Share

Capítulo 2

Author: lychee
Victor parecía haber oído algo gracioso.

Inclinó la cabeza.

—Soy más guapo que tú y tengo más dinero. ¿No es lógico que Rose me haya elegido a mí?

Estaba por añadir algo más cuando una asistente se acercó a toda prisa:

—Señora Whitehall, los reporteros siguen esperando afuera para entrevistarla.

Rosalind asintió.

—Espérame aquí, Sam.

Me soltó, se volvió hacia Victor, entrelazó los dedos con los suyos y juntos caminaron hacia la puerta.

—Jayden, llévatelo de aquí.

Jayden me sacó a rastras por la puerta trasera del salón y me llevó de vuelta a mi departamento alquilado.

Antes de irse, intentó hacerme entrar en razón.

—Sam, uno tiene que saber cuál es su lugar. Rosalind está fuera de tu alcance. Mira a Victor: sube un par de videos y consigue un millón de seguidores sin esfuerzo. Te supera en todo sentido. ¿Qué tienes tú para competir con él?

Al ver lo perdido y derrotado que estaba, Jayden pareció querer decir algo más. Al final, se contuvo y se fue en silencio.

Me dejé caer en el sofá y recorrí el departamento con la mirada perdida.

Había crecido sin uno de mis padres y mi mayor sueño siempre había sido tener un hogar propio.

El día que alquilamos ese departamento, Rosalind me abrazó con fuerza. Parecía dolerle verme así y me prometió, con la voz quebrada:

—Sam, tendremos un hogar propio. Te lo prometo.

Desde entonces, todos los días trabajaba de barista al salir de su empleo, para reunir el dinero necesario.

Pero por más que ahorrara, nunca alcanzaba.

Hasta que un día, Rosalind tuvo un accidente de tránsito mientras repartía comida bajo la lluvia y terminó en el hospital.

Con los ojos enrojecidos de tanto llorar, le dije que no necesitaba que aportara nada para nuestro futuro hogar, pero Rosalind me tapó la boca de inmediato con la mano.

—Sam, te amo. No quiero que el dinero se interponga entre nosotros. Quiero aportar mi parte. Solo espera un poco más. Voy a ahorrar lo suficiente —me aseguró.

Solo ahora lo entendía. Lo que faltaba no era dinero, sino honestidad.

Mis lágrimas caían al suelo. Tomé el celular para cancelar el contrato de alquiler, pero de pronto me llegó una notificación sobre una noticia en tendencia.

[¡La boda del siglo! ¡La élite disfruta del amor verdadero!]

El artículo detallaba minuciosamente los lujosos bienes que Rosalind había aportado a su matrimonio con Victor: un yate de lujo, un crucero, una planta entera de un edificio residencial exclusivo en el centro de la ciudad, acciones de empresas y mucho más.

Una nueva oleada de humillación me invadió cuando por fin asimilé la verdad.

Entonces escuché un ruido a mis espaldas. Rosalind estaba de pie en la entrada.

En cuanto vio la maleta abierta, se le contrajeron las pupilas de golpe.

—Sam, ¿te vas?

Apreté la mandíbula mientras las uñas se me clavaban en las palmas de mis manos.

—¿Qué más se supone que haga? ¿Quedarme para para que sigas jugando conmigo?

Corrió hacia mí, me arrebató la maleta y me abrazó con fuerza.

—¡No lo permitiré!

Un aroma desconocido llegó a mi nariz, y entonces descubrí de dónde venía: un leve rastro de colonia masculina en el cuello de la blusa de Rosalind.

La empujé, incapaz de contenerme, y grité:

—¿No te bastó con humillarme frente a todos hoy?

Rosalind suspiró al verme tan alterado.

—Sam, me reprochas que no te haya dicho la verdad. Pero ¿cuándo has logrado algo en la vida?

Me quedé paralizado.

La expresión de Rosalind seguía siendo dulce, pero cada palabra que salía de su boca era despiadada.

—Vic heredó el negocio familiar apenas se graduó. Puede apoyarme de verdad y conseguir nuevas alianzas comerciales. ¿Y tú? ¿Qué puedes darme?

Hace dos años, consideré abandonar los estudios para buscar un trabajo mejor pagado.

Fue Rosalind quien me convenció de que solo se es joven una vez y que no debía sacrificar mi futuro por dinero.

— Sam, dedica tu vida a lo que realmente deseas hacer. Puede que no venga de una familia adinerada, pero voy a trabajar duro y a luchar a tu lado —me prometió.

Yo aprovechaba cada hora libre fuera de clase para hacer trabajos que me permitieran pagar mis estudios.

Durante los períodos más intensos, llegué a trabajar dieciocho horas en un solo día.

Pero ahora, el desprecio con el que me hablaba bastaba para destrozar mi orgullo.

En apenas unas horas, tanto mi mejor amigo como la mujer que amaba me habían dicho exactamente lo mismo.

No estaba a su altura.

Mis lágrimas caían al suelo mientras la miraba, completamente perdido.

Algo parecido a la lástima suavizó la mirada de Rosalind. Extendió los brazos como si fuera a abrazarme, pero quizá recordó que acababa de rechazarla.

En lugar de eso, cambió de idea y me tomó suavemente del brazo.

—Pero eso no me importa. Sam, te amo tal y como eres. Todavía tengo algunos asuntos que resolver en los próximos días. Cuando termine, vendré a buscarte. Vic es muy orgulloso, así que cálmate un poco y no te enfrentes a él.

Rosalind parecía demasiado segura de que yo nunca la dejaríaAntes de irse, me besó en la frente.

Me quedé allí de pie hasta que se me entumecieron las piernas y apenas podía sentirlas.

Solo entonces abrí mi correo electrónico, busqué la oferta para cursar un doctorado en el extranjero financiado por el gobierno y, con las manos temblorosas, la acepté.

La beca cubría todos los gastos, así que no tendría que preocuparme por el dinero.

Tiempo atrás, había considerado renunciar a aquella oportunidad por Rosalind.. Ahora ya no había motivo para hacerlo.

Me quedé contemplando la oscuridad de la noche, incapaz de conciliar el sueño.

A la mañana siguiente, muy temprano, alguien empezó a golpear mi puerta con desesperación.

En cuanto abrí, un balde de agua sucia y maloliente me cayó de lleno en la cara.
Continue to read this book for free
Scan code to download App

Latest chapter

  • La Heredera Mentirosa   Capítulo 9

    Rosalind permaneció en silencio. Solo mucho después de que se llevaran a Jayden, dejó escapar una risa amarga, apenas audible.¿Se suponía que debía transmitirle a Samuel las disculpas de Jayden?Ni siquiera sabía si algún día lograría encontrarlo, y mucho menos si él la perdonaría si lo hacía.¿Con qué derecho hablaría en nombre de Jayden?***Rosalind volcó todos sus recursos en la búsqueda de Samuel: dinero, contactos y todo lo que tenía a su alcance.Todo el asunto terminó saliendo a la luz y, durante un tiempo, acaparó los titulares de todos los principales medios de comunicación.En menos de una semana, las acciones del Grupo Whitehall, que antes lideraban el mercado, se desplomaron.Sin embargo, Rosalind no tenía cabeza para nada de eso. Dedicó cada hora y hasta la última gota de energía a encontrar a Samuel. Perdió todo interés en dirigir la empresa y se apartó por completo de ella.***Un año después, el Grupo Whitehall quebró.A partir de entonces, la situación de Rosalind no

  • La Heredera Mentirosa   Capítulo 8

    En cuanto vio a Rosalind, Victor se quedó paralizado. Luego, sus ojos se iluminaron con un alivio desesperado.Convencido de que ella había llegado a salvarlo, corrió hacia su lado sin dudarlo. —Rose, por fin llegaste. ¡Jayden quiere hacerme daño!Jayden acababa de presenciar el lado más despiadado de Victor. Ahora, al verlo transformarse de repente en un muchacho frágil e inocente, no sintió más que asco ante el contraste entre sus dos caras.Jayden se obligó a soportar el dolor abrasador que le recorría todo el cuerpo y miró a Rosalind.Con los dientes apretados, logró decir:—Rosalind, te han engañado. Victor nos ha engañado a todos…Antes de que pudiera terminar, Victor lo cortó en seco.—¡Cállate!Si Rosalind y la policía no hubieran estado allí, Victor habría recurrido a cualquier medio, por cruel y despiadado que fuera, para hacerle pagar a Jayden por desafiarlo.Pero ahora no podía hacerlo. Tenía que mantener intacta su imagen.Victor se obligó a calmarse. Tiró suavemente de l

  • La Heredera Mentirosa   Capítulo 7

    Era Jayden. Tenía los ojos enrojecidos, el cabello revuelto y el rostro tenso, como si estuviera al borde del colapso.—¡Lo prometiste! —gruñó Jayden—. Dijiste que, si te ayudaba a atacar a Samuel y a arruinarlo, borrarías todas esas fotos mías. ¿Hasta cuándo vas a seguir chantajeándome con esto?Lo que tenía a Jayden tan aterrorizado y acorralado eran unas fotos íntimas suyas que Victor guardaba en el celular.Tiempo atrás, Jayden había descubierto por casualidad la verdad sobre Rosalind y Victor, y se enfureció al enterarse de que ambos conspiraban para engañar a Samuel.En un arrebato de ira, decidió contarle la verdad a Samuel para que pudiera poner fin a todo aquello antes de que fuera demasiado tarde. Pero, cuando intentó llamarlo, Samuel acababa de terminar una jornada de más de diez horas en sus trabajos de medio tiempo.Agotado, se fue a casa y se desplomó en la cama.Jayden lo llamó más de una docena de veces, pero Samuel no contestó ni una sola vez.Impaciente por naturaleza

  • La Heredera Mentirosa   Capítulo 6

    Victor, que había salido corriendo detrás de Rosalind, la encontró completamente perdida y destrozada. Lo primero que pensó fue que el cuerpo debía ser de Samuel, y un destello de alegría le cruzó el pecho.Sin embargo, ocultó lo que sentía tras una expresión de preocupación y le habló con suavidad.—Rose, sé que esto es doloroso para ti, pero tienes que mantener la compostura. Acabamos de desmentir todos los rumores en la conferencia de prensa. Si un reportero te ve así, solo el daño a nuestra imagen nos costará una fortuna.En otro momento esas palabras habrían sido suficientes para que Rosalind pusiera los intereses de la empresa por encima de todo, sin dudarlo. Pero ahora parecía haber perdido el alma. Por mucho que el tratara de llegar a ella, no mostraba ninguna reacción.Victor se inclinó para ayudarla a levantarse.—El suelo está helado. No deberías quedarte aquí sentada…En cuanto sus dedos la tocaron, Rosalind se estremeció como si hubiera recibido una descarga eléctrica y lo

  • La Heredera Mentirosa   Capítulo 5

    Rosalind había previsto que en la conferencia de prensa pudieran hacerle una pregunta así. Al fin y al cabo, esos reporteros se ganaban la vida con escándalos y titulares sensacionalistas.Había lidiado con situaciones así innumerables veces desde niña y sabía muy bien lo solitaria que podía ser la cima.Cuanto más alto era el puesto que alguien ocupaba, más ojos vigilaban cada uno de sus movimientos. No importaba si los comentarios eran simples rumores o calumnias descaradas. Mientras pudieran aprovechar el interés del público y atraer más miradas, los medios no dudaban en explotarlos sin piedad.Esa era precisamente una de las razones por las que Rosalindle había ocultado su identidad a Samuel durante tanto tiempo.En sus más de veinte años, nunca había conocido a nadie, que tras descubir quien era en realidad,no cambiara su forma de tratarla. Todos, sin excepción, terminaban volviéndose serviles, ansiosos por complacerla y satisfacer cada uno de sus caprichos.Nunca había querido qu

  • La Heredera Mentirosa   Capítulo 4

    Un zumbido agudo resonó en mi cabeza.La salud de mi madre siempre había sido delicada. Últimamente, había entrado y salido de la unidad de cuidados intensivos varias veces.Tenía tanta prisa por llevar a Rosalind a casa para presentársela. Quería que, por fin, mi madre pudiera quedarse tranquila.Corrí al hospital como un loco.***Jayden ya me esperaba afuera de urgencias.En cuanto me vio, me dio un fuerte empujón.—¡Te advertí que no te convirtieras en el mantenido de nadie! ¡Casi matas a tu mamá del disgusto!Los padres de Jayden bebían y apostaban. Nunca tenían tiempo para cuidarlo, así que mi madre siempre lo había tratado como a su propio hijo.Contuve las lágrimas.—¿Cómo está mi mamá?La puerta de urgencias se abrió y un médico salió, bajando la mascarilla.—La paciente está estable por ahora, pero no puede soportar otra impresión fuerte bajo ninguna circunstancia.Mi celular vibró con una notificación de transferencia.Rosalind me había enviado 200 mil dólares.«Me enteré de

More Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status