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Capítulo 147

Author: Salsa Picante
A Samuel se le quedó la boca abierta del puro asombro:

—¿Qui... quinientos dólares?

Adrián lo miraba a través del cristal. La mitad de su rostro quedaba en penumbra dentro del auto y la otra recibía el brillo dorado de la luminaria de la calle.

—¿Te alcanza o no?

Samuel asintió entusiasmado, con los ojos brillándole de felicidad.

—¡Sí, sí, me alcanza y hasta sobra! ¡Que le vaya muy bien, señor Salazar, váyase con mucho cuidado!

Adrián subió la ventanilla sin contemplaciones y metió el acelerador
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