Compartir

CAPÍTULO 26

Autor: Sasa Roand
last update Fecha de publicación: 2021-06-24 09:53:58

CAPÍTULO 26

La parte que no le he contado a Patrick es quizás la más difícil de procesar. Por los momentos no he querido mencionárselo, me interesa mantenerlo concentrado en buscar a Mérida. Pero ha empezado a hacer preguntas y me he visto obligado a darle pequeñas dosis racionadas de verdad.

―Pero, ¿qué es lo que ha hecho Sofi que ha sido tan grave? ―me pregunta

―¿Aparte de dispararme?

― ¡Vale! Eso ha estado un poco mal, pero tampoco para tanto ― bah… este Patrick es un gilipollas

―El deseo de Sofi de proteger al sistema la ha llevado a hacer cosas que son difíciles de comprender. No pensaba con claridad y estaba convencida de que podría aliviar el dolor haciendo… ―trago saliva― haciendo sufrir a otros. Ella…no está bien, ella…―ya no sé que decir para seguir encubriendo la verdad.

―Hemos llegado ―dice Patrick estacionando el auto en la casa de Mérida, no en la casa que heredó de su padre, ni en su departamento, estamos en la casa donde comenzó todo, en el hogar en el que Mérida debió sentirse segura, pero que llegó a ser para ella un infierno.

En esta casa Mérida sufrió un trauma que la marcó, un trauma que la obligó a fragmentarse. Yo ya había presenciado solo un ápice de este trauma siendo aún un niño. Pero cuando Anya me contó los detalles el día que la conocí fue algo estremecedor.  

“El novio de su mamá era un crio, se llamaba Ryan. Ryan se cogía a Mérida cada que podía, esto en contra de su voluntad. La obligaba a chuparle la polla y a hacer otras porquerías. Un día Mérida pilló a Ryan y a su madre cogiendo, salió corriendo y su madre fue tras ella. Mérida le dijo que Ryan también le hacía eso a ella. Pero su mami no le creyó. Le dio una paliza de puta madre por mentirosa y la obligó a disculparse con Ryan por inventar esas cosas. Le hizo jurar que nunca repetiría aquella mentira tan descabellada. Pero Mérida lo volvió a mencionar. No solo lo volvió a mencionar, le suplicó a su madre que la protegiera de Ryan, le suplicó que no lo dejara estar cerca de ella, pero recibió otra paliza y otra, y otra” Este había sido el resumen que Anya me había relatado. Había mantenido un tono sereno, sosegado, como tratándose de algo cotidiano, una leyenda urbana, un suceso que le había pasado hacía mucho tiempo a un personaje ficticio, como si no le hubiera sucedido a Mérida y por lo tanto a ella misma.

Patrick me mira esperando que yo sepa qué hacer. Pero ni siquiera sé por qué estamos aquí, ni siquiera sé si Mérida está aquí, supuse que Sofi vendría, no exactamente a esta casa sino unas cuatro casas más adelante; la de Ryan.

―Avanza un poco más, hasta aquella casa, la que tiene el contenedor de b****a hasta el tope ―Patrick me mira confundido― ahí vive Ryan― le aclaro y su mirada se llena de furia, primera vez que lo veo así, y eso que ya lo he visto enojado

―¡Lo Mataré! ―tampoco había oído a Patrick expresarse así

―Pues, creo que no hará falta, lo más probable es que Sofi ya lo haya hecho, a eso ha venido. Aunque teniendo en cuenta la mala puntería que tiene y lo fácil que es de manipular, puede que Ryan la haya matado a ella― ¡Joder! he pensado en voz alta y he puesto a Patrick más alterado de lo que estaba ―saca el teléfono de su bolsillo y está marcando un número― ¿Qué haces? ―le pregunto y le arrebato el teléfono

―¿!Qué te pasa Johnny!? Estoy llamando a emergencias.

―Oh no, no, no, no… es que… hay algo que aún no te digo ―Patrick frunce el ceño

―¿Qué es lo que no me has dicho Johnny?

―No hay tiempo para esto Patrick, tenemos que entrar. C           onfía en mí ―Patrick suspira y asienta con la cabeza.

― ¡Vale! Vamos ―se baja de auto y yo hago lo mismo.

*******

―¡Largo! ―grita una voz femenina pero gutural  desde dentro de la casa cuando golpeo la puerta

―Es Sofi, está viva ―digo emocionado

―Sofi abre la puta puerta ¡Joder! ―grito poniendo mi mejor voz de Psicópata ―Patrick me mira estupefacto― Así hay que hablarle para que entienda― le digo ladeando la cabeza.

La puerta se abre, una cara oculta tras mechones de cabello despeinado se asoma apenas

―¡Sube al maldito auto en este momento! ―le grito y obedece― es como un animalito, le susurro a Patrick cuando me mira sobrecogido ―acompáñala, yo echaré un vistazo ―señalo  hacia el interior de la casa.

No hay rastros de Ryan, me parece que Sofi ha llegado y no le ha conseguido en casa, me pregunto cómo ha entrado. Vuelvo al auto.

Tras unos minutos de viaje, Sofi se ha recostado en el asiento trasero y ha llorado hasta quedarse dormida. No nos ha explicado lo que ha sucedido.

Se vienen dos horas de regreso a la ciudad, ya no tengo salida, así que le doy unos empujoncitos al brazo de Sofi y al estar seguro de que está dormida, empiezo a escupir la verdad; toda la verdad; que Sofi es lo que se conoce como un alter persecutor, ella hace daño, es su forma de aliviar el trauma, pero no solo es persecutora, aunque parezca contradictorio, también es protectora; quiere proteger a Mérida, por eso, un día se le ocurrió la brillante idea de buscar a Ryan y cortarle los huevos, pero… la cosa es que Mérida no es una asesina, no es una psicópata, sociópata ni nada que se le parezca, no mataría ni a una mosca y por lo tanto, Sofi tampoco. Por eso, cuando estuvo frente a Ryan se quebró. Ryan la manipuló, le pidió perdón por lo que le había hecho, le dijo que tenía un problema, que no sabía por qué necesitaba hacerle daño a las chicas.

Sofi no es más que una niña asustada, es ingenua; le creyó a Ryan. El hijo puta la manipuló hasta el punto que ella lo acompañaba a… a hacer cosas horribles, fue él que mato a esa chicas, pero Sofi… Sofi lo encubrió, lo ayudó, estuvo ahí cada vez. Cuando Mérida se iba a dormir, Sofi despertaba y se comunicaba con Ryan, él elegía a una chica y ella lo ayudaba a…  hacerle lo que les hizo, a veces las atraía hacia él, las llevaba con engaños a algún sitio alejado y él aprovechaba. Sofi se iba a dormir y Mérida despertaba creyendo que los recuerdos de las chicas asesinadas eran sueños, premoniciones sobrenaturales

―Sofi ha sido su cómplice…¿Estuvo ahí cuando mató a Kathleen? ―Pregunta Patrick sin perder de vista el camino.

Le contesto con un simple ―sí ―y lo veo de reojo― Pero no era su cómplice Patrick, no lo entiendes ella fue coacciona…― Patrick frena de golpe, mi cuerpo se inclina ligeramente hacia el frente, siendo detenido por el cinturón, Sofi cae del asiento.

Patrick ha detenido el auto en medio de la pista. Apoya su cabeza del volante y empieza a llorar como un niño.

―Patrick, Johnny ¿qué pasa?  ―pregunta Mérida que se ha despertado con la caída ―¿Dónde estamos? ¿cómo es que…―Mérida se queda callada, pensativa, como si hubiera evocado algún recuerdo importante, su rostro cambia al fruncir el ceño, ladea la cabeza como si intentara escuchar a alguien que habla con un volumen muy bajo.

―No tienes idea de lo que pasa, Mérida ―dice Patrick y pone el auto en marcha, Mérida parece no haberle escuchado.

―Soy Dante y sí, Mérida no tiene idea de lo que pasa, es ajena de toda esta situación, pero mantenerse al margen es lo que la ha mantenido cuerda ―la voz de Mérida ahora es un poco más grave, su postura es ruda, seria, varonil.

―Mantenerse al margen es lo que ha causado todo esto, si hubiese ido a terapia, todo esto  hubiese estado bajo control, Sofi, tú y todos ustedes no hubiesen…―Patrick está alterado. Hace una pausa y Dante aprovecha su silencio para hablarle

―Sofi no hizo que Ryan matara a tu hermana, Sofi solo es una víctima más ―Dante hace el mismo gesto que ha hecho antes Mérida; como si tratara de escuchar un sonido lejano― Anya te manda saludos, dice que te ha extrañado― dice Dante sin intención de chiste en su tono.

―No es momento para juegos Sofi, Dante, Anya, Mérida o quien seas

―No juego, solo te trasmito el mensaje que te envía Anya y todos somos uno; un sistema. Si amas a Mérida como dices, deberías documentarte al respecto.

―A ver, Dante ―Patrick nombra a Dante usando un tono sarcástico, como si lo dijera entre comillas― ¿No crees que Mérida debería estar enterada de todo esto? ¿Por qué no le hablan, la llaman o no sé cómo funcione todo esto?

Patrick ha girado el torso para ver a Dante y poder clavarle una mirada matadora y al hacerlo, también ha hecho girar el volante. No sabía que es un maldito loco cuando conduce y ya estoy temiendo por mi vida, nos hemos salido del camino y el cuerpo de Mérida se ha tambaleado, la veo atento, su mirada se pierde y al volver sé que no es Sofi, ni Dante, ni Anya, es Mérida; es su mirada.

Sasa Roand

Querido lector, a estas alturas seguro ya notaste que nuestra querida protagonista sufre de un particular trastorno: personalidades múltiples, o si lo decimos correctamente: trastorno de identidad disociativo. Tal vez en este momento se te complique entender ciertos aspectos en torno a este tema. No te preocupes, en los siguientes capítulos se van llenando todos estos vacíos. Te invito a seguir leyendo. Si te va gustando la historia, te agradecería que me apoyaras con una reseña.

| 8
Continúa leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la App
Comentarios (1)
goodnovel comment avatar
Francisco Saenz Lo
muy interesante tu noleva m gusta
VER TODOS LOS COMENTARIOS

Último capítulo

  • Las Voces en las Sombras   CAPÍTULO 34

    ―Hola Mérida ―el doctor Black me saluda en cuanto entro en la habitación ―¿cómo han estado?― Hemos estado mejor ―le contesto―¿Alguno quiere hablar hoy?―Anya. Anya siempre quiere hablarle, pero ya sabe cómo se pone―Pues escuchemos a Anya.La sesión con el doctor Blake transcurre con normalidad, he podido desahogarme respecto a la ansiedad que me ha causado el viaje que haré hoy. Anya se ha quejado de que no ha tenido sexo en mucho tiempo, habló de Harley otra vez y de cómo lo rechacé cuando se me declaró.―Quise que fuera solo sexo, pero siento que no puedo estar sin ti, Mérida. Dame una oportunidad, que tengas un hijo con Patrick no quiere decir que tengas que estar con él ―fueron las palabras de Harley. Pero yo fui tajante―Lo siento Harley, amo a Patrick y no sé si pueda amar a alguien más de esa fo

  • Las Voces en las Sombras   CAPÍTULO 33

    Regreso los álbumes a su lugar y cierro la casa. Harley permanece aún sentado en las escaleras que dan del porche hacia la salida.―Vamos ―le digo con autoridad y el se levanta enseguida.Harley ha estacionado su auto justo enfrente de mi casa. Espero a que el suba para que abra el seguro y subo en el asiento de adelante. He guardado la foto de Johnny en mi bolsillo.―Y ¿a dónde vamos?―A casa de Johnny―¿y eso dónde es?―tú conduce, yo te guío.Harley se limita aconducir sin hacer más preguntas. Por lo menos le advertí que me comportaría de forma extraña. En mi cabeza se gesta una discusión entre Sofía y Dante―¿Sabías de esto? ―le pregunta Sofía a Dante.―¿Cómo iba a saberlo? Esto es tan extraño para mí como para ti. Pensé que Johnny nos cuidaba

  • Las Voces en las Sombras   CAPÍTULO 32

    ―Llévame a mi departamento por favor ―le digo a Patrick mientras me pongo el cinturón de seguridad. Él me mira confundido ―quiero estar sola, por favor― le lanzo una mirada un poco borde.No sé por qué me siento de esta forma. Solo quiero llegar a casa, dormir un poco y olvidarme de las personas por un buen rato.*******Estoy en mi departamento, sola, tal como quería. Pero estar sola no me ha hecho sentir mejor, al contrario. No puedo dormir, cambio de canal cada dos minutos y me muerdo las uñas sin parar. Me fulmino a mí misma con preguntas como ¿Por qué el arma que guardaba en mi departamento es de Johnny? ¿Se la he pedido yo? ¿Él me ha sugerido tenerla? Y si es así ¿con qué intención?―No ha hecho nada malo ―dice Dante mientras yo me planteo todas estas incógnitas―¿Quién?

  • Las Voces en las Sombras   CAPÍTULO 31

    Escucho pasos ingresando a la casa al trote. Abro los ojos y veo a cinco uniformados entrar. Apuntan sus armas hacia Olivia por un par de segundos. Ella todavía apunta el arma hacia el cadáver de Ryan, pero en cuanto nota la presencia de los oficiales, se asusta, tira el arma y se sienta en el piso. Llora con desespero.Una mujer del grupo de policías enfunda su arma y se acerca Olivia, se pone a su nivel arrodillándose frente a ella―Tranquila nena, todo estará bien ―le susurra y la abraza. Otro ofivial se acerca al arma tirada en el piso y la patea lejos de Olivia.Dos personas alejan a Patrick de mí y me revisan. Miro el cadáver de Ryan, no puedo dejar de verlo, hasta que apuntan a mis ojos una pequeña linterna.Ryan ha muerto y pensar en ello hace que me recorra un aire de satisfacción. No solo me alegra que Ryan esté muerto, también siento alivio por no hab

  • Las Voces en las Sombras   CAPÍTULO 30

    Camino por la vereda que da hacia una casa descuidada. No recuerdo haber estado aquí antes. Todos los recuerdos de Ryan que han venido a mi mente hasta ahora, ocurrieron en mi casa, donde se supone que debía estar segura.Me detengo frente a la casa sin saber qué hacer. Golpeo a la puerta y no sale nadie. Golpeo una vez más y en un par de minutos sale Ryan. Me observa con cara de satisfacción.―Creí que ya no vendrías más ¿Estás sola? ―recorre el panorama con su mirada y se detiene en el auto―Es mi auto, es nuevo ―le digo. Y con un ademán me indica que entre ―Cambié de opinión ―le digo estando dentro de la casa, fuerzo la voz para que se escuche grave, cómo la de Sofi.La idea principal era que Sofi se acercara a Ryan. Mi forma de actuar tal vez no se parezca a la de ella y eso podría causar suspicacia en Ryan. Pero Sofi está aterra

  • Las Voces en las Sombras   CAPÍTULO 29

    Salgo de mi departamento y al dar un par de pasos hacia las escaleras recuerdo que se me ha pasado por alto un pequeño detalle. No tengo auto. No tengo idea de dónde está mi auto. Camino de regreso a mi departamento. Lo último que recuerdo es haber estado en el departamento de Patrick, llegué ahí en mi auto nuevo. No tengo idea de cómo llegué casa de Ryan , solo sé que volví en el auto de Patrick . ¡Joder! “tomaré un taxi” pienso antes de poner la mano en la manilla de la puerta, me doy media vuelta y avanzo hacia las escaleras, me detengo frente a una puerta. No he querido detenerme, mi cuerpo se ha plantado ahí sin mi consentimiento.―Creemos que un auto prestado sería mejor que un taxi ―dice Anya. He sabido que es ella, su voz, es diferente a la de Dante y a la de Sofi; tiene una calma y despreocupación impregnada en cada una de sus palabras. Comp

Más capítulos
Explora y lee buenas novelas gratis
Acceso gratuito a una gran cantidad de buenas novelas en la app GoodNovel. Descarga los libros que te gusten y léelos donde y cuando quieras.
Lee libros gratis en la app
ESCANEA EL CÓDIGO PARA LEER EN LA APP
DMCA.com Protection Status