reproche.—¡Somos compañeros! ¡Llevamos cinco años juntos y vas a tirarlo todo a la basura!Lo observé en silencio, sin expresión alguna en el rostro.Su voz se volvió cada vez más frenética.—¿Tienes idea de lo que necesito ahora mismo? ¡Necesito llevar a Dahlia con un sanador de inmediato! ¡Necesito asegurarme de que nuestro cachorro esté a salvo! —Levantó la barbilla con expresión desafiante—. ¡Necesito un heredero, Cassia! ¡Un Alfa necesita un heredero para asegurar su linaje!Sus palabras fueron puñales clavándose en mi pecho.Un heredero.Decía que necesitaba desesperadamente un heredero.Mi mente volvió cinco años atrás.En aquel entonces, Zane no era más que un lobo ambicioso de una manada pequeña.Mi
Esa noche, ya muy tarde, las puertas de la mansión se abrieron de par en par.Zane había regresado.Llevaba una hermosa caja entre las manos y una sonrisa suplicante en el rostro.—Cassia, tengo una sorpresa para ti. —Su voz estaba llena de nerviosismo—. Es el premio principal de la subasta de esta noche: el diamante Estrella Nocturna.Abrió la caja.En su interior, un diamante negro del tamaño de mi puño brillaba bajo la luz de la luna.—Vale ocho millones —dijo con cautela—. Pensé que te gustaría.Yo solo lo miré.¿De verdad creía que una joya podía borrar lo que había hecho?¿De verdad creía que el dinero podía comprar mi perdón?Zane se acercó y extendió una mano hacia mi mejilla.En cuanto se acercó, me envolvió el intenso y empalagoso aroma de una Omega.Retrocedí de inmediato y lo empujé con todas mis fuerzas.—No me toques —gruñí—. Tu hedor me da asco.La sonrisa se congeló en su rostro.—Cassia, puedo explicarlo...En ese momento, unos pasos apresurados resonar







